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Las designaciones de autoridades y el proceso de transición para el cambio de Gobierno que asumirá desde el 1 de julio centraron la semana que concluye hoy en Panamá
El presidente electo de Panamá, José Raúl Mulino, completó las designaciones de su equipo con énfasis en los directores de los estamentos seguridad, en medio del auge de hechos violentos y de los flujos de migrantes irregulares.
Tal como lo adelantó, quien fuera ministro de Seguridad del exmandatario Ricardo Martinelli (2009-2014) nombró como titular de la Policía Nacional al ingeniero industrial Jaime Fernández, un civil, como lo prometió en campaña, según aseveró.

Este año, el Procurador de la Nación, Javier Caraballo, señaló que el crimen organizado trasnacional, relacionado al narcotráfico, representa el principal reto del país.

El futuro jefe de Estado mantuvo como director del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), a Jorge Luis Gobea por su experiencia para enfrentar la creciente migración irregular.

Además, Mulino nominó a Jaime Trujillo y al comisionado Óscar Beitia como director general y subdirector general, respectivamente del Sistema de Protección Institucional (SPI), guardia presidencial; y antes designó al oficial de policía Roger Mojica al frente del Servicio Nacional de Migración. Mulino también designó en el Servicio Nacional Aeronaval (Senan) a Luis De Gracia, quien perteneció a su escolta personal cuando fue ministro y es piloto de helicópteros.

En los últimos años la inseguridad ciudadana aumentó en Panamá, según revelan hoy datos del Ministerio Publico y estudios de analistas.

De acuerdo con la fiscalía en el periodo del 1 de marzo de 2023 al 29 de febrero último, se reflejó un incremento en número de víctimas de homicidios en un 4,0 por ciento en relación con el lapso febrero 2019 a ese mismo mes de 2020.

En lugar de depender únicamente de la tecnología, se enfatiza la importancia de la prevención a través de programas educativos, apoyo social y una presencia policial bien entrenada y cercana a la comunidad, según analistas.

Otro desafío para el nuevo Ejecutivo es el creciente paso de migrantes irregulares por la selva de Darién, en la frontera con Colombia, rumbo a Estados Unidos, que en lo que va de este año supera los 170 mil caminantes.

Por su parte, en los últimos siete días el Tribunal Electoral aceleró evaluaciones sobre tres impugnaciones a diputados electos el pasado 5 de mayo.

Los magistrados deberán decidir para que de esa manera comience el próximo 1 de julio y sin tropiezos el primer periodo de sesiones del mandato 2024-2029 de ese órgano del Estado integrado por 71 curules.

Sobre este proceso de trasmisión de mando, organizaciones populares anticiparon sus ejes de lucha social, entre ellas el Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso) que enfatizó en un comunicado que del futuro Ejecutivo proempresa privada, solo esperan medidas contra el soberano.

Pese al fracaso del modelo neoliberal, según ese texto, el pueblo deberá enfrentar nuevamente reformas paramétricas a la Caja de seguro Social con pérdida de beneficios para los pensionados; incondicionalidad a las recetas de organismos financieros internacionales y la continuación del poder de los oligopolios que profundizan más la pobreza y la desigualdad.

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