Habiendo prestado, el día anterior, el general Pedro Santana, ante el Congreso Constituyente de San Cristóbal, «el juramento de cumplir y hacer cumplir la constitución del Estado y las leyes del pueblo dominicano, respetar sus derechos y mantener la independencia…», se resuelve disolver completamente la Junta Central Gubernativa que hasta ese momento había dirigido el destino del país según el Manifiesto del 16 de Enero luego de declarada la independencia nacional.