Seguridad Vial

Por: María Hernández

Las lluvias continúan provocando incomodidades en la población sin que las autoridades presenten un plan a corto plazo para resolver las lagunas, grandes charcos y ríos en que se convierten las vías de zonas rurales y urbanas de nuestro país.

Pero lo que más molesta a la ciudadanía es que antes de que comience a llover instituciones como el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre(Intrant), Dirección General de Seguridad Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), Ministerio de Obras Públicas, Sistema de Asistencia Vial, Medio Ambiente, Embellecimiento, la Corporación de Acueductos y Alcantarillados( CAASD), Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados(INAPA), las alcaldías de diferentes municipios, entre otras instituciones que forman parte del Comité de Operaciones de Emergencia(COE) deberían realizar planes de prevención para evitar accidentes de tránsito y taponamientos como los que se producen cada vez que llueve.

Las alertas verde, amarilla y roja que se tomaron con tiempo durante la trayectoria del pasado huracán Beryl para que las provincias estuvieran preparadas ante el paso del fenómeno, el jueves 4 de julio del 2024 no se tomaron en consideración porque, al parecer, cogieron de sorpresa a las propias instituciones que tienen que darle seguimiento a este tipo de tema que impacta directamente en toda la población que se desplaza por diferentes vías.

De acuerdo a las propias autoridades ese día cayó sobre la capital y muchas provincias del país una cantidad de agua superior a la caída durante un mes.

Todavía este viernes 5 de julio permanecen inundadas las principales calles y avenidas que se inundaron el jueves como la avenida que pasa frente a la Oficina Nacional de Meteorología, la calle 22 del residencial Invi- Dorex, en el Hipódromo V Centenario, varios tramos de la Charles de Gaulle, una parte del Malecón de Santo Domingo, de la John F. Kennedy, Ortega y Gasset, Avenida España, 30 de Mayo, entre otras, en donde ya es cotidiano que desde que caen dos gotas de agua se inunden las avenidas impidiendo el paso de los vehículos livianos y motocicletas.

En el caso específico de las vías cerca de las costas tanto en la capital como en el municipio Santo Domingo Este muchas tuvieron que ser cerradas por el fuerte oleaje que llegaba a arrojar rocas en el pavimento, por lo que algunos tramos viales tuvieron que ser cerrados como en la avenida Luperón, como lo destaca en un escrito el periódico Listín Diario.

El jueves 4 transitó por todo el territorio nacional la onda tropical No. 17 que generó las interminables lluvias torrenciales, ráfagas de viento, tormentas eléctricas, específicamente en la parte sur, sureste y además en el noreste del país.

La situación es más difícil para los peatones, que en muchos casos, intentan cruzar por partes que aparentemente están secas y los vehículos pasan de manera rápida y sin ningún cuidado y los mojan, o tienen que pasar muy cerca de la calle por la inundación que puede presentar parte de la acera.

Se ha podido observar en avenidas como Las Américas y la San Vicente de Paúl, entre otras, que antes de las lluvias algunos filtrantes fueron destapados y los desechos los dejaron encima de las aceras, por lo que cuando comenzaron los aguaceros esos desechos taparon de nuevo los filtrantes, muchos de los cuales no poseen parrillas y absorben de nuevo toda la basura.

Las inundaciones viales, además de los largos tapones que producen, dejan también a conductores que no pueden salir de sus vehículos por la gran cantidad de agua acumulada en muchos tramos de las vías, como fue el caso de una parte en la calle del sector Los Prados que tuvo que ser cerrada y en donde un conductor se quedó atrapado, como lo describen medios como Noticias SIN, en un escrito.

Las inundaciones tocan de cerca todas las infraestructuras viales, de forma tal, que han llegado a afectar a puentes peatonales lo que impide el paso de los usuarios mientras se producen las lluvias.

Los comunitarios denuncian por los medios de comunicación y redes sociales la impotencia que sienten cuando se desplazan por alguna vía y tienen que tardar horas en unos tapones interminables provocados por las inundaciones que pueden ser previsibles si se trabaja de manera organizada y sobre el terreno con la debida supervisión.

Al parecer, para muchas alcaldías es más prioritario reparar un malecón, cuya inversión es multimillonaria que destapar los filtrantes de un empobrecido sector que deja como resultado colchones, electrodomésticos y diferentes ajuares del hogar dañados cada vez que se asoman las lluvias y sobre todo en esta activa temporada ciclónica que apenas comienza.

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