El Banco Central de la República Dominicana (BCRD), en su reunión de política monetaria de septiembre de 2026, decidió incrementar su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 25 puntos básicos, de 5.25 % a 5.50 % anual.
La entidad explicó en un comunicado, difundido ampliamente en los medios impresos y en su portal institucional, que la decisión tiene un carácter preventivo. El objetivo es preservar el anclaje de las expectativas de inflación y evitar efectos de segunda vuelta sobre los precios, en un contexto de múltiples choques de oferta que han sido más persistentes de lo previsto.
En lo inmediato, esto significa que los bancos comerciales encarecerán los préstamos para vehículos, hipotecas y créditos personales, por lo que solicitar dinero prestado requerirá un mayor esfuerzo financiero.
Las personas que tengan préstamos a tasa variable notarán un incremento en el monto de sus cuotas mensuales. Esto reducirá los ingresos disponibles de la clase media, que es la que más recurre al financiamiento para cumplir con sus compromisos.
Al reducirse los ingresos, el consumo de los dominicanos disminuye, lo que genera un impacto negativo en el crecimiento económico del que tanto se ufana el gobierno del PRM.
De igual forma, al encarecerse las tarjetas de crédito y los préstamos de consumo, las personas reducen sus compras de bienes y servicios.
Por otro lado, mantener o renovar el inventario en los comercios con tasas altas se vuelve más costoso, lo que reduce los márgenes de ganancia y, por lo tanto, impacta negativamente la actividad comercial.
Aunque el salario nominal de una persona siga siendo el mismo, sus ingresos reales disminuyen si tiene deudas a tasa variable, como tarjetas o créditos hipotecarios.
Una mayor parte de su sueldo debe destinarse a pagar intereses, por lo que queda menos dinero para el gasto familiar, de por sí afectado por el alto precio de la comida, los combustibles, la factura eléctrica, las medicinas y los servicios.
Por más que se quiera amortiguar el golpe argumentando la resiliencia de la economía, esta medida representa un duro impacto al bolsillo de la mayoría de los ciudadanos.