Medio Ambiente

Cambio climático impone retos a América Latina y el Caribe

Los eventos ambientales extremos asociados al cambio climático imponen en la región de América Latina y el Caribe serios retos a la hora de dictar políticas económicas y energéticas.

Según declaró recientemente el representante regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Julio Berdegué, ningún país del área se salva del impacto del cambio climático en la producción de alimentos.

A propósito de su presentación en Semana de la Alimentación y la Agricultura celebrada en días recientes en Argentina, el funcionario consideró que en esa nación, por ejemplo, se experimentó la peor sequía en 50 años en contraste con las devastadoras inundaciones del año anterior.

«Necesitamos financiamiento internacional, pero tampoco es suficiente la ayuda oficial, de gobierno a gobierno. Necesitamos muchísima inversión en energías renovables, en nuevas formas de infraestructura o en sistemas agrícolas resilientes», advirtió Berdegué.

El Fondo Monetario Internacional, por su parte, en fechas recientes consideró al cambio climático como la mayor amenaza existencial de nuestro tiempo.

La directora del FMI, Cristine Lagarde, reveló que las islas del Caribe están entre las 25 naciones más vulnerables, pues «su pequeño tamaño implica que tengan un costo por los daños seis veces más grande que el de estados más grandes».

Ante esta realidad la funcionaria exhortó a los países a cumplir con sus compromisos en el Acuerdo de París y a avanzar hacia una economía totalmente libre de carbón en las próximas décadas.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), por su parte, dictaminó que la mayor falla del mercado de todos los tiempos es el cambio climático.

Alicia Bárcenas, Secretaria Ejecutiva de la Cepal, reveló a propósito del tema que el área precisa de una nueva ecuación entre mercado, Estado y sociedad donde «cualquier proyecto de inversión debe estar atado a la energía renovable, a reciclar, y a la economía circular».

De acuerdo con cálculos de la Cepal, en la región el 25 por ciento de la energía proviene de fuentes renovables, y supera la media mundial que es de 13 puntos porcentuales.

No obstante, las pérdidas anuales promedio por desastres naturales en el Caribe son estimadas en 3 mil millones, dentro de las cuales los sectores social y productivo se llevan la peor parte, reveló el informe The Caribbean Outlook 2018 publicado por esa entidad.

A pesar del escenario descrito, la demanda mundial de carbón se mantendrá estable hasta 2023 debido al fuerte crecimiento en la India y el sudeste asiático y pese a que su uso declina en Europa y Estados Unidos, según un informe de la Agencia Internacional de la Energía divulgado recientemente.

Ese organismo prevé que la contribución del carbón a la mezcla energética mundial disminuirá ligeramente del 27 por ciento en 2017 al 25 por ciento en 2023, aunque la demanda mundial parece que aumentará al cierre de 2018 por segundo año consecutivo.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas