Opinión

He decidido volver al Camarada Mao, para responder hurgando en su pensamiento la interrogante que marca este artículo. He retomado este importante tema a propósito de los acontecimientos actuales que discurren a lo interno del Partido de la Liberación Dominicana y crean opinión pública, por la dimensión nacional del organismo político que gobierna desde el año 2004.

El PLD debe volver al espacio de la discusión de ideas y relegar el uso del poder, con fines de preservar la autoridad partidaria que sustenta subjetivamente a sus gobiernos en seno del pueblo. El país observa y va tomando sus decisiones. El pueblo llano es sumamente inteligente y ha ido cultivando sabidurías a través de las décadas, por lo tanto, los dominicanos comunes no son tontos. En ese orden, no se puede abusar de la calidez del individuo que nace y habita esta tierra prodigiosa, ya lo dijo don Juan Bosch: “el dominicano que no da para Cura, da para Arzobispo”. Esas palabras sabias manifiestan la grandeza del dominicano, en cuanto a sus múltiples inteligencias, sus destrezas y sus habilidades. La dirección del PLD está jugando con candela, en un país en donde “el día más claro llueve” y “cualquier bujuquito amarra”.

El problema de la lucha de los contrarios está lleno de intereses particulares y sectoriales. Pero el problema incluye el asunto de la definición de la lucha de los contrarios, como una construcción conceptual necesaria para el rigor científico de la interpretación que se hace desde lo cognitivo. Para Mao Tze Tung el antagonismo constituye una forma, pero no la única, de la lucha de los contrarios. Él se refiere al tema, enumerando varios tipos de antagonismos, afirmando que el antagonismo de clases es una manifestación particular de la lucha de los contrarios, porque en una sociedad los dueños y los trabajadores coexisten por largo tiempo, aunque luchan entre sí. Estas dos clases sociales acuerdan y negocian el clima laboral, aunque luchan por sus intereses particulares y solo al alcanzar cierta etapa en el desarrollo de esas contradicciones, adoptan la forma antagónica abierta y entran en conflictos para cambiar paradigmas. De esa misma forma, se puede apreciar cómo se verifica la transformación de la paz en guerra dentro de la sociedad de clases.

Si no se llega a violencia, conducida por la falta de cohesión inteligente, se quiebra el equilibrio de la paz y todos pierden, especialmente los que han puesto sus esperanzas en aquellos que en vez de ponerse de acuerdo, llaman a la diosa de la sinrazón para que ocupe el lugar de la inteligencia emocional, colocándose en un escenario de “perder-perder”.

Porque antes de estallar, una bomba es un todo único en el cual los contrarios coexisten debido a determinadas condiciones materiales. La explotación tiene lugar, -afirma el Camarada Mao- solo cuando se hace presente una condición: la ignición.

Análoga situación se presenta en todos aquellos fenómenos de la naturaleza en los que la solución de la vieja contradicción y el nacimiento de una nueva se producen, finalmente, bajo la forma de un conflicto abierto.

Mao Tze Tung afirma, que es extremadamente importante adquirir conciencia de este hecho, porque nos permite comprender que en la sociedad de clases, son inevitables las transformaciones y los conflictos y parodiando sus ideas, me atrevo a seguir diciendo, que sin estas contradicciones y conflictos, sería imposible realizar saltos en el desarrollo social y cambiar paradigmas. A lo interno del PLD, sería imposible continuar en el poder más allá del año 2020, si entramos en un enfrentamiento abierto, alejado de la metodología que nos ha permitido llegar hasta donde hemos llegado en la actualidad.

Los peledeístas de todas las corrientes partidarias deben unificarse en el objeto de convertirse en denunciantes de los engañosos y aparentes aliados, que nos llevan al conflicto tirándole posibilidades a la confrontación directa, porque solo unidos en propósitos comunes podremos seguir gobernando la nación que nos vio nacer, nos ha visto crecer y nos verá morir. No cambiemos amigos del poder, por los amigos de siempre.

No olvidemos, que la contradicción y la brega por alcanzar nuestras metas son universales y absolutas, porque responden a la ciencia, fundamentándose en la antropología, la historia, la sociología, la psicología y economía. Las formas de lucha varían respondiendo al carácter de las contradicciones, pero ninguna de esas formas de lucha nos debe llevar a ser irracionales y conducirnos a la división o la aniquilación total de las posibilidades de ser gobierno.

Noticias Relacionadas