Opinión

Fin de “Sthephani… las hojas”, gran poema de Eurídice Canaán

Por Juan Freddy Armando

Sobre la autora, personajes y estilo del poema

Aquí termino la publicación del grandioso poema de Eurídice Canaán Fernández titulado “Sthephani… las hojas”. Su autora nos refiere que fue escrito en el «Nido de las Pampas», en el mes de septiembre del año 1965.

Luego publicaré otros poemas de nuestra admirable escritora. Los demás no son tan extensos como este inmenso texto con el que ella logró un largo y sostenido aliento poético que seduce al lector por su profundidad filosófica, elegancia lírica y sensibilidad humana. Lo considero, tal como he dicho antes, uno de los más grandes poemas de la República Dominicana, y el más excelso escrito por una mujer.

Nuestra escritora nació en el año 1934 en San Francisco de Macorís, hija de José Fortunato Canaán y Ana Agustina Fernández de Canaán. Murió en 1996. Fue poeta, cuentista, novelista, ensayista, filósofa y pintora.

El protagonista principal de este poema es Sthephani, un joven cuya figura está llena de misterios, porque unas veces nos luce humano, otras árbol, y en ocasiones un niño perdido en el laberinto de los sentimientos. Pero es, fundamentalmente, hojas, como dice el título del poema.

El otro personaje que interactúa en el poema es Rosa, su hermana. Entre ambos hay una platónica, irrealizable pero anhelada relación de amor incestuosa. Ella es también una especie de extraña y esotérica leyenda dentro del poema, de tal manera que unas veces la autora nos la hace sentir un ser humano de carne y hueso, y en otras es una rosa, o un ser alado perdido en el bosque de nostalgias, miedos y desesperanzas, interactuando con Sthephani.

En el aspecto estilístico, podemos decir que la escritora Canaán emplea con mucha frecuencia los puntos suspensivos, y también las mayúsculas, unas veces permanentes y otras veces solo en la inicial. Desde el punto de vista de la normativa gramatical, serían faltas. Sin embargo, no los considero así. Los enfoco como señales de un estilo en que la escritora quiere hacer énfasis sobre ciertas palabras ejes, que contienen elementos definitorios de su idea sobre el poema, en el caso de las mayúsculas permanentes e
iniciales.

En lo referido a los frecuentes puntos suspensivos, son señal de una época en que los autores de nuestra literatura, y tal vez en Latinoamérica, los empleaban con mucha frecuencia, como recursos que dejan en el lector un vacío, un suspenso. Esto le permite participar como cómplice placentero del artista de la palabra, agregando lo que el escritor dejó sin decir, con sus propias ideas sobre el decurso de la obra.

“Sthephani… las hojas” es una especie de poema narrativo, en el que la prosa se mezcla con el verso, tal como como podemos ver en otros modelos, como es el caso de “Cuaderno del retorno a un país natal”, de Aimé Cesaire, o “Altazor”, del chileno Huidobro, o Vlía, de Freddy Gatón Arce.

Esta forma es poco frecuente en nuestro país, porque no forma parte de la tradición española que sirve de paradigma inicial a nuestras letras. La lírica o épica narrativa se enmarca, en nuestro tiempo, en la poesía inglesa, norteamericana, de la India. Y en tiempos más antiguos, viene del Mahābhārata, el Rāmāyaṇa y de la poiesis griega, que podemos observar en Homero, Hesíodo y otros aedas. La siguen los poetas romanos que emularon los modelos de “los aqueos de hermosas grebas”, en palabras de la Ilíada y la Odisea: Dante, Horacio, Ovidio.

Ahora, entremos a la parte final del grandioso poema:

Tercera Parte:

Sthephani… las hojas

Sentado,
como un lirio.
Frente al Valle, de espalda a las colinas y los caballos, de espalda a la Aldea y sin importarle los Aldeanos, sin cscuchar el crepitar de las lenguas pueblerinas, solo su lecho
de Otoño. Las Hojas.
Con el río de compañero y sus hermanos los árboles, Sthephani confidencia con los pájaros.
La Aldea sin alarmas se pregunta en el lomo de qué bestia ha emigrado la Rosa.
La Aldea se ha quedado sin su Rosa.
Las favelas y las chozas no perfuman.
Algo ha ocurrido en el cielo que las estrellas se apagan y sobre el valle falta el fardo que le salía a Rosa por los ojos cuando quieta y sola, pensativa… lanzaba su mirar al más allá…
¿En dónde está la Rosa inmóvil… ?
Y Sthephani, mirando su lecho de Hojas repetía…
—Y sigue siendo Rosa todavía…

• • • • •
Tosco y fijo Sthephani.
Siguen los tiempos pasando por la Aldea,
Rosa declina en la consciencia Humana,
Unos hablan de ella como Mujer,
Otros la recuerdan como vago perfume.
Sin embargo han bautizado la Aldea con su nombre.
• • • • •
STHEPHANI duende,

no se desvela por los quebrantos de los pájaros
y sus caballos despeinados han dejado de ser Angeles…

Donde hubo pasto regocijante hoy solo quedan
las moradas ojeras de las Lilas y las Hojas.
—¡Ah las Hojas… !
STHEPHANI dueño del Mundo ama su Libertad.
Cuando preguntan: ¿Quién es Sthephani… ?
La pregunta se convierte en ROSA.
Pero la voz de STHEPHANI como el ECO del valle
vuelve a caer sobre las HOJAS y se le escucha
el misterio cuando susurra la pequeña canción
«Las Hojas siguen siendo las tumbas de las Rosas…
Y aunque Rosa esté MUERTA me parece que tal vez esté dormida…
La Noche ya no significa Nada,
no importan las estrellas en el Alma,
debajo de mis HOJAS ella duerme
pero ROSA…
sigue siendo ROSA todavía…
Y STHEPHANI cierra los ojos para siempre….
¡Sthephani… ! ¡Las hojas… ¡Gime el viento!
Y Sthephani ángel rendido por su sed de infinitos
abraza su lecho de Otoño,
en el abrazo terrible del amante.
Sobre su cuerpo desnudo
abierto al Amor y a la Muerte
una mariposa toca sus cabellos.
Agita sus alas
y su rumor late… late…
«Sthephani mi bello muchacho salvaje
ha cerrado los ojos para siempre…»
Una Rosa de carne se lo lleva
hacia el tramonto informe que los une…
Alguien dice que Sthephani no muere
porque las ROSAS no quieren verlo triste…

¡Sthephani las Rosas…!
Grita la Aldea.
¡Las Rosas en tu lecho y en tus sueños!
—Vuelve STHEPHANI, vuelve a tu nido,
eres el Angel bueno de la tierra… Están tristes las Rosas por tu culpa…
y se muere el Amor, Sthephani… se muere…
Pero el silencio llena de perfume el viento,
huele a Sthephani…
iSthephani corriendo terriblemente
por alcanzar el silbido del carro de la Muerte…!

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