Políticas

Por más progresismo e integración

A dos años de fundado, el Grupo de Puebla apostó hoy por mayor progresismo e integración en América Latina, se pronunció contra los bloqueos y por menos OEA al servicio de Estados Unidos.

Reunidas en un encuentro virtual, las más de 50 personalidades políticas de 16 países que componen esta alianza, apostaron por aunar aún más fuerzas, conscientes de que la integración en la región es y será la única salida para enfrentar la crisis y la etapa postpandemia.

‘Retroceden los valores de la derecha y avanza los valores humanistas, después de tanto acoso volvemos a recuperar la confianza en la región’, sostuvo al inicio del encuentro el excandidato presidencial chileno Marco Enríquez-Ominami, tras hacer un balance de estos 24 meses.

Durante las diversas intervenciones que se sucedieron en la Cumbre, hubo un fuerte llamado a poner fin a todo tipo de bloqueos y cercos unilaterales, sobre países como Cuba y Venezuela, con un pedido de unir fuerzas en pro de ello.

Precisamente, otro de sus miembros-fundadores, el presidente argentino, Alberto Fernández, afirmó que los bloqueos deberían avergonzar a quienes los promueven y llamó a América Latina a alzar su voz contra esto.

Humanitariamente no podemos quedarnos callados y hacer de cuenta que no pasa. Reclamar su fin, es una obligación porque es parte de la ética de la política, señaló el gobernante.

En ese mismo tono se pronunciaron varios de los miembros del frente progresista.

El Grupo de Puebla condenará siempre el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba y mantendrá la solidaridad con su pueblo, afirmó Aloizo Mercadante, fundador del Partido de los Trabajadores de Brasil.

Por su parte, el exmandatario ecuatoriano Rafael Correa expresó que el Grupo Puebla era necesario en Latinoamérica y con España, para reflexionar sobre la realidad, proponer y generar acciones como denunciar el lawfare (guerra jurídica), los bloqueos y los golpes de estado.

‘Han sido dos años intensos y muy especiales en la historia de América Latina. Enfrentamos la peor crisis al menos del último siglo, debido a la pandemia de la Covid-19, pero también a la pandemia del neoliberalismo’, enfatizó.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, envió un mensaje al encuentro, en el cual destacó que las crisis de múltiples dimensiones que hoy se enfrentan, profundizaron la desigualdad en la región. El imperialismo estadounidense intensificó sus acciones para subvertir la voluntad popular y ejercer su dominación y hegemonía, remarcó.

Rodríguez enfatizó que, frente a estas realidades, se requiere más unidad entre las fuerzas progresistas y de izquierda y en ese contexto la voz del Grupo de Puebla junto a otros espacios como el de Sao Paulo ha sido necesaria y efectiva para advertir y rechazar los intentos de subvertir la voluntad popular.

Uno de los puntos coincidentes, fue la necesidad de poner fin a una Organización de Estados Americanos (OEA) caracterizada hoy por ponerse a los pies de Estados Unidos.

Al respecto, el presidente argentino resaltó que los años de Donald Trump hicieron que la OEA no fuera un lugar de encuentro ‘sino una suerte de escuadrón de gendarmería americana para avanzar sobre los gobiernos populares’.
Fernández subrayó que lo que la OEA hizo en Bolivia(2019), tiene que ser investigado y juzgado porque no cabe dudas de lo que pasó, en referencia al golpe de estado contra Evo Morales. La OEA tal y como esta no sirve, remarcó.

En ese mismo tono, se pronunció el mandatario boliviano Luis Arce, quien señaló que si no se le pone coto a la OEA seguramente querrán nuevamente trascender fronteras y querernos influenciar.

Muchos de los participantes, entre ellos exmandatarios, excancilleres, senadores y diputados, coincidieron que no habrá desarrollo sustentable para nuestros países si no hay integración regional.

La secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, insistió en la necesidad de cambiar el actual modelo de económico de mérica Latina por otro basado en la igualdad, la sostenibilidad y la justicia.

También señaló que en esta región impera un modelo basado en la cultura del privilegio y en este momento, signado por los efectos de la Covid-19, se han acentuado las desigualdades y desequilibrios.

Al hacer un rápido balance, el expresidente colombiano Ernesto Samper recordó que durante estos dos años el Grupo ha luchado por el proceso de paz en Colombia, por la causa palestina, contra las guerras judiciales tejidas en la región y el rechazo total a los bloqueos.

Asimismo, elevó la propuesta de un Modelo Solidario de Desarrollo ‘que contribuya a reducir la desigualdad social en todas sus asimetrías, crear valor con encadenamientos productivos, una política económica anticíclica, redistributiva y con integración regional’.

El objetivo del Grupo, es crear un nuevo concepto de lo que somos. Un nuevo ciudadano latinoamericano más solidario en lo social, más productivo en lo económico, más participativo en lo político y más orgulloso de ser latinoamericano, sostuvo.

Con la mira en crear un frente común por una agenda progresista y levantar la voz por una nueva América Latina y el Caribe, el Grupo camina con pies firmes, abocado a luchar por más democracia, integración y justicia en Latinoamérica a través del progresismo y el regionalismo plural.

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