Hablan los hechos

Riesgos de las tensiones colombo-venezolana

Una mirada detenida a las tensiones entre Venezuela y Colombia, conduce irrefutablemente a identificar que este tiene orígenes históricos enraizados desde la guerra de la independencia, cuando la incongruente oligarquía colombiana, de la época, observó en las ideas políticas de Bolívar, eran una amenaza a sus futuros intereses económicos. Pero resulta que posterior a la guerra de independencia, Colombia comenzó a glorificar sus relaciones con los EE. UU y se hicieron tan dinámicas y obedientes que no se trató importantizara a la disgregación de su territorio, incluso por encima de su propia soberanía.

Para entender lo que ocurría en esa época hay que tomar en consideración que EE.UU tenía como agenda principal la dominación de toda Latinoamérica, el cual se puso en evidencia después de la disolución de la gran Colombia en el año de 1830, cuando se reiniciaba la histórica lista multifactoriales que promovieron el conflicto colombo-venezolano. En efecto, es a partir de este momento cuando se da inicio a la parte pre bélica a partir del año 1833, en el momento de establecerse las fronteras entre ambos países, cuando se dictaminaba el traslado Pombo-Michelena, el cual fue rechazado por el congreso Venezolano.

Es en ese contexto que las negociaciones fronterizas entre Venezuela y Colombia se inician inmediatamente después de haberse consumado la desintegración de la gran Colombia, proceso histórico que se produjo durante el periodo 1833-1941. En este largo y tedioso proceso se firmó un tratado de amistad, alianza, comercio, límites y navegación entre los presidentes de Venezuela y Colombia cuyos objetivos estaban orientados, fundamentalmente, a procurar el entendimiento entre buenos vecinos geográficos.

Al consumar la firma de los tratados comenzaron a surgir problemas en la zona fronteriza entre ambos países, fruto de la demarcación de sus líneas fronterizas, debido a que en estos convenios Venezuela estaba perdiendo la soberanía que tenía en importantes áreas en la península de la Guajira, en el Zulia y en el Táchira. Pero resulta que todas estas discrepancias fueron dirigidas, concluyentemente, por razón del tratado de límites entre Venezuela y Colombia, firmado en de abril de 1941.

Para que se tenga una idea concreta de los límites fronterizo Colombo-Venezolano, este tiene una extensión total de 2,219 Km., que comprende los estados: Zulia, Táchira, Apure y Amazonas, y los departamentos colombianos: Vichada, Arauca, Norte de Santander y Guajira. Esta franja fronterizo, por sus características geográficas de montañas y selva, la frontera terrestre Colombo-Venezolana es una zona conflictiva y de perenne tensión entre ambos países por la diversidad de problemas de distinto orden que se producen a lo largo de la misma, problemas estos que son inevitables por la propia situación de vecindad inseparable y eterna.

Tambien hay que poner de relieve la importancia económica de la frontera colombo-venezolana como epicentro de los conflictos que se originan en la misma. Pues se trata de una zona que posee una importancia estratégica en el continente por su función como espacio de circulación de intensos e ingentes flujos de mercancías, fuerza de trabajo, bienes tecnológicos e información; así como por los notables procesos de acumulación y reproducción ampliada de capital que se derivan de ese intercambio económico.

Una reflexión sesuda permite llegar a la conclusión de que tal realidad es la que ha impulsado la instauración de una lógica orientada hacia el fortalecimiento de las relaciones binacionales a través de las aduanas localizadas en la frontera compartida, lo que ha redundado en un intercambio comercial formal de gran intensidad y que supera los diez mil millones de dólares. Pero resulta que también de manera simultánea, se ha acentuado la intensidad de algunos mecanismos de intercambio comercial informal que han caracterizado históricamente a las regiones fronterizas, significando esto la configuración de nuevas formas de intercambio ilegal que crean una lógica de acumulación delictiva de capital y enormes flujos ilícitos controlados por grupos irregulares.

Es en este patrón económico que puede entenderse como la frontera Colombo-Venezolano se convirtió en un problema para ambas economía ya que esa situación de circuito económico-financiero de gran escala, ha redundado en que las ataduras fronterizas, se hayan transformado en enclaves de especulación financiera, elemento que actúa como un estímulo para la volatilidad cambiaria. La relevancia de los flujos económicos en la frontera es de tal magnitud que, históricamente, la relación peso colombiano-bolívar venezolano se derivaba del precio del dólar de EE.UU respecto a ambas monedas, pero resulta que en la actualidad se ha invertido la ecuación, pues la cotización del dólar americano en Venezuela se calcula sobre la base de la relación peso colombiano-bolívar venezolano, es decir, el valor de la moneda venezolana está determinado por agentes económicos de la frontera colombo-venezolana.

Hay que destacar que las relaciones Colombo-Venezolana presentan características muy propias y poco usuales entre los países de la región, fruto de la múltiples diversidad de factores que las mismas involucran y por constituir su frontera una de las más extensas y activas del hemisferio, 2, 219 Km. En adicion, se tienen los otros problemas que también caracterizan la zona fronteriza, como son el contrabando o comercio ilegal y la presencia del tráfico ilícito de drogas y delitos conexos, la migración irregular y el deterioro de los indicadores de la salud, básicamente por enfermedades que suelen propagarse a ambos lados de las líneas limítrofes.

Preocupa que en los últimos años, las relaciones entre Venezuela y Colombia se hayan visto seriamente perturbadas a escala progresiva como resultado de la agresión violenta de grupos armados que operan impunemente en toda la frontera. Se trata que de manera sistemática estas tensiones sean impulsadas por grupos insurgentes que pertenecen al narcotráfico, la delincuencia y el bandolerismo, que desafían permanentemente al Estado y el entendimiento civilizado y la conveniencia pacífica en la zona fronteriza de dos países vecinos, al tiempo que violentan el desarrollo y la vida cotidiana de los que allí habitan.

La zona fronteriza colombo-venezolana es una zona de constantes tensiones políticas, originadas por los problemas de delimitación pendientes entre ambas naciones y por la delicada situación que enfrenta el gobierno Colombiano con la guerrilla y que tienen fuertes repercusiones a ambos lados de dicha zona fronteriza. Por tales razones, los niveles y expectativas económicas son desiguales a todo lo largo de la frontera colombo-venezolano, lo cual se observa en la existencia de zonas que carecen de los más elementales servicios, mientras en otras localidades desarrollan actividades de gran proyección económica, como la actividad petrolera, la actividad comercial y la turística, en ambos países.

Desde hace varios años, la frontera Colombo-Venezolana es un foco de tensión bilateral de conflictos y de violencia, que han auspiciado continuas violaciones a la soberanía de ambas naciones, lo cual es una fuente de perturbación de la estabilidad y la paz social entre estos dos países hermanos, cuya independencia fue inspirada por un mismo prócer, Simon Bolívar. Pero resulta que los desafectos históricos, y en la actualidad, de los gobiernos de ambos países han colocado a estos en conflictos inconcebibles e inexplicables de la capacidad de cohabitar en la diversidad, cuyas consecuencias es el deterioro de la economía y desaprovechar su potencial productivo, como plataforma para impulsar el desarrollo mutuo para beneficios de sus ciudadanos.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas