Opinión

¿Cuántas personas con hábitos de lectura tenemos en el país? era la pregunta con la que titulé el artículo anterior. No busco una respuesta matemáticamente exacta. Solo me propongo establecer un número aproximado de personas con hábitos lectorales, y una cantidad restante con la que podamos trabajar para crear o elevar su hábito lector.

Así, podría sugerirse un plan nacional de lectura con fines de mejorar los niveles de acercamiento al libro como objeto cultural, como receptáculo de conocimientos, diversión, esparcimiento y fuente de riquezas materiales y espirituales.

Ello permitiría la construcción de una población dominicana con mayores niveles de conducta moral, ética; menos violenta, con amor por nuestros valores naturales y culturales. Desarrollaríamos un plan para motivar el interés por conocer y disfrutar los bienes artísticos y científicos propios en interacción con los de todos los pueblos del mundo, en el presente y pasado histórico.

¿CUÁNTOS ESTUDIANTES Y PROFESIONALES TENEMOS?

En la entrega anterior, publiqué la cantidad aproximada de estudiantes primarios y secundarios en República Dominicana. Me basé en dos estudios: uno del Ministerio de Educación y otro de UNICEF. Ambos del 2017, por lo que podemos proyectarlos y aproximarnos a los números del 2021, para guía de mi comentario. Aunque para elaborar un plan de lectura se busquen estadísticas más actuales.

En el mismo 2017, el El Diario Libre, publica: “La Oficina Nacional de Estadísticas presentó ayer un informe en que revela que las universidades del país tienen una matrícula de 580,981 estudiantes, y que el total de la población con estudios universitarios en el país es de 1,600.000 personas”.

Cabe destacar que ese informe incluye también el número de profesionales universitarios del momento.

Sumemos esas cantidades a los estudiantes de colegios privados (571,940) más los de centros escolares estatales (los de tanda extendida más los restantes no incluidos en este plan totalizan 2,800,000). Si les agregamos a los estudiantes universitarios y egresados de educación superior del informe de la ONE, el resultado es un total de 5,552,921 estudiantes y profesionales existentes en el país.

MÁS DE 6 MILLONES DE POTENCIALES HABITUÉS DE LA LECTURA

Como se ve en estos estudios del año 2017, tenemos un amplio universo con más de 5 millones de personas aptas para ser motivadas al hábito lector. Quizás más de 6 millones, si proyectamos estos estudios hasta el año 2021 que corre hoy.

Con ese número, podemos trabajar para aumentar por lo menos a un 1% (60,000 personas) la probable cantidad actual de 0.25% (15,000 personas) con hábito lector.

Quizás sea un propósito demasiado idealista, utópico, fantástico, pero, parafraseando al excelente publicista Leo Burnett, intentemos tocar las estrellas con nuestros dedos. No lo lograremos, pero eso nos motivará a llegar lejos en nuestros propósitos. Soñemos en grande, pero bien despiertos, como quería Lenin.

ES NECESARIO ENLAZAR LA MOTIVACIÓN LECTORA CON LOS PRODUCTOS CULTURALES MÁS POPULARES: MÚSICA, CINE, TEATRO

Es necesario proponerse alcanzar el verdadero objetivo de un bien pensado Plan de Motivación Lectora. ¿Cuál? Alcanzar algo más que un número mayor de aficionados a los libros. Lograr la multiplicación de los consumidores de productos culturales de calidad: libros, videos, pintura, escultura, danza, teatro, cine, música clásica y popular.

Porque mientras se trabajen los planes de lectura a partir de pensar solo en motivar el acercamiento a los libros, tendremos el problema de que se nos aplicaría muy bien ese aserto del sentido común de que hablan los médicos: “El médico que solo sabe de medicina, ni de medicina sabe”. Es decir, el lector que solo le interesan los libros, ni los libros le interesan.

Porque, si investigamos bien la vida de las personas que tienen hábitos de lectura, descubriremos que casi todos son también habitués de otras áreas del arte y la ciencia. Que tienen interés en otras artes, además de la artes literarias.

Mi experiencia como publicista y estudioso del mercadeo, me convence de que un Plan de Motivación a la Lectura tendrá seguro éxito si se enlaza a otros productos culturales más apetecibles para la gente, de mayor aceptación del público.

Por ejemplo, estoy segurísimo de que el hermoso soneto titulado “Tiempo”, del poeta mexicano Renato Leduc no fuese conocido por millones de personas en el mundo si no hubiese sido musicalizado por Rubén Fuentes e interpretado por José José, Marco Antonio Muñiz y otros muchos cantantes.

Por ello, invito a los ministerios de Educación y de Cultura a diseñar y desarrollar un Plan Motivacional de Lectura enfocado de esta manera.

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