Internacionales

El candidato Pedro Castillo mantiene hoy una ligera ventaja sobre Keiko Fujimori en el conteo oficial de la segunda vuelta en Perú, con oscilaciones por la llegada de actas de sufragio de emigrados y de poblaciones rurales.

A mediodía, los informes constantes de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) reportaron que el candidato de la izquierda tenía 50,205 por ciento de los votos, mientras Fujimori contaba con 49,795 por ciento. La diferencia favorable a Castillo, traducida en votos, asciende a 70 mil 197, con ocho millones 615 mil 701 para el maestro rural y ocho millones 545 mil 504 su rival.

Mientras Fuerza Popular, partido fujimorista, cifra sus esperanzas en revertir las cifras en la hegemonía que tiene entre los peruanos que viven fuera, Perú Libre, de Castillo, tiene mayoría en las zonas rurales.

Teniendo en cuenta que la ONPE cuenta los votos conforme arriban y hasta hoy llegaron actas de Estados Unidos y otros países con votos mayoritariamente para Fujimori, es previsible que se acorte la distancia.

El panorama alienta a quienes pronostican una diferencia más estrecha que la presente en el resultado final, aunque otras proyecciones apuntan a que Castillo mantenga y hasta supere su actual ventaja.

Entretanto, analistas como el influyente periodista César Hildebrandt consideraron que las inconsistentes acusaciones fujimoristas a Perú Libre de ‘indicios de fraude’ se deben a la percepción de una derrota de la candidata, resultado que considera previsible.

Si bien el conteo de votos llegó a 96,146 por ciento de las actas contabilizadas, nadie está en condiciones de estimar cuándo se darán los resultados oficiales de la elección.

Las actas observadas o cuestionadas tendrán que ser sometidas al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), lo que puede generar demoras, aunque sí en la improbable situación de que la diferencia de votos entre los contendores fuera mayor a los pendientes de contar, ese tribunal puede proclamar al ganador.

Las denuncias fujimoristas, objeto de críticas generalizadas, acrecentaron la tensión reinante por la impaciencia de la espera y los temores de bases de Perú Libre en torno a un posible escamoteo de lo que consideran su victoria.

Castillo rechazó las acusaciones fujimoristas y pidió paciencia y tranquilidad a sus seguidores, aunque también les indicó que permanezcan en alerta y aseguró que será el primero en hacer respetar la voluntad popular.

últimas Noticias
Noticias Relacionadas