Hablan los hechos

Temor a una política exterior de tierra arrasada

Por: Luis Beatón*

Joe Biden venció en las elecciones del 3 de noviembre pese a los reclamos del presidente Donald Trump de que le robaron la victoria, pero enfrenta un legado tóxico y enormes desafíos en los próximos años.

Los expertos predicen que la nueva administración afrontará el sabotaje del Congreso desde el primer día y la hostilidad de los republicanos, quienes aún aspiran a mantener la mayoría del Senado, aunque los demócratas hacen un gran esfuerzo para alcanzar una paridad de 50-50 cuando en el estado de Georgia se disputen los dos asientos a ese foro el 5 de enero.

El 6 de enero el Parlamento informará al mundo quién será oficialmente el presidente , según lo que establecen las leyes de ese país, luego del previsible fracaso de las alegaciones de fraude por Trump, que sigue con sus intentos de crear dudas sobre la legitimidad del triunfo de su rival.

Los resultados de las recién concluidas elecciones muestran, además, las heridas profundas que tratarán de sanar los estadounidenses y evidencian la necesidad de reformas del sistema, aquejado de fallas estructurales y una enorme desigualdad.

Hasta ahora, Trump insistió en que el fraude en las urnas le privó de un se gundo mandato y amenaza, sin presentar pruebas, de llevar varios casos a la Corte Suprema a pesar de que sus propios correligionarios le piden ceder en su empeño.

Los que levantaron desde un inicio las alarmas en cuatro años de gobierno del republicano lograron su objetivo principal de sacarlo de la Casa Blanca, algo que no se consumó aún pero que pudiera ocurrir en los próximos días pese a los obstáculos para socavar la transferencia de poder.

“Donald Trump se está comportando como un dictador de hojalata que acaba de perder el poder y se niega a aceptar los resultados”, dijo el historiador presidencial Douglas Brinkley al abordar la crisis creada por el actual ocupante de la oficina oval.

Hay alarma en Estados Unidos y medios de prensa como The New York Times advierten que todavía el gobernante puede causar estragos en el mundo en los poco menos 70 días que le restan en el cargo y utilizar sus últimos suspiros para llevar a cabo una política exterior de tierra arrasada.

Sin embargo, analistas señalan que no todo será difícil para Biden, pues puede enmendar la salida del país del Acuerdo de París sobre cambio climático, evitar la retirada de la Organización Mundial de la Salud y, además, restaurar la política del expresidente Barack Obama con respecto a Cuba, entre otros asuntos.

· Prensa Latina

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