Opinión

Elecciones primarias en Chile y la rebelión de los millennials

Hace unos pocos días escuchaba un podcast acerca de la composición del público que es asiduo a la televisión abierta con programas de noticias y comentarios en las noches de un país sudamericano, y decía el analista que todas las mediciones mostraban que la gran mayoría del publico aficionado a estas emisiones nocturnas son señoras de mas de 50 años de edad, y que es ínfima la tele-audiencia entre los jóvenes que prefieren el streaming y los programas de deportes.

No hay encuesta, en la mayoría de los países donde se practica la democracia, que no refleje la falta de interés de los mas jóvenes en la política y los políticos tradicionales.

Es mas, se puede afirmar que los nombres ligados a nuestra historia reciente, Joaquin Balaguer, Juan Bosch y Jose Francisco Peña Gómez, solo les interesan a un grupito de los que interactuamos en la política caliente de la era de la guerra fría con ellos, y les suenan a nada a los jóvenes que hoy luchan por sobrevivir, en un mundo cada vez mas complicado y exigente para las nuevas generaciones.

Pues en Chile se acaba de producir un vuelco en las elecciones primarias para elegir los candidatos a presidente para las elecciones que se celebrarán el próximo mes de noviembre, que debería llamar a la reflexión, sabemos que no será así porque las ansías de poder son infinitas en un país como este y estas lineas serán desoídas por los políticos que se plantean desde ya presentar sus nombres como candidatos a unas elecciones para las que faltan 2 años, 9 meses y 28 días en el día de hoy.

Chile es uno de los países de Latinoamérica con mayor calidad y formación dentro de su clase política, en ese país de Sudamerica algunos de los llamados ¨políticos¨ de patio serían objeto de burla por su falta de conocimiento e incapacidad para analizar y argumentar sobre temas básicos del saber, la llamada conceptualización de un ex presidente de la República, en una época como la que vivimos donde ser un ignorante es casi un pecado capital.

Esto no viene de estos tiempos, Chile fue la escuela de los demócrata cristianos latinoamericanos bajo el liderazgo de la DC de Eduardo Frei, y fue capaz de elegir por la vía del voto a un presidente socialista, en medio de la confrontación este-oeste, en la persona de Salvador Allende, lo cual como todos sabemos terminó en una gran desgracia que produjo miles de muertos y exiliados y mas de 18 años de dictadura militar.

Pues en las elecciones primarias de los dos bloques tradicionales de izquierda y derecha que se celebraron el pasado domingo, se produjo un tsunami electoral que arrasó toda esta historia de heroísmos, muchas veces mal entendidos y relatados por la izquierda, que simplemente es una muestra de que las encuestas en las sociedades nuevas del siglo XXI tendrán que revisarse, y que los millennials y centennials están dispuestos a enterrar la política tradicional.

Antes de las primarias del pasado domingo, los partidos mas tradicionales, Democracia Cristiana y Partido Socialista, los antiguos aliados de la Concertación que derrotó la dictadura de Augusto Pinochet, y la UDI junto con Renovación Nacional, que eran los pilares de la derecha, fueron arrasados por los independientes en unas elecciones para representantes de una constituyente que esta ya encargada de redactar una nueva constitución, que dejará atrás la Carta Magna heredada de la dictadura.

Pues dos bloques se presentaron a las primarias, que son abiertas a toda la población con algunos detalles para la participación que serán objeto de análisis en otro escrito, los partidos de las derecha se presentaron como el bloque ¨Chile Vamos¨, con candidatos tan tradicionales como Joaquín Lavín, ex alcalde De Santiago y una de las figuras emblemáticas de la derecha chilena, dos veces candidato a la presidencia y niño mimado de la era pinochetista.

Por el lado de la izquierda, se unieron los partidos mas tradicionales, excepto el Partido Socialista, en un bloque llamado ¨Apruebo Dignidad¨, donde se presentaba, y era favorito en las encuestas, el candidato del Partido Comunista Daniel Jaude, un exitoso alcalde de una comuna donde ha demostrado una gran capacidad gerencial y eficiencia, pero ademas defensor todavía de la llamada ¨revolución cubana¨ y algunas rémoras de las glorias de un pasado que ya no enamora a las nuevas generaciones.

Si fuera por las encuestas antes del pasado domingo, parecía que Chile se dirigía a una confrontación entre la izquierda radical de Jaude, por algo es miembro del Partido Comunista, contra la derecha radica de Lavín, un pinochetista histórico; tanto es así que la DC y los socialistas no participaron en las primarias proyectando convertirse en la solución de centro de la política chilena.

Solo que las encuestas no votan, y los ganadores de forma arrolladora son dos caras nuevas, uno de ellos sin partido político que lo sustente pues se inscribió en la lista de ¨Chile Vamos¨ como independiente, y ambos representantes de una generación de chilenos que se plantea dar atrás las confrontaciones y tratar desde el centro de buscar soluciones a los problemas que afectan a ese país, sin dudas el de mayor grado de desarrollo de America Latina.

Cuando se contaron los votos y se declararon los ganadores las posiciones radicales perdieron, al final se confirma que los pueblos solo votan por los extremos cuando no tienen mas remedio.

La opción de la derecha para las elecciones de Noviembre será Sebastian Sichel, de 43 años, un economista que fue cabeza del Ministerio de Desarrollo Social del gobierno de Piñera y se presentó a las elecciones primarias sin respaldo de partido político alguno, mas obtuvo el 49% de los votos frente a tres candidatos partidistas.

Y por el lado de la izquierda, un millennial de 35 años de edad, Gabriel Rodic, abogado y congresista representante de la región mas alejada de la capital chilena, la Antártida-Magallanes, obtuvo mas de un millón de votos en las primarias de ¨Apruebo Dignidad¨, lo que representa sobre el 60% de los votos emitidos, lo que le aguó la fiesta a Daniel Jaude del Partido Comunista, a quien todas las encuestas daban como ganador.

Entonces el cuadro electoral para las elecciones chilenas esta casi definido, solo falta la decisión de los partidos DC y Socialista, a quienes pareciera el resultado los obligará a decantarse por uno de los dos candidatos que surgieron de las primarias, porque les falló su plan estratégico de convertirse en la opción de centro ante un electorado polarizado con opciones radicales.

Muchas cosas deben ser analizadas de estos resultados, sobretodo en un sistema político, que como el de República Dominicana, imitó la experiencia chilena de alianzas de partidos de signo ideológico diferente, pero con el objetivo de ganar elecciones y construir mayorías para aplicar un programa de gobierno que nos puso en la linea del desarrollo, eso era el llamado ¨Bloque Progresista¨, donde cabíamos peledeístas (PLD), reformistas (PRSC) y perredesitas (BIS), juntos con otras agrupaciones de izquierda y derecha todas unidas con un objetivo común.

Por si los tradicionalistas excluyentes no se han dado cuenta, en nuestro país la mayoría de los electores se declara apartidista, que no les interesa la política y menos pertenecer a una de las siglas tradicionales del partidismo dominicano, así que las condiciones podrían estarse dando para que haya en República Dominicana otra rebelión de los millennials como acaba de suceder en Chile.

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