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El presidente estadounidense, Donald Trump, acusó a las redes sociales de parcialización en su contra, durante un evento en el que prescindió de la presencia de esas compañías y contó con muchas figuras conservadoras.

El mandatario aprovechó una reunión anunciada por la Casa Blanca como una cumbre de redes sociales para volver a denunciar lo que él calificó de «sesgo terrible».

«Están jugando con muchas mentes y están jugando de manera injusta», expresó.

Durante la cita, vista por diversos medios como una escalada de la batalla del presidente contra Facebook, Google e incluso Twitter, la red social que se ha convertido en el principal megáfono del mandatario, Trump repitió, sin mencionar pruebas, que esta última plataforma hace imposible que las personas lo sigan.

«Sé que he sido bloqueado», dijo el jefe de Estado, quien tiene casi 62 millones de seguidores solo en su cuenta personal de ese servicio de microblogging, e insistió en que contaría con muchos más de los que tiene actualmente si Twitter no lo estuviera impidiendo.

Además, afirmó que el número de «me gusta» en sus tuits fluctúa sospechosamente, cuando varias fuentes señalan que esas variaciones se deben a la eliminación por parte de la compañía de gran cantidad de cuentas falsas, lo cual también afecta a otras figuras políticas con una alta cifra de seguidores.

Trump lanzó sus ataques contra Facebook, Google y Twitter, empresas que no fueron convocadas al evento, ante una audiencia conformada por legisladores republicanos, estrategas de campaña y controvertidas figuras conservadoras que suelen promover información considerada engañosa.

Demócratas y grupos de vigilancia dijeron estar alarmados de que el gobernante hubiera invitado a simpatizantes que tienen antecedentes de atacar a sus opositores políticos con tuits inflamatorios, videos engañosos y teorías de conspiración.

En un momento dado de su intervención, el presidente elogió a James O’Keefe, el fundador del Proyecto Veritas, que ha lanzado videos muy criticados y editados de forma selectiva para atacar a organizaciones como Google o Planed Parenthood. «No es controvertido, es sincero», dijo Trump sobre O’Keefe.

Según reportes previos al encuentro, otras personas invitadas eran Bill Mitchell, locutor de radio promotor de la teoría extremista de la conspiración QAnon contra élites de Washington y estrellas de Hollywood; y Ali Alexander, quien intentó difamar a la senadora y aspirante presidencial demócrata Kamala Harris.

Trump llamó a los participantes periodistas y personas influyentes en línea, y dijo que están desafiando a los guardianes de los medios de comunicación y a los censores corporativos «al llevar la verdad al pueblo estadounidense».

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