Políticas

¿Proselitismo o propaganda?, el dilema de los partidos en Guatemala

A ocho días del banderazo a la campaña electoral en Guatemala, los partidos políticos ensayan hoy las más disímiles variantes para eludir férreas regulaciones de emisión de propaganda anticipada.

El venidero 18 de marzo, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) abrirá las puertas a las 26 agrupaciones en pugna, a fin de que puedan solicitar libremente el voto para sus candidatos, difundir programas de gobierno y captar, estimular o persuadir a sus votantes.

Sin embargo, mientras ese día llega, una buena parte echa mano a diversas estrategias de marketing político para ganar exposición en redes sociales y medios de comunicación.

De acuerdo con analistas políticos, semiólogos y comunicadores, el camino para evadir sanciones consiste en burlar lo que la Ley Electoral y de Partidos Políticos establece como propaganda y proselitismo.

Expertos citan como ejemplo, la campaña del pasado fin de semana del candidato por el Partido de Avanzada Nacional y Podemos, Roberto Arzú, al presentar a Wagner Roldán como aspirante a alcalde de Mixco.

«¡Gracias Mixco! Ya basta de show y payasadas. Mixco necesita OBRAS y no PALABRAS, necesita un alcalde serio, por eso Wagner Roldán será nuestro próximo alcalde, juntos PODEMOS», escribió Arzú en un texto que puso en Facebook.

De acuerdo con el semiólogo Carlos Velásquez, si bien hay prohibiciones para que los partidos impulsen propaganda electoral, desde o antes de la convocatoria a los comicios del 16 de junio próximo se planificaron métodos publicitarios y ahora se ejecutan esas estrategias para exponer a sus aspirantes.

Una opinión emitida en 280 caracteres en redes sociales puede ser suficiente para posicionar a un candidato en una discusión que se vuelva tendencia, asegura Velázquez.

La publicación de un video es otra alternativa, las imágenes pueden viralizarse y el aspirante ganar exposición. Aunque no sean ellos directamente quien lo publican, basta que un simpatizante lo haga, como sucedió recientemente con uno promovido en su cuenta por la contendiente Zury Ríos, de Vamos.

En los últimos días, los guatemaltecos también han visto proliferar vallas con supuestos fines proselitistas, ya que su propósito es -por definición-, promover a las organizaciones políticas, aunque en la práctica incluyen a sus candidatos, lo cual caería en propaganda.

La «técnica» es confundir los conceptos, al poner la palabra Afíliate y la cara del elegido, una forma de jugarle la vuelta al TSE.

Ejemplos de esta argucia serían también las «reflexiones» del candidato a la presidencia por Victoria, Amílcar Rivera, quien habla en Facebook de varios temas que podrían interpretarse como promoción de campaña pero también como opiniones personales, señalan analistas. Más controversial y abierta, advierten, es la promoción de imagen del jefe edil de Mixco, Neto Bran, al aprovechar pasarelas de su línea de ropa y fragancias con su nombre para buscar la reelección con Todos.

A juicio del politólogo Renzo Rosal, hay varios candidatos que abiertamente hacen campaña anticipada desde hace meses atrás, por lo que considera muy compleja la tarea del TSE a la hora de emitir sanciones.

De acuerdo con Rosal, se manifiestan dos prácticas, las cínicas o sin ningún tipo de «anestesia» y la disfrazada que busca aparentar llamados a la afiliación.

El experto asegura que el gran tema en este proceso es ver si el TSE tendrá capacidad para que el tema no se les vaya de la mano y emitir sanciones a tiempo.

De fondo, hay un problema histórico, pues estas agrupaciones al ser vehículos electorales, no logran entronizarse en el imaginario de la gente y cada cuatro años tienen que empezar de cero.

El «Nos vemos en las urnas» que posesionó Ríos cuando la Corte Suprema de Justicia ordenó al TSE inscribir su polémica candidatura, o la llegada a la sede electoral de los aspirantes de Creo con una carreta llena de productos y un cartel «El pisto no alcanza», son también formas de trasladar mensajes al electorado.

En la lucha por los votos, las fuerzas políticas manejan a sus fichas como si fueran un producto o marca.

Pero en un país donde las principales preocupaciones ciudadanas son pobreza, empleo, salud y educación, tendrán que afinar muy bien sus propuestas de gobierno para ganarse a un electorado apático y que considera este proceso más de lo mismo. (Maitte Marrero Canda de Prensa Latina)

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