Otorgan oficialmente mediante la Ley No. 1185 del Congreso, el nombre de Altar de la Patria a la que aún hoy es llamada por muchos la Puerta del Conde. Posteriormente, el 27 de marzo de 1943, mediante la Ley n.º 237, fue consagrado como el lugar de sepultura para los Padres de la Patria.