A la sucesión de propuestas ideológicas que se construyeron desde la filosofía y la economía para dar forma a las nuevas relaciones de clase que produjo la sustitución del absolutismo, como expresión divina de gobierno, por el desarrollo de la sociedad burguesa, surgieron formulas de distinto tipo, de las que una de las mas importantes será el totalitarismo, que merece un tratamiento especial por su influencia en el dibujo de mundo que vivimos hasta el día de hoy.

Un hecho histórico podría ser señalado como el inicio de los profundos cambios políticos que definirían todo el siglo XX, es el estallido de lo que se llamó ¨La Gran Guerra¨, lo que traería como consecuencia regímenes basados en las pensamientos políticos de los filósofos del siglo XIX.
A consecuencia de la Gran Guerra o Primera Guerra Mundial, se produjo una crisis económica de gran magnitud en las potencias que fueron derrotadas; Alemania y el desbande del Imperio Austro-Hungaro y además la caída del régimen absolutista de los zares que había permanecido incólume durante mas de 3 siglos.
En lo que a nosotros respecta, enfocaremos nuestro análisis en el aspecto ideológico, es decir, los tipos de gobierno y el sustento del gran enfrentamiento entre el extremismo fascista y el totalitarismo comunista, pero para ello tendremos que hacer un repaso rápido por la historia que condujo a la humanidad hacia la gran confrontación entre totalitarismos que ocurrió en la Segunda Guerra Mundial.
Un régimen totalitario es un sistema político, es decir, una visión de gobernabilidad donde todas las actividades de índole económica, política, cultural, intelectual y cada aspecto de la vida diaria de los que viven dentro de las fronteras del régimen, están supeditadas a la voluntad única del líder o grupo gobernante.
En gobiernos de este tipo, la voces opositoras están prohibidas, nadie puede disentir en forma publica y mucho menos discutir la pertinencia o no de las medidas que tome el gobierno o el líder preclaro y único, es mas, si alguien osara hacer uso de ese derecho, sería señalado como un traidor y sufriría las consecuencias con penas de cárcel en el mejor de los casos.

Las críticas al Estado y a la ideología de los que gobiernan son inexistentes, los medios de comunicación son propiedad del Estado y dentro de ellos no cabrán ideas que puedan crear disenso, ya que esto conspira contra la misma existencia del régimen.
Podrían confundirse los regímenes totalitarios, desde el punto de vista conceptual, con el absolutismo o las monarquías, sin embargo se diferencian en forma sustancial porque en el totalitarismo todos los habitantes de un Estado están sujetos en cada una de las actividades de su vida a las decisiones del líder que encabeza el gobierno.
En el caso del absolutismo, una persona podía vivir sin contacto con la clase gobernante, es decir, la realeza, y aparte de los impuestos el único precio a pagar era abstenerse de participar políticamente en alguna conspiración contra los gobernantes.
Los lideres totalitarios provienen de organizaciones políticas de practica personalista, donde los individuos se sumergen dentro de la personalidad del líder y le entregan su voluntad.
Es interesante observar como en los regímenes totalitarios mas paradigmáticos: el fascismo italiano, el nazismo alemán y el comunismo soviético; los partidos que asumieron en gobierno en nombre de esta ideología, eran en principio pequeñas organizaciones aisladas, que se organizaron alrededor de personas, que asumían la misma jerarquía que después transmitieron a sus respectivos países.
Es decir, en el Partido Fascista Italiano, el Partido Obrero Nacional Socialista Alemán y el Partido Comunista, era expulsado cualquier militante o grupo que contradijera las ideas del líder, se usaba la violencia en contra de los voces disidentes, tanto dentro como fuera del partido y se exigía una lealtad total de los individuos a la organización colectiva.

Estos partidos eran la antítesis de los que proponían una sociedad marcada por las ideas liberales, es decir, en libertad, ya que sus propuestas impedían en forma tácita, la expresión de las ideas políticas en forma individual y cerraban las puertas a la discusión.
Por esto una de las señales que caracterizan a este tipo de regímenes, es la inexistencia de medios de comunicación independientes y prohibición de libertad de expresión de los ciudadanos, pues sería una contradicción con el régimen totalitario el solo tener acceso a este tipo de derecho.
Antes de analizar los dos grandes regímenes totalitarios del siglo XX: el Nazismo alemán y el Comunismo soviético, habría que contextualizar históricamente el nacimiento de esta expresión extremista y personalista de gobierno.
La Europa de fines del siglo XIX, era un continente en proceso de transformación, donde se expandían el colonialismo y la globalización del comercio, con las invenciones que trasladaban mas lejos y en forma mas rápida a los productos ensamblados en las fabricas pobladas de trabajadores y también a los seres humanos.
A partir de la Segunda Revolución Industrial, Alemania comenzó a producir mas y mejores mercancías que Inglaterra, y cada vez se hacía mas poderosa tanto económica como políticamente.
Esta segunda ola de invenciones también hizo que surgieran nuevas potencias allende los mares del viejo continente, especialmente los Estados Unidos y Japón, que comenzaban a convertirse en países tecnológicamente avanzados.
Pero también Alemania iniciaba un régimen militarista, que dio prioridad a la construcción de armamentos, especialmente embarcaciones de guerra, que desafiaban el poderío naval, que hasta ese entonces había sido del dominio inglés durante todo el siglo XIX.
Habría que ubicarse en ese mundo europeo expansionista, con intereses coloniales en varias partes del mundo, el roce continuo de los ejércitos coloniales por los distintos territorios en disputa y además, la competencia feroz entre Alemania e Inglaterra por ser la potencia hegemónica de Europa.
A principios del siglo XX la mesa para la lucha de los grandes imperios estaba servida; la opinión pública de Alemania, Francia e Inglaterra estaban de parte de la guerra, ya que las consignas nacionalistas y conflictos territoriales, tanto dentro como fuera de Europa, estaban a la orden del día.
En el año 1870 Alemania se había anexionado a los territorios franceses de Alsacia y Lorena, como parte de los acuerdos que pusieron fin a la guerra franco-prusiana, los que reclamaba en devolución por medios pacíficos o por la fuerza al Segundo Reich Alemán.

Pero también, hacia el este, la debilidad que ya mostraba el Imperio de los Sultanes Turcos, que gobernaban gran parte de los Balcanes, convirtió al centro de Europa en una zona de conflicto por los intereses territoriales entre los distintos imperios.
Por un lado el Emperador Ruso, quería la anexión de los territorios eslavos, algunos de los cuáles estaban en manos del Imperio Austro-Hungaro que dominaba la casa de los Habsburgo.
Y por el otro, surgían olas nacionalistas dentro de estos territorios, que se oponían con las armas, tanto a los turcos en retirada, como al intento de dominación de los imperios europeos.
De como se alinearon las potencias para converger en la Primera Guerra Mundial, fue el resultado del trabajo de Otto Von Bismarck, apodado ¨el canciller de hierro¨, por ser quien realizo las alianzas y guerras de pequeña escala que dieron origen al Imperio Alemán como potencia hegemónica en la Europa continental.
La llamada Triple Alianza, que creaba obligaciones y ayuda mutua entre Alemania, Italia y el Imperio Austro-Hungaro, tenía como objetivo aislar a Francia y mantener la primacía de Alemania.
Sin embargo la política militarista y agresiva del Kaiser Guillermo II, provocó, que Francia y Rusia firmaran un tratado de asistencia militar, en caso de que la primera entrara en un conflicto militar con Alemania, por lo que en la practica hubo una ruptura de la política de entente tan cuidadosamente diseñada por Bismarck y que había mantenido la paz en Europa por mas de 20 años.
Además de esto, Rusia tenía fijos los ojos en los Balcanes, por lo que entró en conflicto con el Imperio Austro-Hungaro, pero antes había firmado terminado las tensiones con Francia, firmando la llamada Entente Cordiale en 1904.
Inglaterra, que se enfrentaba con el expansionismo alemán en Africa, firmó también un tratado con Rusia en 1907, con lo que quedaron agrupadas las potencias que se dirigirían a la guerra solo 7 años después.
Por un lado las llamadas potencias centrales, donde convergían Alemania, Italia y el Imperio Austro Hungaro, posteriormente se uniría a ellos el Imperio Turco y por el otro Inglaterra, Rusia y Francia.
Era inevitable el conflicto entre las potencias europeas, porque ya se venían produciendo pequeños choques varios de los territorios sometidos a coloniaje, que desembocaron en una guerra en los Balcanes en cambió varió en forma significativa el delicado equilibrio que se había mantenido por el dominio turco.
El Imperio Austro-Hungaro se anexó el territorio de Bosnia-Herzegovina en 1908, lo que a su vez provocó una guerra de todos los nacionalistas de los pueblos balcánicos en contra de la dominación turca.
Expulsados los turcos en 1912, Serbia, Montenegro y Grecia, enfrentaron entonces a Bulgaria, que intentaba hacerse con su territorio, pero también fueron derrotados.
Esto creó un fuerte sentimiento nacionalista y una gran inestabilidad política, con múltiples conspiraciones en contra del dominio de los austríacos de parte del territorio de los pueblos balcánicos.
Todo esto creo una situación de ambiente bélico en toda Europa, ya que se mezclaban intereses imperiales con intereses nacionalistas y además la existencia de múltiples tratados de defensa mutua, en caso de que estallara un conflicto.
La salida de los turcos de Europa cambió el mapa político del continente; por un lado lo único que quedó del antiguo imperio de los sultanes dentro del viejo continente, fue una parte de Estambul.
Serbia se convirtió en la principal potencia eslava, población que además era numerosa dentro del territorio que formaba el Imperio Austro-Hungaro.
Los rusos alentaban y apoyaban a Serbia, en sus intentos de provocar un levantamiento de los eslavos en contra del Emperador Francisco I de Austria-Hungría.
Austria-Hungría estaba convencida de que necesitaba declarar una guerra preventiva en contra de Serbia para evitar su fortalecimiento.
Francia estaba dispuesta a apoyar a Serbia y a Rusia, en caso de que se declarara la guerra y Alemania se mostró mas que dispuesta a apoyar al Imperio Austro.Hungaro.
La mecha que inflamó toda Europa, fue el asesinato del heredero a la corona de los Habsburgo Francisco José, por parte de un nacionalista serbio en las calles de Sarajevo en 1914.
El resultado del conflicto bélico es harto conocido, las potencias centrales resultaron derrotadas, lo que produjo cambios significativos del mapa europeo, por el reparto de diversos países de lo que fue el territorio del Imperio Austro-Hungaro.
El tratado que puso fin a la guerra, firmado en el Palacio de Versalles en 1919, impuso sanciones onerosas para los países perdedores, especialmente Alemania, a quien le impuso el pago de enormes sumas de dinero para resarcir los gastos de los estados ganadores.
En virtud de este tratado, Alemania terminó de pagar su deuda en el año 2010, solo después que se produjo la reunificación de ese país dividido en la Segunda Guerra Mundial.
Ademas se despojó a los alemanes de parte de su territorio nacional, lo que sería posteriormente una de las razones que daría Adolf Hitler para proceder a invadir a sus vecinos.
Es decir, este Tratado lo que hizo fue preparar el terreno para provocar el descontento de la población alemana con sus gobernantes y el surgimiento de una opción de gobierno totalitario como solución a los problemas económicos y sociales derivados de la Gran Guerra.
Otra de las consecuencias de la Gran Guerra, fue la caída de las dinastía de los Romanov, que había gobernado el Imperio Ruso desde el siglo XVI.
En medio de la guerra, y como resultado de los sufrimientos a que estaba sometido el pueblo ruso, Nicolás II fue detenido por los bolcheviques dirigidos por Lenin en 1917, obligado a abdicar, y posteriormente fusilado el y toda su familia en 1918.
En un periodo de mucha inestabilidad política después de la caída del Zar, se nombró un gobierno provisional presidido por Kerensky, sin embargo el poder real estaba en manos de Lenin a través de los Soviets.
En octubre de ese año, el enfrentamiento llegó a su punto culminante, cuando los Soviets asaltaron el Palacio de Invierno e hicieron huir a Kerensky dejando el gobierno en manos de un Consejo de Comisarios del Pueblo, formado por soviéticos y presidido por Lenin, esto marcó el inicio de la era revolucionaria soviética en el antiguo Imperio Ruso.
En 1924, tras la muerte de Lenin, asume el poder Josef Stalin, quien dará forma al régimen totalitario que gobernó la Unión Soviética hasta 1989.
Era necesario explicar las fuentes políticas e históricas en que nacieron los paradigmas de regímenes de ideología totalitaria, para entender el porque se implantaron en dos países tan disimiles para esa época como Alemania y Rusia.
Por vias diferentes, las soluciones que planteaba la democracia liberal a la crisis política y social derivada de la Primera Guerra Mundial, no eran aceptadas por una población que padecía hambre y necesidades.
Los extremistas de izquierda y derecha decían poseer la verdad absoluta, y los líderes que eran capaces de implementar la salida a los problemas, por lo que, en un caso por medio de una revolución violenta y en el otro usando el método de las elecciones, Stalin y Hitler se adueñaron de la voluntad colectiva de sus pueblos para erigirse en gobernantes autoritarios.
En Alemania, la crisis economica y social que se produjo en ese país después de la guerra, llevo al Partido Obrero Nacionalsocialista Alemán, a ganar las elecciones en 1933 y poner en practica las ideas totalitarias incluidas en el libro ¨Mi Lucha¨, escrito por Hitler en la cárcel después del ¨putsch¨fracasado de 1923.
En Rusia, el movimiento armado que lleva el nombre de la Revolución de Octubre, entregó el poder a los comunistas liberados por Lenin, quien en 1922 cambió en nombre del país al de Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
Cuando murió Lenin en 1924, Stalin se erige en dueño y señor de uno de los regímenes totalitarios mas violentos y personalista en la historia de la humanidad, desde 1936 hasta su muerte en 1953, Rusia conoció lo que era el totalitarismo comunista enormemente alejado de lo que planteaban Marx y Engels en el Manifiesto Comunista.
La semana proxima analizaremos a profundidad los regimenes autoritarios, partiendo de la situación particular de Alemania y la Unión Soviética y posteriormente buscaremos similitudes especialmente en América Latina.