Cultura

En los días del 16 al 20 de julio se celebró la versión 11 de la Semana Más Corta, muestra audiovisual de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), en memoria del cineasta Fernando Báez y teniendo como tema a la región del Caribe a la que pertenecemos y de la cual estamos tan cerca y tan lejos.

La SMC está camino a convertirse en un evento imperdible para detectar nuevos talentos e ideas frescas provenientes de los espíritus creativos de estos jóvenes, alentados por una institución que, además de proveerles conocimientos técnicos y artísticos, les transmite sensibilidad social, acercándolos al cultivo de un pensamiento crítico. La guía de profesionales como Elvira Lora, Alfredo Capellán o Félix Manuel Lora, entre otros, garantiza la calidad formativa.

Esta es una actividad que va mucho más allá de la sola muestra de cortos, pues entre los 41 audiovisuales exhibidos están las campañas educativas, cine minutos, reportajes, documentales y los cortos de ficción. La muestra del crecimiento de la SMC es la inclusión de una nueva categoría que premia a los cortos salidos de la PUCMM y que a su vez fueron distinguidos en festivales nacionales e internacionales.



El rector de la universidad, Reverendo Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, define muy acertadamente los aportes de este festival audiovisual “Cada corto, documental y campaña educativa, impulsan visiones sobre el mundo, sobre el ser y sobre todo, acerca de nuestro país y el Caribe”. Lo caribeño permea la participación de instituciones invitadas como la Escuela de Cine de Altos de Chavón, la Universidad de Puerto Rico y el College of Science, Tecnology and Applied Arts de Trinidad y Tobago.

Las horas estuvieron llenas de clases magistrales o Master Class, las conferencias y talleres, las interpretaciones musicales de la Banda de Acordes Tropicales, el Caribe Corto Sesiones en Vivo o Live Sessions y la inclusión de estudiantes productores por un día. Las conducciones de las actividades por un grupo de gente talentosa, además de Sketch cómicos animados por intérpretes tan graciosos como Liz Marie Rutinel.

Una larga participación de los cortos

Un jurado compuesto por gente tan calificada como Ignacio Ramonet de Le Monde Diplomatique, Mario Barros de la Universidad Complutense de Madrid, Santiago Tejedor de la Universidad Autónoma de Barcelona, Esther Quintero de la Universidad The Paul de Chicago y Darío Viejo, artista plástico dominicano, recibió la encomienda de escoger los trabajos ganadores de esta onceava versión de la SMC.

La Casa de Asterión consiguió dos premios, entre ellos, Mejor Cortometraje y Mejor Dirección para Miguel de Moya, articulando una obra de mucha fuerza psicológica sobre la angustia, la duda y el poder. De Moya convierte un relato más bien místico en una reflexión sobre los mecanismos coercitivos del poder.

Con la dirección de Tomy Ogando y Miguel de Moya, el corto Mascarada obtuvo tres galardones, Mejor Producción para Sebastián Romero, Mejor Dirección de Arte para Anthony Henríquez y Mejor Fotografía para Miguel de Moya, en una historia centrada en la hipocresía de las convenciones sociales, con el telón de fondo de las relaciones de pareja, para erigir un divertimento de tintes amables y consecuencias no tan simpáticas.

Aguajero, dirigido por Mariel Aponte, es un trabajo que en clave de comedia retrata las actuaciones de un personaje tradicional, que miente y finge conductas para conseguir sus objetivos, que no son más que el goce carnal, fallando de manera rotunda en el intento. Lo bien armado de su estructura narrativa y actoral, además de la respuesta entusiasta de la audiencia, le hicieron merecer los Premios del Público, Mejor Guion para Mariel Aponte y Natalia Peralta y Mejor Reparto gracias al trabajo de casting de Mary Helen Ferreira.

Isabella Bretón y Sixmarling Then son las autoras de Sangre Salá que ganó como Mejor Corto de Tesis y Espera de Elixandra Encarnación triunfó como Mejor Corto Cine Minuto. PORQUE SOY MUJER obtuvo el Premio a la Mejor Campaña Educativa, enfocada en los tintes discriminatorios contra la mujer en las actitudes sociales de una sociedad machista. Laura Haman y Miguel de Moya estuvieron dirigiendo aquí.

Orgasmo de Natalia Peralta, fue el Mejor Corto en Festivales tratando un tema poco explorado como es el de la masturbación femenina, poniendo en primer plano un problema muy sensible.

La incombustible Mariel Aponte logró en Tierra, Arroz y Sudor tratar las arduas condiciones de trabajo de los cultivadores de este cereal, el trabajo infantil y la desprotección de este colectivo de personas y por eso se le otorgó el Premio de Mejor Documental.

El apartado magisterial de los premios se hizo presente con la elección de Adalgisa Méndez como Profesora del Año por sus méritos en la trasmisión de valores, conocimientos y su empeño en lo académico. El músico Ruli Concepción, compositor de la canción Caribe Soy, emblema musical de la SMC 2018, ganó como Mejor Canción por su rítmica obra.

Una SMC Caribeña y Cinéfila

Al margen de los premios en esta Semana Más Corta se destacaron dos obras que lograron transmitir sensibilidades y conceptos acerca de situaciones humanas que nos afectan y nos atacan de manera sistemática. Uno es Blattodea de Rodrigo Cáceres, que se aproxima desde el género de terror a ese monstruo que es la pederastia, con grandes niveles de calidad estética y rigurosidad conceptual. El otro destacado corto es Querido Papi de Rocío Chahín, que al margen de lo formal, nos conmueve por su aproximación al suicidio y a las carencias afectivas.

La undécima versión de La Semana Más Corta 2018 mostró en las pantallas de la PUCMM las imágenes de un Caribe que es un crisol de culturas con sus olores, sabores y músicas características. Los cortos participantes son un espejo de la identidad caribeña y dominicana de un cine que, como el nuestro, está en el mismo trayecto del sol.

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