Opinión

La economía mundial no va bien. ¿Que podemos esperar?

Estados Unidos, China y la eurozona representan el 57% de la economía mundial, de manera que lo que ocurra en esas economías tiene impacto, negativo o positivo, en el resto de los países del mundo. Los tres son las grandes locomotoras que mueven la economía mundial. Sin embargo, hoy vemos con preocupación que esas locomotoras están reduciendo sus velocidades, impactando el crecimiento económico global, lo que podría conducir a una recesión mundial. Para muchos analistas económicos estamos entrando en uno de los peores escenarios de los últimos 50 años.

En el caso de los Estados Unidos, tras dos trimestres consecutivos sin crecimiento de su producto interno bruto, se encuentra ya en recesión técnica y como consecuencia de la política que viene aplicando la Reserva Federal, de subir los tipos de interés hasta donde sea necesario para combatir la inflación, es casi seguro que durante algún tiempo la economía norteamericana seguirá estancada o en retroceso. La meta de inflación de la Reserva Federal es 2% y en los últimos dos años las tasas de inflación han superado el 7%. Para lograr colocar la inflación en el nivel del 2%, la Reserva Federal, con la elevación de los tipos de interés, busca reducir la demanda agregada, que no es mas que tumbar el crecimiento de la economía.

En su discurso en el simposio de política económica patrocinado por el Banco de la Reserva Federal de Kansas City, Jackson Hole, Wyoming, Jerome H. Powell, presidente de la Reserva Federal lo expresó de siguiente manera: “Restaurar la estabilidad de precios llevará algún tiempo y requiere el uso enérgico de nuestras herramientas para lograr un mejor equilibrio entre la oferta y la demanda. Es probable que la reducción de la inflación requiera un período sostenido de crecimiento por debajo de la tendencia. Además, es muy probable que se suavicen las condiciones del mercado laboral. Si bien las tasas de interés más altas, el crecimiento más lento y las condiciones del mercado laboral más suaves reducirán la inflación, también traerán algunos problemas a los hogares y las empresas. Estos son los costos desafortunados de reducir la inflación. Pero el hecho de no restaurar la estabilidad de precios significaría un dolor mucho mayor”.

De manera que la política de la Reserva Federal se orienta a reducir deliberadamente la marcha de la economía norteamericana en aras de reducir la inflación.

China, que en paridad de poder de compra es la primera economía del mundo, está sufriendo las consecuencia de su política de covid cero por las grandes restricciones que le impone a la actividad económica así como también por la profundización de la crisis inmobiliaria y los coletazos de las dificultades energéticas. Esa situación ha llevado al Fondo Monetario Internacional (FMI) a revisar a la baja la proyección de crecimiento de China al 3.3%, lo que sería el nivel de crecimiento más bajo de ese país en 40 años. Desde 1980 y hasta 2019, la economía china creció a una tasa promedio anual de 9.4% lo que le permitió a China duplicar su PIB cada 7 años.

Por su parte, los bancos de inversión Goldman Sachs y Nomura llegan mas lejos que el FMI en sus proyecciones y pronostican, Goldman Sachs, que el crecimiento de China este año llegará al 3%, y Nomura es mas pesimista y pronostica 2.8%. Estos pronósticos ocurren a pesar de que el Banco Central de China redujo recientemente los tipos de interés para tratar de que el ritmo de crecimiento no caiga por debajo del 4%.

En cuanto a la eurozona, que es el tercer motor mas importante de la economía mundial, luego de haber crecido 5.4% en 2021, las últimas proyecciones del FMI prevén un crecimiento de 2.6% para este año, con una caída muy fuerte en Alemania, Francia y Reino Unido. La alta inflación en la zona, que está obligando al Banco Central Europeo a subir los tipos de interés, la guerra de Ucrania y Rusia y la posibilidad de un colapso energético por la decisión de Rusia de no abastecer de gas natural a los países de la eurozona, está llevando a muchos economistas a plantear la inminencia de una recesión. Muchos analistas hablan de que entre el cuarto trimestre de este año y el primer trimestre del próximo se producirá una recesión técnica en Europa.

Frente a ese panorama, un reciente editorial del periódico La Vanguardia de Barcelona señalaba que “los países emergentes, en ultima instancia, se encuentran con graves problemas para financiar sus elevados endeudamientos públicos y privados por la huida de capitales hacia el área del dólar y la consiguiente necesidad de incrementar sus tipos de interés hasta tasas insostenibles, para intentar retenerlos, lo que asfixia asimismo su crecimiento económico “.

En el caso de la República Dominicana, que en los últimos dos años ha vivido una inflación muy superior a la meta del Banco Central, la ralentización del crecimiento económico en Estados Unidos, China y la eurozona se dejará sentir en la dinámica de la economía del país. Si partimos del hecho de que el 67% de las exportaciones dominicanas tuvieron como destino en 2021 a los Estados Unidos, China y la eurozona, la caída de la demanda agregada en esos lugares impactará con toda seguridad las exportaciones dominicanas. De esta situación, preocupa el impacto que pueda tener en el aumento del desempleo y de la pobreza.

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