Opinión

Educación superior e investigación

El pasado año, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología celebró el acto de lanzamiento de la Carrera Nacional de Investigadores en Ciencia, Tecnología e Innovación y presentó los investigadores seleccionados para el Reconocimiento al Mérito en Ciencia e Innovación de Base Tecnológica. Esta actividad tiene una importancia trascendental para nuestro país; en particular para el Sistema de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, por su contribución al desarrollo y modernización de República Dominicana y marca un nuevo camino para el avance de la investigación científica en el país.

La Carrera Nacional de Investigadores es un recurso estratégico para el desarrollo del país en su calidad de herramienta para promover el avance general de las ciencias, las ingenierías, las tecnologías y el desarrollo de actividades innovadoras articuladas a la dinámica nacional; así como para avanzar en el posicionamiento competitivo de los bienes, productos y servicios generados en la economía nacional y el mejoramiento de la calidad de vida del pueblo dominicano.

Es innegable que la investigación juega un rol fundamental en el fortalecimiento de las capacidades nacionales, para construir conocimientos y aportar a la identificación y solución de problemas del país, como medios para que podamos participar en condiciones competitivas en esta sociedad global del conocimiento.

También mediante la Resolución No. 22-2018, el Consejo Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (CONESCYT) creó el Comité Nacional Evaluador para seleccionar los investigadores y científicos que formarían parte de dicha Carrera. El Jurado Evaluador propuso los candidatos para conformar la primera cohorte de la Carrera Nacional de Investigadores y los seleccionados para el Reconocimiento al Mérito en Ciencia e Innovación de Base Tecnológica.

Desde el año 2005, el Estado ha establecido una serie de normativas e impulsado varios programas y proyectos con el objetivo de que en nuestro país se creen las condiciones adecuadas para participar y beneficiarse de la revolución tecnológica que se impulsa en este mundo globalizado, basada en la convergencia de la biotecnología, la nanotecnología, las tecnologías de la información y comunicación, entre otras. Como país estamos conscientes de que con trabajo, constancia y colaboración construiremos las bases para que el desarrollo científico logre avanzar en correspondencia con las demandas de esta sociedad del siglo XXI y ser parte fundamental de los programas educativos de República Dominicana.

Queremos reiterar una vez más que el compromiso fundamental, el más importante con el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación asumido por el Estado Dominicano fue plasmado en nuestra Carta Magna, promulgada el 13 de junio del año 2015, la cual establece en su Artículo 63, sobre el Derecho a la educación, que “El Estado definirá políticas para promover e incentivar la investigación, la ciencia, la tecnología y la innovación que favorezcan el desarrollo sostenible, el bienestar humano, la competitividad, el fortalecimiento institucional y la preservación del medio ambiente. Se apoyará a las empresas e instituciones privadas que inviertan a esos fines”. Precisa además que “La inversión del Estado en la educación, la ciencia y la tecnología deberá ser creciente y sostenida, en correspondencia con los niveles de desempeño macroeconómico del país”.

Estas disposiciones constitucionales, conjuntamente con los esfuerzos de nuestro Ministerio, apoyados en los mandatos establecidos en la Ley 139-01 sobre Educación Superior, Ciencia y Tecnología y en los planes estratégicos institucionales, nos garantizan un marco legal e institucional que posibilita que República Dominicana pueda colocarse en una posición óptima para aprovechar el desarrollo científico y tecnológico, que nos permita avanzar hacia el desarrollo pleno.

En cumplimiento con las mencionadas disposiciones, estamos desarrollando varios programas, entre ellos, el Fondo Nacional de Innovación y Desarrollo Científico y Tecnológico (FONDOCYT), establecido en la Ley 139-01, que crea el Sistema Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, como herramienta estratégica para promover el desarrollo científico y tecnológico del país, así como para facilitar los procesos de innovación productiva de los sectores económicos claves para la competitividad y desarrollo del país.

Durante el periodo 2012-2018, a través de FONDOCYT, el MESCYT ha financiado 291 proyectos de investigación, con una inversión de 2,400 millones de pesos. El 82% de estos proyectos son ejecutados por las universidades y el 18% por centros de investigación.

Hemos dado pasos importantes, tomando decisiones trascendentes, pero el camino que nos falta recorrer es arduo y complicado, por lo que se requiere pasión por la ciencia para avanzar hacia el futuro que anhelamos en ciencia, tecnología e innovación.

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