Opinión

El miércoles, 11 de diciembre, el grupo Innovación PLD, integrado por jóvenes del Partido de la Liberación Dominicana, me invitó a hablarle sobre los desafíos a que debe hacer frente nuestra organización en estos nuevos tiempos. Dedico este artículo a resumir lo que dije en esa ocasión sobre el papel jugado por el PLD en la vida democrática del país.

El PLD ha sido el principal responsable de estructurar la agenda política y de darle forma a la fisonomía política al país en los últimos 23 años. Fundado por Juan Bosch en 1973, el PLD ha sabido convertir en políticas públicas muchas de las demandas políticas, sociales y económicas de los dominicanos. Ha sido, sin lugar a dudas, un excelente interlocutor entre el Estado y la sociedad.

Producto de su obra de gobierno, la ciudadanía identifica al PLD como el partido que ha garantizado el periodo más largo de estabilidad social, política y económica en la historia republicana. ¡Ningún otro partido político, tradicional o emergente, es portador de semejante gloria, ni hacedor de semejante hazaña! Ese activo social que es la estabilidad, representa uno de los mayores méritos acumulados por nuestra organización. Somos un Partido que ha demostrado capacidad para gobernar y asegurar la gobernabilidad del país.

Con el PLD, la República Dominicana se ha transformado en la economía más grande de la región de Centroamérica y el Caribe, multiplicando por más de 3.5 veces su tamaño con respecto a 2004. Pero la transformación no ha sido solo económica. El país ha cambiado socialmente. Antes éramos un país de desarrollo humano medio, ahora lo somos de desarrollo humano alto, según la clasificación de Naciones Unidas. Unidas.

Con el PLD se ha producido una verdadera transformación física del país, evidente en la configuración urbana y en la dotación de redes viales modernas en todo el territorio nacional; en la construcción en cada territorio de centros educativos, de distintos niveles; asimismo, en la construcción de centros de salud, y de viviendas, entre otros. Las infraestructuras económica y social han dado paso a un crecimiento sostenido de la inversión privada, y a la creación de riqueza y empleos productivos.

Antes, existíamos literalmente en la isla; ahora existimos en el mundo. Con el PLD, el país se abrió al mundo; conectó con el mundo y se incorporó de manera activa a la vida y a la dinámica de las relaciones económicas internacionales.

Los del PLD han sido gobiernos superadores de la visión cortoplacista. Las reformas políticas impulsadas: con la creación de la Nueva Constitución; la creación de las Altas Cortes; las leyes de reforma administrativa del Estado; la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo; y la Ley Orgánica de la Administración Pública; entre otras, hacen del nuestro un país más ordenado, creíble y gobernable, preservador de la seguridad jurídica.

Al llegar a los 46 años, los peledeístas deben sentirse orgullosos de su papel en la vida democrática del país.

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