Opinión

¡Surja el Museo Abigaíl de la Mujer, dirigido por Ylonka!

Hace un tiempo, he dedicado un espacio en mis lecturas a los aportes de la mujer dominicana en diversos campos. He hurgado en Virginia Elena Ortea, admirable escritora que no ha sido suficientemente destacada. También en Abigaíl Mejía, Celeste Wos y Gil, Ada Balcácer, Hilma Contreras, Carmen Natalia Martínez, Rosa Tavárez, Elsa Núñez, Euridice Canaán, Juana Saltitopa, Rosa Duarte.

En ese camino, me encontré con la poeta, investigadora, historiadora Ylonka Nacidit Perdomo, albacea de Hilma Contreras, Abigaíl Mejía y otras.

Ylonka posee una excelente colección de manuscritos, fotos, literatura inédita, información valiosa sobre esas y más autoras. Esa verdadera abejita superdinámica en la investigación, defensa y promoción de los valores femeninos y feministas, ha creado la valiosa página virtual República Fémina.

Conversé con Ylonka cuando ella tuvo a su cargo la dirección y cuidado de edición de la novela “Sueña, Pilarín”, de Abigaíl Mejía, recién publicada por el Banco de Reservas. Ahí me surgió esta idea de un museo con los grandes aportes de la mujer dominicana que lleve el nombre de Abigaíl Mejía. A ella le encantó ese sueño.

¿POR QUÉ MUSEO ABIGAÍL MEJÍA DE LA MUJER DOMINICANA?

Porque debido al dominio patriarcal que hemos sufrido en nuestro país y el mundo durante tantos siglos, los aportes de la mujer han sido ignorados, menospreciados y secuestrados. Y deben ser recuperados, coleccionados, mostrados y dignificados, para completar ese vacío que tiene la sociedad con esa importantísima parte de la humanidad: nuestras madres, hijas, hermanas, tías, sobrinas, primas.

Por ejemplo, los grandes compositores y directores de música estilizada y popular son casi todos hombres. En literatura y pintura, ciencia y luchas patrióticas, los reconocimientos, premios, antologías solo destacan a los hombres. No porque las mujeres no posean igual poder creativo, investigativo o heroísmo patriótico. Es que no han tenido la necesaria igualdad de oportunidades que les permita mostrar su indiscutibles valores.

Para pagar esta deuda con las mujeres, sugiero la creación del Museo Abigaíl Mejía de la Mujer Dominicana. Resaltaría los valores femeninos, difundiendo informaciones y documentos valiosos que contribuyan al conocimiento y reconocimiento de los aportes de la mujer al desarrollo de nuestro país y el mundo en las distintas áreas.

¿Por qué llamarlo Abigaíl Mejía?

Porque Ana Emilia Abigaíl Mejía Solier, (abril 15, 1895-marzo15, 1941) fue una genial mujer dominicana: investigadora, periodista, ensayista, poeta, novelista, cuentista, sufragista. En los años 30 del siglo XX, concibió, luchó y logró abrir y dirigir el primer museo dominicano, versión de lo que hoy es el Museo del Hombre Dominicano, que debía nombrarse Instituto Antropológico Dominicano.

También lideró a las sufragistas que consiguieron en 1942 (3 años antes de aprobarlo la ONU) que la mujer dominicana obtuviera derechos civiles: al voto, de propiedad y otros.

¡Espero que las autoridades culturales, encabezadas por una gran mujer, doña Carmen Heredia de Guerrero, hagan suya esta sugerencia!

Recorrió el territorio nacional y recuperó muchos de los restos perdidos de la cultura precolombina, colonial, de nuestros ancestros en general. Clasificó y organizó nuestras primeras colecciones museográficas.

También fue quien llevó la voz cantante como líder en las luchas porque la mujer dominicana lograra superar su muerte civil. Pues hasta el año 1946, no podía votar, tener propiedades, ni otros derechos elementales del ser humano.

En esto, las mujeres dominicanas fueron pioneras, ya que fueron de las primeras en el mundo en ganar esa batalla por los derechos civiles femeninos.

Sin embargo, todo esto ha sido ignorado. Ni una mención, homenaje, escultura, rincón o tarja recuerda estas proezas.

¿POR QUÉ SUGIERO LO DIRIJA YLONKA NACIDIT MERDOMO?

Porque tiene la visión más clara en esto. Es la mejor documentada y apasionada en la lucha por los derechos intelectuales, creativos y científicos de nuestras mujeres. Por su honestidad, laboriosidad, sentido gerencial e investigativo. Por ella, supe muchas de las informaciones que sirven de base a este artículo. Y me impulsó a investigar y descubrir más sobre los grandes aportes de la mujer a la vida del pueblo dominicano.

NO SERÍA UN ALMACÉN SINO UNA ENTIDAD VIVA Y PROACTIVA

No concibo este museo como un almacén de papeles y otros objetos muertos, sino una entidad viva y dinámica que investigue, ponga en valor y difunda los aportes femeninos. Que realice seminarios, homenajes, debates, cree cátedras universitarias y otras acciones que contribuyan a que la mujer tenga más incidencia en campos hasta ahora casi exclusivos del hombre. Estimularla a participar en campos profesionales que hasta ahora le han sido vedados.

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