Editorial

El denominado cambio ha resultado un drama pesado

La calidad de vida ha sido una preocupación fundamental en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), organización que estando en el Gobierno o en la oposición ha procurado siempre el bienestar y la inclusión social de toda la población.

En esa dirección el estado de salud de sus habitantes, la salubridad, es un factor primordial en nuestra organización que se fundamenta en los valores humanos.

Preocupa al PLD, como organización política con vínculos directos con la sociedad, el deterioro que empieza a observarse de los indicadores de salud, que ya de por sí crean una situación de alarma.

Ha primado la improvisación en el manejo de la pandemia Covid-19, ocultando datos estadísticos o manejados a su antojo, ofreciendo cifras preestablecidas o maquilladas.

El aumento del número de pobres en el último año y que el Estado dominicano haya abandonado o disminuido los programas sociales aumentan el riesgo de enfermarse a los más vulnerables.

Es inocultable el aumento de los casos de enfermedades infecciosas de las que se tenía controles, como la tuberculosis y recientemente la difteria.

Estamos ante la presencia de un brote de esta última: Durante el año 2019 se produjeron 7 casos de difteria y un solo fallecimiento, en tanto que durante las 52 semanas del año 2020 se registraron tres casos de la enfermedad y dos fallecimientos. En los primeros tres meses del año 2021 se han reportado siete casos de difteria con seis fallecimientos.

La situación alcanza la dimensión de alarma si le sumamos los brotes de malaria y dengue y la denuncia de que en mercados de expendio de productos agrícolas están pululando las ratas, que nos pueden llevar a otra epidemia, porque los roedores podrían contaminar frutos, carnes, víveres, hortalizas y cereales.

Es también un tema de salud, con ribetes sociales, la cantidad de fallecimientos por la ingesta de bebidas alcohólicas adulteradas, que en poco tiempo se calcula en más de 40 casos.

En medio de este panorama de por sí sombrío, estadísticas oficiales confirman un aumento de la mortalidad materna, que en los primeros tres meses de este año registró un aumento de un 48 por ciento

Se impone en el Ministerio de Salud rastrear barrios y campos para detectar la ocurrencia de enfermedades ya conocidas.

En la salud, como en todas las áreas nacionales, el pregonado cambio ha resultado un fiasco, una frustración para la sociedad que compró las promesas de cambio, las que han terminado en un drama pesado para el pueblo dominicano.

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