Opinión

¡Hasta siempre!

Cuatro personas amigas, una mujer y tres hombres, admiradas, respetadas e inolvidables, se han despedido de la vida, en el transcurso de menos de un mes; El autor de esta columna quiere dejar constancia del sentimiento de tristeza que genera en nosotros, la decisión de una ley de la vida a la que estamos sometidos: Doña Yolanda Reyna, Cristian Maluff, Paris Goico, y Johnny Ventura.

Doña Yolanda Reyna, una mujer singular, madre cariñosa y responsable, que igual que Salomé Ureña, la Gran Maestra del recuerdo dominicano, crió y educó a sus dos hijos, el menor de los cuales Leonel Fernández Reyna ha sido tres veces presidente de la república; Cristian Maluff, arquitecto, amigo inolvidable y compañero nuestro, de unos de los equipos de voleibol del Club Arroyo Hondo. El tercero París Goico, fue en nuestra infancia, en El Seibo, compañero de montar caballos, junto a su hermano Boris, compañero de promoción, en 1960 como Dr. en Derecho en la Universidad de Santo Domingo.

¨Parisito, fue Secretario Administrativo, inigualable en esas funciones, por más de 50 años y se ganó el respeto y la admiración en el desempeño de sus funciones, por un número extraordinario de los funcionarios legislativos que pasaron por el Senado de la república.

Doña Yolanda Reyna, Cristian Maluff y París Goico, vivirán en el recuerdo no solamente del autor de esta columna, sino de todos los que les conocieron y de manera imborrable en la memoria de sus hijos que le han sobre vivido. En nuestro país como consecuencia de su composición social y por razones que no vienen al caso analizar ahora, no es fácil encontrar seres humanos con las virtudes y cualidades de los que hemos señalado.

El cuarto, Johnny Ventura, es una figura artística extraordinaria, no solamente de nuestro país sino con una proyección internacional como cantante de merengues y de música popular, de un sentimiento y una conducta, admirables, de ser dominicano y amar a nuestro pueblo pregonandolo de manera constante, en todos los escenarios donde realizó sus actuaciones.

Él se une al despedirse de la vida, al recuerdo de las grandes figuras del arte vernáculo y popular, que han honrado y proyectado a nuestro pueblo: allá en el recuerdo muy lejos, Pipi Franco, Joseito Mateo, conocido como el Rey del Merengue, Francis Santana alias (Songo), Vinicio Franco, Félix del Rosario y desde luego los conjuntos típicos, folclóricos dominicanos, como el Trío Reynoso y Guandulito, género musical único en el mundo, que Johnny Ventura modificó en términos externos y enriquecido con su estilo de bailar y de dirigir un conjunto musical, en cuyas presentaciones el cantante de ese género musical extraordinario, actuaba en primera fila acompañado de tres o cuatro bailarines que muchas veces eran mixtos, mujeres y hombres.

¨El Caballo Mayor¨ como fue conocido por años Johnny Ventura, quedará vivo, vigente, en la música folclórica dominicana cuando este sea interpretado por orquestas, combos, o el genérico y tradicional ¨Perico Ripiao¨.

Que inmenso orgullo y cuánta satisfacción siente el autor de esta columna, al recordar ahora, a: Doña Yolanda Reyna, Cristian Maluff, París Goico y Johnny Ventura, quienes han escrito su nombre para siempre en las páginas de la historia del pueblo dominicano: ¨Legendario, Veterano de la Historia y David del Caribe¨.

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