Con solo 19 votos de ventaja, la primera ministra británica, Theresa May, superó una moción de censura en su contra y prometió presentar el lunes un nuevo plan para proseguir con el proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE).
Según datos oficiales, 325 diputados apoyaron a la jefa de Gobierno, en tanto 306 se pronunciaron en su contra, como parte de una votación solicitada por la oposición laborista luego de que la Cámara de los Comunes rechazara la víspera de manera contundente el acuerdo para el Brexit de la líder conservadora.
Los contrarios a su mandato, encabezados por Jeremy Corbyn, necesitaban 318 votos para que fuera retirada la confianza a la administración de May y se quedaron a solo 12 puntos de lograrlo, lo cual refleja las profundas divisiones internas y el descontento con la gestión de la primera ministra.
Los resultados del debate de esta jornada le dan la posibilidad a la líder tory de continuar al frente del país y del proceso de separación de la UE, pero con un Gobierno fracturado después de casi dos años de negociaciones con el bloque comunitario.
Como acción inmediata, May prometió reunirse esta noche con representantes de otras agrupaciones políticas para determinar qué pasos seguir.
Además, reiteró su intención de cumplir con la voluntad de los ciudadanos expresada en el referendo de 2016, cuando el 52 por ciento de los británicos decidió abandonar la UE.
Pese a superar la moción de censura, May se enfrenta a graves obstáculos, debido al rotundo rechazo del parlamento al convenio pactado con el bloque para el Brexit, el cual debe concretarse en marzo de 2019, según el calendario previsto.
Dicho pacto tiene casi 600 páginas y plantea la ampliación del período de transición tras el divorcio, así como la permanencia del Reino Unido en un territorio aduanero único con la UE hasta que se firme un tratado comercial definitivo.
De no llegar a un consenso en temas como la frontera con Irlanda, aún pendiente de una solución eficaz, entraría en vigor un plan de contingencia que dispondría normativas distintas para Irlanda del Norte y el resto del país.
El poco tiempo con que cuenta la primera ministra para presentar otra alternativa y la negativa de los 27 a renegociar lo acordado suponen un gran problema que pudiera generar escenarios inciertos.
Los posibles desenlaces incluyen una salida sin acuerdo, el aplazamiento del Brexit, la celebración de un segundo referendo y la cancelación del divorcio.