El canciller de China, Wang Yi, pidió a Estados Unidos abordar la cuestión de Taiwán «con la máxima cautela», durante una conversación telefónica con el secretario de Estado, Marco Rubio, y en un contexto de mayores tensiones entre Taipéi y Pekín, se informó.
«Un ligero movimiento en la cuestión de Taiwán podría afectar a toda la situación», aseveró Wang, al emplear un modismo chino según el cual alterar una sola parte, por pequeña que sea, repercute sobre todo el conjunto.
Durante la conversación, que tuvo lugar el 30 de junio y cuyo contenido fue difundido por la Cancillería china esta noche, Wang también subrayó que «construir una relación de estabilidad estratégica constructiva» entre China y EE.UU. «es lo que anhelan los pueblos de ambos países y lo que espera la comunidad internacional».
«Ambas partes deben eliminar las interferencias, superar los obstáculos y avanzar con firmeza en esta dirección correcta», apuntó el ministro, y recalcó que los dos países «deben mantener siempre el espíritu de igualdad, respeto y beneficio mutuo» y convertir los consensos en «políticas concretas y medidas efectivas».