Opinión

Discurso Danilo Medina en acto juramentación nuevos miembros del PLD en Barahona (19 junio 2022)

Juramentación Barahona
19 de junio 2022

Charles Mariotti,
Secretario General del PLD;

Edis Mateo Vásquez,
Miembro del Comité Central,
Presidente Provincial del PLD;

José Del Castillo,
Miembro del Comité Político,
Senador de la República;

Radhamés Camacho,
Enlace del Comité Político en Barahona;

Miembros del Comité Político;

Miembro del Comité Central;

Rudy María Méndez (Niñín),
Miembro del Comité Central,
Diputada al Congreso Nacional;

Darwin Rocha Díaz,
Representante de la juventud;

Ashley Arianny González,
Representante de la mujer;

Alcaldes, Directores de Distrito Municipales, Regidores, Vocales y Dirigentes provinciales;

Presidentes Municipales;

Presidentes de Comités Intermedios;

Presidentes de Comités de Base;

Compañeros y compañeras;

Una vez más el destino nos ha traído a esta tierra querida, a la perla del sur, Barahona, que siempre nos acoge con los brazos abiertos.

A ustedes, barahoneras y barahoneros, quiero darles las gracias por la lealtad y el cariño que han demostrado siempre a nuestro partido, el PLD y por el entusiasmo con que nos reciben.

¡Se vive la alegría al llegar a esta tierra tan bella! Sin duda, Barahona es peledeísta, ¡Barahona es una estrella!

¡Quiero también agradecer a todos los compañeros y a la dirigencia de esta provincia, que han hecho posible esta increíble convocatoria que hoy nos reúne y en la que una vez más reafirmamos la unidad de nuestro PLD!

Gracias a los más de 12 mil mujeres y hombres que han venido hoy hasta aquí a juramentarse y a formar parte de este partido, que no hace más que crecer y fortalecerse día tras día.

¡Bienvenidos al PLD!
¡Este es su partido y esta es también su nueva familia, que los abraza y les recibe con cariño y alegría!

Ustedes son las nuevas estrellas a las que el partido apoyará, como lo ha hecho siempre con cada uno de sus miembros.

Haremos todo lo posible por ayudarlos a superarse, a crecer y a vencer los obstáculos que se les presenten.

Un fuerte aplauso para todos ustedes, para los que llegan y para los que estaban, porque con la suma de todos estamos llenando nuestro país de estrellas.

Cada semana estamos viajando, provincia por provincia, por todo el país, a juramentar nuevas estrellas.

Nuevos rostros que iluminan nuestro partido. Nuevas voces que se elevan para llevar esperanza a la gente. Nuevas ideas que se forjan, para construir desde hoy el futuro que necesita la República Dominicana.

Amigas y amigos,

Ustedes han elegido el camino de la política y es un buen camino cuando se trabaja con disciplina, compromiso y sirviendo a la patria.

Por eso, tengan bien presente, allá donde vayan, que una estrella brilla cuando da buen ejemplo.
Una estrella es ese vecino en el que todos confían.
Una estrella es esa madre a la que todos admiran.
Una estrella es ese joven que todos quieren.
Una estrella es esa familia que todos respetan.

Así son las estrellas peledeístas, y así, estoy seguro, son también ustedes. Esa es la grandeza de nuestro partido, su gente, comprometida y capaz.

Sean siempre un modelo de estos valores. Y, sobre todo, no dejen de escuchar, no dejen de poner el oído en el corazón de la gente.

Que donde haya una nueva estrella brillen también la responsabilidad, la tolerancia, el diálogo y la concordia.

Porque en este partido, en el PLD, trabajamos duro para engrandecer nuestro país, para construir un futuro cada vez más próspero, con más y mejores oportunidades. Porque en el PLD no solamente creemos en la República Dominicana, en su tierra fértil y sus recursos abundantes.

En el PLD, creemos, en primer lugar, en su gente.
El PLD es el partido de la unión, la fortaleza y la disciplina.
El partido que sabe gobernar.
El partido que promete y que cumple.
¡El partido capaz de construir una República Dominicana en la que quepamos todos!

Porque si algo traté de hacer durante los años que tuve el honor de ser su presidente, fue servir con el oído en el corazón del pueblo.

Íbamos a cada comunidad, recuerdo que estuvimos en Cabral, en Enriquillo, en La Bombita, en Vicente Noble, en Palo Alto, Jaquimeyes, Quita Coraza, entre otros muchos otros lugares de esta provincia. Vinimos a escuchar cuáles eran las necesidades de la gente y a darles las herramientas para que mejoraran sus medios para ganarse la vida.

Porque eso es lo que necesitan los dominicanos y las dominicanas, un poco de apoyo, para poder salir adelante.

La gente trabajadora, como ustedes los barahoneros, no pide nada más y cuando se le da una oportunidad, sabe sacarle provecho.

Por eso, aquí en Barahona sacamos adelante alrededor de 125 proyectos de siembra de plátanos y de café. Construimos y mejoramos granjas de pollos, de conejos y ayudamos a los pescadores del área.

Y también, aquí en Polo, en Las Lanzas, Los Blancos y El Maniel, más de dos mil familias nos ayudaron a reforestar casi 80,270 tareas de tierra.

¡En toda la provincia sembramos más de 12 millones de árboles!

Todos estos proyectos cambiaron para bien la cara de la comunidad y ayudaron a mejorar la vida de muchas familias que se sentían desatendidas por años.

Además, construimos 60 Escuelas y dos Politécnicos en esta provincia de Barahona. Construimos la Escuela y Joyería Artesanal de Larimar en el distrito municipal de Bahoruco.

Reconstruimos el Hospital Jaime Mota aquí en Barahona. Construimos el Hospital de Cabral, Hospital de Enriquillo, de Polo y de Salinas. También los centros de diagnósticos y atención primaria de Santa Cruz, Enriquillo y Vicente Noble.

La carretera Azua- Barahona,
La carretera del Cruce de Vicente Noble- Vicente Noble,
La carretera Barahona- Bahoruco,
Los puentes Enriquillo 1 y Enriquillo 2,
El puente Caimán- Los Cocos, en Polo,
La carretera Palo Alto- Fundación,
La carretera Barahona- Las Guáranas,
La carretera Cuatro Bocas- Arroyo Dulce.
Se asfaltaron cientos de kilómetros de calles en todos los municipios y la circunvalación de Barahona.

Construimos más de 1,000 viviendas en Jaquimeyes, Cabral, Saladillo, Habanero, Vicente Noble y Villa Central. Y, muchas otras obras más que por espacio y tiempo no podemos mencionar aquí ahora, pero que ustedes la conocen.

Y no olviden que dejamos en 58% por ciento de avance la construcción de la Presa de Monte Grande, que dos años después de nuestra salida debió ser termina.

Hubo un antes y un después para las productoras de tilapia de La Bombita y los pescadores de Cabral. Hubo un antes y un después en Los Blancos de Enriquillo, gracias a la reforestación.

Además, convertimos a Barahona en una provincia líder en generación de energía limpia, con aerogeneradores que aportan 97.8 megavatios al sistema eléctrico.

Y por supuesto, una de las mayores alegrías que viví aquí, fue la inauguración del 911. Porque sabía que este servicio de emergencias era una necesidad ya impostergable para ustedes y para todo el pueblo dominicano.

Pueden decirlo con la cabeza muy alta. ¡El PLD prometió y cumplió! ¡Cumplió en Barahona y en todo el país!

Y yo estoy seguro que Barahona no lo ha olvidado y no lo olvidará en el 2024, que será sin duda un año de victorias para el Partido de la Liberación Dominicana!

Eso fueron los gobiernos del PLD y sé que Barahona lo recuerda. Esa era la senda que estábamos recorriendo. Ese era nuestro modelo de país.

Un país en el que cada día se estaba reduciendo la brecha de la pobreza, se estaban sumando más personas al tren del progreso, del desarrollo, de los ingresos dignos.

Un país, además, que había dado pasos de gigante para alcanzar la soberanía alimentaria. Más del 85% por ciento de los alimentos que consumíamos eran producidos por nuestros agricultores y ganaderos.

Durante 8 años, el campo y la alimentación fueron una prioridad para nosotros. Del campo a la mesa, creamos un círculo de bienestar en el que con orgullo consumimos los productos que crecían en nuestra tierra y cosechamos con nuestras manos.

Sabíamos lo importante que era para el país alcanzar la seguridad y la soberanía alimentaria. Que la comida fuera asequible, con precios estables y que todos pudieran costear una buena alimentación.

Por eso, impulsamos el financiamiento agropecuario ampliando el crédito y bajando la tasa de interés a los productores. Desarrollamos un inmenso programa de titulación de tierras que revalorizó al campo.

La sanidad agropecuaria fue siempre uno de nuestros estandartes y con ella nos aseguramos de tener controladas las plagas y las infecciones, como la fiebre porcina.

Pero no nos detuvimos ahí, llevamos tecnología y capacitación a nuestras tierras fértiles en las que impulsamos la innovación y la investigación.

¡Así es como se reduce el hambre! Así, y no de otra forma, ¡se pone comida en la mesa de la gente!

¿Recuerdan la alimentación de calidad que se daba cada día en las escuelas de todo el país?

¡Les puedo asegurar que no hay una satisfacción más grande para quien siempre ha deseado ser servidor público que poder garantizar la alimentación diaria de más de un millón 800 mil niños y niñas dominicanos!

Amigos y amigas,

Han pasado ya dos años desde que el nuevo gobierno comenzó a ejercer sus funciones y ese modelo del que les hablo, ese país que reducía desigualdades y en el que se buscaba el progreso de todos, lamentablemente, se abandonó.

Justo cuando los precios de la canasta básica se han disparado, cuando más necesitamos los alimentos frescos y de calidad, que con tanta generosidad produce nuestra tierra.

El apoyo que daban los técnicos agropecuarios y la maquinaria que se había logrado adquirir para mejorar la producción, han desaparecido, dejando a la gente del campo sola y con las manos vacías.

No hace falta que les recuerde donde nos ha llevado eso, ustedes lo ven a diario: precios por las nubes, aumento de la pobreza rural, hambre, desigualdad e inseguridad.

Compañeros y compañeras:

Los dos primeros años de un gobierno son el momento de establecer las bases de lo que será su modelo de gestión. De señalar al país cuál es el camino que se va seguir. Y, mucho me temo, que el camino que los dominicanos y dominicanas ven ahora frente a sus ojos está lleno de obstáculos, curvas y precipicios.

Y eso es lo que realmente nos preocupa. Que estamos dando marcha atrás a conquistas que creíamos que ya estaban garantizadas para la gente.

Hace unas semanas la CEPAL proyectaba un buen crecimiento económico para la República Dominicana. A pesar de la inflación mundial, según estos datos nuestro país podría crecer hasta un 5.3% en el 2022.

Sin embargo, el crecimiento por sí mismo no cambia los países, porque el crecimiento es indispensable, pero no es suficiente. De nada sirve ese crecimiento cuando se concentra en unas pocas manos, mientras las grandes mayorías, la clase media, los hombres y mujeres trabajadores de este país, cada vez tienen más dificultades para llegar a fin de mes.

Y eso es lo que está ocurriendo ahora mismo, fruto de las decisiones del gobierno.
Porque los gobiernos toman decisiones a diario y, esas decisiones, siempre tienen consecuencias.

Apostar por los importadores en vez de por nuestros productores, tiene consecuencias.

Reducir drásticamente las ayudas a las familias cuando más necesitan ayuda para afrontar la subida de precios, tiene consecuencias. Abandonar servicios fundamentales para la gente como el 911, las farmacias populares, la atención a la primera infancia o los CAID, tiene consecuencias.

Desabastecer programas como el de medicamentos de alto costo, que no solo salvaban la vida de los enfermos, sino también las de sus familias, evitando que caigan en bancarrota, tiene consecuencias.

Por eso, le decimos una vez más al gobierno: No le pedimos que recorra en dos años el trayecto de cuatro. No le pedimos milagros. ¡Simplemente, por favor, no nos lleven en reversa! ¡No abandone las iniciativas que estaban funcionando! ¡Tenga la humildad de continuar lo que está bien!

Compañeros y compañeras,

Ahora mismo existe una alerta mundial a la que deberíamos prestar mucha atención.

La ONU y otros organismos internacionales nos avisan de una ola de hambre sin precedentes en la historia debido a la inflación de los precios de las materias primas, el petróleo y los fertilizantes.

Según los expertos, todos estos factores serán catastróficos para nuestra región que empezará teniendo dificultad de acceso a la comida, pero que podría evolucionar hacia insuficiencia de alimentos.

El número de personas que está en riesgo de padecer hambre podría subir hasta a 47 millones en este año y estos datos son verdaderamente inquietantes.

No queremos que ningún dominicano pase a formar parte de estas cifras. Y aunque nos digan que no, nosotros sabemos que sí se puede hacer algo para cambiar las cosas.

Y Monte Grande es una de ella, pues esta presa entre otros servicios como agua potable, esta diseñada para irrigar 705 mil tareas de tierras en Barahona, Bahoruco e Independencia.

En las cuales se producirían grandes cantidades de plátanos, guineos, tomates, habichuelas, maíz, guandules, entre otros rublos, producción que llevaría a la República Dominicana alcanzar 100 por ciento de soberanía y seguridad alimentaria.

¡Ahora más que nunca, ante esta nueva amenaza que puede llegar a nuestras fronteras, debemos atender las necesidades de los productores nacionales!

¡Ahora, más que nunca, hay que apostar por nuestra gente!

Porque dándole prioridad a productos extranjeros, favoreciéndolos con menos aranceles, lo único que hacemos es traer la inflación de otros países al nuestro.

Por eso hacemos un llamado al gobierno.

En tiempos en que una crisis alimentaria nos amenaza, no abandonemos uno de nuestros mayores tesoros, nuestra tierra fértil y la gente que con sus manos la trabaja para obtener sus frutos.

Por favor, no abandonen el campo dominicano. Sigamos dando más facilidades a nuestros productores y sigamos apoyando lo hecho en casa.

Compañeros y compañeras,

Si de algo sabemos en el PLD es de trabajar con la gente y llevar soluciones, allá donde se necesitan. Porque con esa meta fue fundado este partido, para servir al pueblo. Y porque, como dijo el profesor Juan Bosch: “La única manera conocida de enraizar algo en el tiempo es trabajando”. Y eso, es lo que estamos haciendo también ahora, trabajar, y lo que les pido que hagan a todos nuestros nuevos militantes.

Acercarnos a todos los rincones del país a escuchar a la gente y a hacerles saber que hay esperanza. Que nuestro país merece y tendrá un futuro de progreso, un futuro de paz y de dignidad para todos.

Háganles saber que volverán los buenos tiempos, los que estos jóvenes que han hablado hoy todavía recuerdan, los tiempos en que nuestro país era admirado y respetado como el Milagro Dominicano. Esos tiempos volverán cuando vuelva el PLD, el verdadero PLD, el que forman todos ustedes.

Vamos a seguir unidos y esforzándonos por seguir ampliando y renovando la estructura de nuestro partido en todo el país, porque esa estructura es lo que nos va a permitir mejorar también nuestro país.

Y, por supuesto, vamos a dar lo mejor de nosotros para que el proceso de consulta para elegir nuestro aspirante a precandidata o precandidato presidencial sea todo un éxito. Un ejemplo de democracia, participación y orden, como siempre ha sido el sello de nuestro partido.

Ahora mismo, tenemos 6 aspirantes: 3 hombres y 3 mujeres, que han demostrado contar con las mejores capacidades y que tienen grandes planes para el futuro de nuestro país.

Estos 6 aspirantes a precandidatos y precandidatas del PLD van a competir el próximo 16 de octubre y ustedes elegirán el proyecto que crean más conveniente para ustedes, sus comunidades y el país.

Cualquiera que surja como vencedora o vencedor de esa consulta, tendrá el apoyo total del partido, de todos nosotros, sin fisuras.

Y pueden estar seguros que, con la ayuda Dios, con la ayuda de todos los que estamos hoy aquí, con el apoyo de nuestro ejército de estrellas, sembrado por toda la geografía del país, el próximo candidato o candidata del PLD subirá las escaleras del palacio el 16 de agosto del 2024!

Les garantizo que la gran familia del PLD volverá a triunfar en las próximas elecciones. El PLD volverá a tener el favor del pueblo, volverá a gobernar.

Demostraremos una vez más que somos una gran comunidad, como lo es Barahona, tierra bella y generosa, que abre sus puertas a todos los que quieran trabajar y superarse.

De la misma forma, aquí, en el PLD, recibimos a todos los ciudadanos que comprometidos con su nación apuestan a un futuro más esperanzador.

Abrimos nuestras puertas a estrellas como ustedes que saben que el único camino para lograr un país en el que, verdaderamente, nadie se quede atrás, es a través del PLD.

Sigamos siendo ese PLD que no excluye a nadie. Ese PLD que construye bienestar. Ese PLD que irradia confianza.

Sigamos siendo ese partido que suma estrellas que salen a brillar y a guiarnos hacia un mejor porvenir para todos y todas.

¡Qué viva el PLD!
¡¡Qué viva la República Dominicana!!
¡Muchas gracias a todos!

Noticias Relacionadas