El Congreso consagra el Baluarte del Conde como tumba definitiva de los Padres de la Patria, mediante la Ley No. 237 de ese año. Los restos mortales de Juan Pablo Duarte, Matías Ramón Mella y Francisco del Rosario Sánchez fueron trasladados hasta este lugar con gran pompa y respeto, desde la Capilla de los Inmortales en la Catedral de Santo Domingo, donde reposaban.