Opinión

¿Qué hacer?

En estos días escucho a compañeros y compañeras preocupados por qué hacer frente a la campaña de acoso judicial desatada por el gobierno contra el PLD.
¿Qué va a hacer el Partido?, preguntan muchos. En otros, la pregunta raya en el emplazamiento. Entienden que el PLD no debe ser pasivo frente al ataque del aparato judicial del gobierno.

Pregunta, emplazamiento y deseo de acción son legítimos. Sin embargo, la pregunta inicial sigue en pie: ¿Qué hacer?

LO PRIMERO: SITUACIÓN DE GUERRA JUDICIAL

Lo primero es recordar que estamos en estado de “lawfare” o guerra judicial. Guerra no convencional, pero guerra, mediante la cual el PRM, ganador de las pasadas elecciones, actúa como ejército victorioso y busca, convertido ahora en gobierno, aniquilar a su adversario: el PLD, provocándole bajas de diferente naturaleza. Por razones obvias, la FUPU acompaña al gobierno en esa tarea.

Parte del estado de guerra judicial son el acoso, las amenazas, las burlas desde medios afines al gobierno. Comunicadores actualizan permanentemente el acoso. Lo legitiman. Alguno de ellos, incluso, podría no saber que es parte de un plan de guerra política fríamente elaborado. Con referentes recientes en casi toda América Latina.

Es Estado de “tranque ahora e investigue después”. Negador de derechos. Sus fines son políticos.

LO SEGUNDO

Siguiendo con el símil de la guerra, lo segundo es recordar que el PLD es un ejército derrotado. Conocedor de esa realidad, el PRM-FUPU-Gobierno, aprovechando la debilidad del PLD, busca reducirlo, anularlo para 2024, y nada mejor para conseguirlo que destruir su moral frente al pueblo.

¿Cuánto durará el estado de guerra judicial? Mientras convenga al gobierno. El PLD debe prepararse para lo peor. Supongamos que durará cuatro años, el peor de los escenarios.

Durante esos cuatro años el PRM-FUPU-Gobierno tratará de llevar al PLD a combatir en el terreno judicial, para seguir distrayéndolo, dividiéndolo, y paralizarlo. Objetivo final.

ENTONCES, ¿QUÉ HACER?

¿Ir a luchar a donde quiere el gobierno? La lucha judicial es para los abogados. Por tanto, no es terreno del Partido. El PLD debe garantizar la mejor defensa a los compañeros acusados, pero no perder tiempo en esa lucha como organización.

¿Lanzar a sus militantes a las calles? Eso quiere el gobierno. Desesperar. Confundir. Sería un error peor que confiar en los tribunales.

Lo que haría un ejército derrotado, pero inteligente, es evaluar los daños, reorganizarse, trazar un plan de recuperación y de acción. En el caso del PLD, no cesar en su papel de acompañamiento, orientación, organización y educación y seguir elevando la conciencia política del pueblo. Exponer y defender abiertamente la obra de gobierno del PLD.

Lo que está haciendo actualmente. Hacerlo con mucho entusiasmo. Con confianza en sí mismo y en el pueblo.

Algunos métodos viejos del PLD son formidables para insuflar entusiasmo y confianza: reuniones cortas, amenas, con música, algún refrigerio y un mensaje de fe y confianza en el futuro a compartir.

Volver a las viejas tertulias, por ejemplo. Sin dudas, sin temor y sin distraernos. Es parte fundamental del qué hacer en este momento. Porque es mucho lo que hay que hacer.

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