Cultura

Por: Adalys Pilar Mireles

Tras sucesivas exploraciones en busca de la tumba de Cleopatra VII, la arqueóloga dominicana Kathleen Martínez afirma que las ruinas del olvidado templo egipcio de Taposiris Magna resguardan secretos que podrían asombrar al mundo.

Nacida en el Caribe pero apasionada por la historia de la última reina del Antiguo Egipto, la también abogada y diplomática sorteó los rigores del clima desértico entre laberintos subterráneos con la convicción de que excava en el sitio correcto.

La ubicación del santuario a menos de 100 kilómetros del área del palacio real, donde permaneció prisionera la faraona, fue uno de los primeros indicios que la inclinaron a comenzar allí las indagaciones. Era el momento terminal de su vida y Egipto pasaría a ser una provincia romana. ¿Qué otro lugar resultaría mejor que un templo para ser sepultada junto a Marco Antonio?
Después de finalizar una temporada de excavaciones entre los vestigios de Taposiris Magna, situado a unos 45 kilómetros de la legendaria ciudad de Alejandría, la especialista adelantó a Prensa Latina algunas de sus impresiones y expectativas.

Prensa Latina: ¿En qué fase está la investigación iniciada en 2005 para hallar la tumba de Cleopatra VII y Marco Antonio?
Kathleen Martínez : Siento que los últimos hallazgos en Tapoiris Magna nos llevan hacia un gran descubrimiento, pero tendremos que esperar a retomar los trabajos este año. Es un yacimiento misterioso, subestimado por los egiptólogos durante siglos y por tanto del que se sabía muy poco, sin embargo, podemos asegurar que fue el centro religioso y comercial más importante de la etapa ptolemaica (323-30 a. n. e.), lo demuestran las evidencias. Estuvo dedicado a la diosa Isis, venerada por Cleopatra VII, quien se consideraba una suerte de representación viviente de dicha deidad.

PL: ¿Cuáles fueron los descubrimientos más relevantes de la reciente indagación?

KM: Sobresalen un grupo de estatuas, particularmente bustos hechos con mármol, entre ellos uno dedicado a Isis, monedas antiguas, la máscara funeraria de una mujer, varias momias con lenguas de oro y otra con sudarios del dios Osiris.

PL: ¿Cómo se interpreta haber encontrado cadáveres
embalsamados con lenguas de oro?

KM: Ello demuestra que las personas que están enterradas allí fueron personajes importantes en su tiempo, tal vez integraron la corte de algún faraón. Además localizamos el sepulcro de un general con medallas de honor, el de una dama momificada con un ibis (ave sagrada para los antiguos egipcios), posiblemente indicando que era una erudita, clarividente o sacerdotisa, y muchas otras catacumbas con importantes tesoros. Otros hallazgos estimulan a seguir desentrañando pasadizos del desierto tras las pistas de Cleopatra y el período ptolemaico, cuyos rastros se creían borrados por tsunamis y terremotos.

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