Seguridad Vial

La contaminación ambiental impacta negativamente al tránsito

Por: María Hernández

Los conductores y sus medios de transporte se exponen, diariamente, a los cambios que, de manera permanente, enfrentan mientras se desplazan por las diferentes estructuras viales, tanto en la República Dominicana como en muchos países del mundo donde el clima presenta variedades y bajas temperaturas que llegan, incluso, a colapsar los medios de transporte individuales y masivos por la gran cantidad de nieve que se acumula en las principales vías de esas naciones.

La acción de los que manejan distintos tipos de vehículos debe situarse en un escenario real de la cual dependerá todo el soporte físico del tránsito que no es más que la vía y el entorno que la rodea. Representa los cambios ambientales a los que tanto el vehículo como el conductor se exponen en las calles, avenidas, carreteras y autopistas a través de túneles elevados, pasos a desnivel, puentes, entre otros medios de comunicación urbana, interurbana y rural.

El entorno en el que se desenvuelven el conductor y su vehículo está configurado por aspectos o elementos ambientales que son inalterables dentro de su infraestructura como son la calzada, vía, el entorno y las condiciones medioambientales cambiantes, en muchos casos. Por ejemplo, dentro de los elementos que obstruyen el desplazamiento de vehículos están las obras a medio construir en plena vía, como zanjas, arenas en las aceras que caen en medio de la calle, cruces de animales, los otros vehículos, los peatones, hoyos en las vías, atascos, excesos de reductores de velocidad y de policías acostados, exceso de señales de tránsito en espacios reducidos, entre otras.

La República Dominicana aún tiene mucho que aprender de naciones desarrolladas donde el sistema de tránsito es bastante eficaz y moderno y se respetan las leyes y regulaciones que rigen el transporte.

Hay países, por ejemplo, donde las barreras de seguridad que colocan, en distintos tramos de las vías, son mixtas, es decir, una parte de metal y otra de madera en áreas donde lo consideren necesario como parques, reservas naturales, caminos de montañas, carreteras, zonas costeras, zonas rurales y además, zonas urbanas con paisajes naturales, y otras.

El país se encuentra, en la actualidad, con mucho déficit en cuanto a regulación vehicular en emisiones, de las importaciones, de la inspección vehicular lo que hace que conducir aquí se haya vuelto con el tiempo contaminante y hasta inseguro.

En diferentes administraciones, las instituciones públicas que tienen que ver con el tránsito, en la nación dominicana, se han comprometido a promover la creación de talleres móviles preparados para revisar, técnicamente , el estado en que se encuentra cada vehículo que circula por el territorio nacional, pero todo se ha quedado en promesas por lo que vemos con regularidad como aumenta de forma desproporcionada el parque vehicular cada año que de acuerdo a la Dirección General de Impuestos Internos en 2019 ascendió a 4,634,8762 unidades, con un aumento de 283,992 vehículos de nuevo ingreso, más que en el 2018. Del stock de vehículos, un 55.5% son motocicletas, un 20.6% son automóviles, 10.5% corresponde a jeeps, el 13.3% restante está compuesto por vehículos de carga, autobuses, y otros que se encuentran en muy malas condiciones.

De esta cantidad, el 63.8% del parque vehicular corresponde a personas físicas y el 36.2% restante a personas jurídicas. Si los dividimos por género el 77.5% pertenece al masculino y el 22.5% al género femenino.

La mayor concentración de los vehículos registrados se encuentra en el Distrito Nacional, Santo Domingo y en Santiago de los Caballeros con 29.2%, 15.7% y 7.8%, respectivamente, por lo que en estas regiones se deben desarrollar proyectos medioambientales que ayuden a tener limpio el aire y el entorno por donde se desplazan estos vehículos y obligarlos, por ley, a reducir los gases contaminantes que producen y a proporcionarles mantenimiento constante a sus medios de transporte.

La contaminación en las vías proviene, principalmente, de los vehículos de motor; sin embargo, hay un gran porcentaje que proviene de la pintura en el pavimento, que se produce de la abrasión de los vehículos con el mismo.

Las pinturas que se utilizan para señalizar las calles están presentes en todas o casi todas las vías, por lo que es de vital importancia para el medio ambiente, así como para la vida misma, que estas pinturas estén libres de materiales tóxicos, como es el plomo.

Las emisiones atmosféricas de vehículos livianos en el país con base en el año 2015, fue de 229 g de CO2 / km, muy por encima de los países desarrollados que promedian 150 g de CO2 / km y también de Latinoamérica, que promedió 180 g de CO2 / km, algo que debe poner a pensar a las autoridades en implementar políticas públicas que reduzcan las emisiones de estos contaminantes en las vías y en el entorno para beneficio de conductores, peatones y comunitarios, en general.

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