El reciente arresto del ex regidor en el municipio Boca Chica, Francisco Alberto Paulino Castro, por su participación en una red de lavado de activos, incrementa la creciente lista de dirigentes, militantes o funcionarios, miembros del PRM, el partido en el Gobierno, en operaciones del narcotráfico.
Las autoridades judiciales de Puerto Rico reclaman a Ethian Vásquez, esposo de la diputada del PRM por La Romana, Jacqueline Fernández, por los cargos de distribución de más de cinco kilos de cocaína llevada a su territorio, además de incurrir en asociación delictuosa para cometer el delito de lavado de dinero.
Es larga la lista de dirigentes o miembros del PRM vinculados al narcotráfico, según lo reseñan los medios de comunicación.
Es una catástrofe lo que se vive a lo interno del partido de gobierno, mientras sus dirigentes repiten como cotorras que no existe impunidad para sus afiliados vinculados al crimen organizado.
Se trata de vanos intentos de moralistas de hojalata por desvincularse de un crimen atroz, con declaraciones ambiguas y estrategias comunicativas, que resultan pocos convincentes para la ciudadanía.
El pasado octubre en rueda de prensa, el Partido de la Liberación Dominicana advirtió sobre los peligros de la penetración del narcotráfico a la actividad política, que desalienta la cooperación ciudadana y degrada la confianza institucional, produciendo una erosión de la representación popular en la medida que el ciudadano percibe que el poder sirve a intereses criminales, no al interés público.
El país está demandando explicaciones transparentes sobre los mecanismos de financiamiento político y la depuración de candidaturas que permitieron estas vinculaciones de dirigentes del PRM con el crimen organizado, no los argumentos traídos por los moños o los temas para desviar el debate.
Tienen que explicar hasta dónde llegan la vinculación y el compromiso del PRM con el narcotráfico porque con ese crimen queda lesionado el sistema de partidos, toda la sociedad y la democracia resulta burlada.
Sobre la base de los sometimientos y extradiciones de perremeístas que se producen a cada momento, queda claro que el partido en el Gobierno abrió las puertas del poder al narcotráfico.