Opinión

Luego de la salida repentina de Trujillo, de la recepción que le habían preparado en el ¨Club Esperanza¨, Armando García Jiménez, Senador de San Francisco y Emiliano Camarena, Jefe Militar, aconsejaron a nuestro padre que se ausentara de San Francisco a la mayor brevedad. Papá acepto el consejo y vinimos a vivir a la ciudad capital y nos mudamos en el barrio de San Juan Bosco en el cual habíamos vivido en años anteriores; César nuestro hermano, no pudo seguir los estudios del bachillerato, por las razones que había sido expulsado de la Escuela Normal ¨Ercilia Pepín¨ de San francisco.

Nuestro padre se asoció con Juan Julio Morales, íntimo amigo, Capitán del Ejército, en una bomba de gasolina en que es hoy 30 de Marzo, esquina Dr. Delgado.

Había finalizado la Segunda Guerra Mundial y los movimientos anti-trujillistas estaban en proceso de desarrollo apoyados por un importante sector de los obreros de la parte oriental del país, trabajadores de los ingenios establecidos en esa región; y vino a visitar nuestro padre en la Martín Puchi esquina Cachimán, el Ex Coronel Joaquín Cocco que era el Jefe de los Veteranos de las Fuerzas Armadas. El Coronel Cocco le comunicó a mi padre que Trujillo quería que él, se hiciera cargo de formar una Compañía de ex militares, aproximadamente 200 hombres, armados con una macana de ¨Capá¨, para enfrentar a macanazos las movilizaciones de los anti-trujillistas.

Nuestro padre se negó con responsabilidad a la proposición que le había comunicado Joaquín Cocco; ¨Cómo es posible que se me pida que salga a defender con la violencia a los enemigos del régimen, cuando se me ha cancelado del Ejército acusándome de anti-trujillista¨.

Dos días después de esa conversación Fernando Sánchez, que era el Jefe del Estado Mayor del Ejército, llamó a nuestro padre y le comunicó, que Negro Trujillo quería que Gutiérrez se fuera de la ciudad Capital a trabajar a Montecristi en la Compañía Bananera Grenada Company, de la United Fruit Company, porque Trujillo estaba molesto con él, por su negativa a dirigir una unidad represiva contra los enemigos del gobierno. A Montecristi nos fuimos en los primeros meses de 1946, cuando el autor de esta columna no había cumplido 10 años. En Montecristi, que es nuestra ¨Patria Chica¨, con una conocida posición importante de anti-trujillistas, Mario César hizo amistad inmediata con un pequeño grupo de jóvenes adolescentes, igual que él: Manolo Tavares Justo, Lisandro Macarrulla, Chicho Aguilera Grisanty, y Lorenzo Galvarino. Poco tiempo después comenzó a trabajar en las oficinas del Personal de la Grenada Company, ubicadas en Manzanillo.

En la Grenada Company, a Mario César se le conocía con el nombre de Capitán Memoria, porque hacía gala de esa memoria prodigiosa, que siempre fue admiración nuestra, que lo recordareremos para siempre, no solamente con lo solidario y valiente que fue, con su familia y sus amigos. Manolo Tavarez, Lisandro Macarrulla, y Chicho Aguilera, murieron en nuestro país, Lorenzo Galvarino se ausentó de la República Dominicana hace muchos años e ignoramos a donde vivió aunque sabemos que murió hace años. Los hijos de Manolo, Lisandro y Chicho, viven en nuestro `país e inclusive el hijo de Lisandro Macarrulla, que tiene el mismo nombre que su padre, es Ministro de la Presidencia del gobierno que preside Luis Abinader. ¡HASTA SIEMPRE, CESAR!

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