Economía

En Islandia termina la crisis financiera

Islandia ha eliminado desde este martes los controles de capital introducidos tras el estallido de la crisis en 2008 que hizo tambalearse su sistema bancario y obligó a pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI). Así, quedan eliminadas todas las restricciones que desde hace ocho años limitaban el libre movimiento de capitales por parte de empresas, particulares y fondos de pensiones, tras el colapso de los principales bancos del país. De esta forma, Islandia completa su regreso a los mercados financieros internacionales y da por superada la crisis financiera.

Islandia ha eliminado desde este martes los controles de capital introducidos tras el estallido de la crisis en 2008 que hizo tambalearse su sistema bancario y obligó a pedir ayuda al Fondo Monetario Internacional

La medida, anunciada el pasado fin de semana por el gobierno de centroderecha pero implementada hoy, culmina un proceso iniciado el año pasado 2016 por el anterior Ejecutivo, aunque mantiene restricciones menores para evitar la especulación. Los controles fueron impuestos a raíz de que, entre septiembre y octubre de 2008, arrastrados por las turbulencias financieras desatadas por la quiebra de Lehman Brothers, el Gobierno de Islandia acudiese al rescate de los tres mayores bancos del país, cuya nacionalización culminó en 2009, y se viera obligado a recibir asistencia del FMI; un préstamo que devolvió de forma anticipada en 2015.

“Esta decisión representa un primer paso crucial en la estrategia del nuevo Gobierno para el futuro financiero del país y ahora podemos mirar hacia adelante con una economía más sana, fuerte y diversificada”, indicó el ministro de Finanzas, Benedikt Jóhannesson, quien apuntó que la medida ha sido posible también por la actualización de las normas sobre tipos de cambio y los mayores requisitos de reservas fijados a la entrada de divisas.

El Banco Central islandés ha cerrado de forma paralela un acuerdo con los poseedores de activos en coronas islandesas en el extranjero, sometidos a restricciones especiales, por el que se compromete a comprárselos por el equivalente de unos 90.000 millones, 769 millones de euros, a un tipo de cambio de 137,5 coronas por euro.

Los controles fueron impuestos a raíz de que, entre septiembre y octubre de 2008, arrastrados por las turbulencias financieras desatadas por la quiebra de Lehman Brothers, el Gobierno de Islandia acudiese al rescate de los tres mayores bancos del país, cuya nacionalización culminó en 2009

El cambio propuesto por las autoridades monetarias islandesas es casi un 40% más favorable para los acreedores que el ofrecido en junio pasado, un hecho que justifican por la fortaleza de la corona islandesa, pero que ha recibido críticas. El ex primer ministro Sigmundur David Gunnlaugsson, que dimitió 11 meses atrás por su vinculación con los llamados papeles de Panamá, lo ha criticado públicamente por considerarlo un “regalo” a los fondos de inversión extranjeros.

La Bolsa de Reykjavik ha reaccionado positivamente al anuncio, subiendo casi un 3% desde la apertura de la sesión del lunes. Mientras, la corona islandesa se ha depreciado varios puntos porcentuales frente a las principales divisas. Islandia ha reducido en los últimos años sus cifras de desempleo hasta niveles habituales, y su economía se ha ido recuperando de forma progresiva, creció un 7,2 % en 2016, aupada por el auge del turismo.

El conservador Partido de la Independencia gobierna en coalición con los centristas Futuro Brillante y Partido Reformista desde enero pasado, después de más de dos meses de negociaciones entre distintas fuerzas políticas tras las elecciones adelantadas celebradas a finales de octubre.

Islandia sale del radar del FMI

Islandia sigue cumpliendo hitos. Hace poco más de un mes superó los niveles de actividad económica previos a la crisis y hoy Reikiavik ha devuelto el último tramo de ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) antes de tiempo. El organismo presidido por Christine Lagarde ha informado este viernes en una nota de la devolución de los 334 millones de dólares que faltaban por repagar. En realidad, lo que las autoridades islandesas han hecho ha sido juntar los 11 pagos que restaban por pagar, con fechas de devolución que fluctuaban entre el 14 de octubre deL 2015 y el 31 de agosto de 2016, y reintegrarlo en único abono. Desde hoy, Islandia abandona el radar del Fondo Monetario.

Islandia, uno de los países más golpeados por la crisis financiera de 2008, se ha convertido en un emblema entre los Estados rescatados. Vivió el colapso de las principales entidades financieras del país, a las que dejó caer, y logró salir adelante como pocos predecían en los años más negros de la debacle económica

El adelanto en la devolución del rescate acordado en noviembre de 2008, tras el hundimiento del sistema financiero islandés, viene siendo la tónica habitual en el caso de Islandia. En 2012, las autoridades del país nórdico devolvieron el primer tramo de ayuda casi un año antes de lo previsto.

Lagarde ha expresado que la intención del FMI de mantener una relación futura “constructiva” con las autoridades islandesas. “La devolución temprana del préstamo a Islandia marca un fin satisfactorio al intenso compromiso con el Fondo Monetario que comenzó en lo más profundo de la crisis financiera”, ha remarcado. El pasado mes de septiembre del 2016 quedará, por tanto, para la posteridad como el último mes en el que una delegación del FMI visitó Reikiavik para supervisar la estrategia económica islandesa.

Islandia, uno de los países más golpeados por la crisis financiera de 2008, se ha convertido en un emblema entre los Estados rescatados. Vivió el colapso de las principales entidades financieras del país, a las que dejó caer, y logró salir adelante como pocos predecían en los años más negros de la debacle económica. Sus constantes económicas son la envidia del arco mediterráneo: según las cifras del propio Fondo Monetario, su economía crecerá este año un 4,1%, se creará suficientes puestos de trabajo para reducir la tasa de desempleo al 3,7%, casi pleno empleo; los sueldos crecerán un 8,3% nominal y un 5,9% en términos reales, pues la inflación será de un 2,3% de media anual, y las cuentas públicas cerrarán el ejercicio con un superávit del 0,8% del PIB.

“La recuperación islandesa ha sido impresionante. Es el país que ha mejorado de una forma más rápida y sólida de los que han sido golpeados por la crisis”, resumía en septiembre la OCDE.

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