Por disposición de la administración presidencial del Gral. Ignacio María González, los restos del prócer Francisco del Rosario Sánchez, fueron trasladados desde el cementerio de San Juan de la Maguana a la ciudad de Santo Domingo, y depositado en una de las capillas de la Basílica Catedral Metropolitana de Nuestra Señora Santa María de la Encarnación, Primada de América.