En la organización del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), su fundador y líder histórico, el profesor Juan Bosch, reconoció y fundamentó el rol de sus miembros y militantes como el pilar central para el fortalecimiento de la entidad política. Dejó establecido que el esfuerzo individual y colectivo de la militancia era lo único que garantizaba la permanencia y el respeto social del partido.
El PLD heredó del profesor Juan Bosch su vocación de servicio y de solidaridad; por ello, siempre ha reconocido las contribuciones de sus miembros y dirigentes.
Así se hizo recientemente en honor a Rafael Antonio Luna (Cheché), hombre con una trayectoria ejemplar de entrega y lealtad a la organización que ayudó a edificar.
Cheché Luna falleció en plena labor partidaria durante una actividad en Puerto Plata, mientras supervisaba, como fue su norma constante, el fiel cumplimiento de los acuerdos establecidos.
Siendo muy joven, Luna se enamoró de la política inspirado en los ideales del profesor Juan Bosch. Tras el derrocamiento de este como presidente de la República, se enroló en el movimiento revolucionario de abril de 1965, el cual exigía el restablecimiento de la Constitución de 1963 y el retorno de Bosch al Gobierno.
Su destacada actuación le mereció la condición de dirigente en el otrora Partido Revolucionario Dominicano (PRD), liderado por Bosch, con quien posteriormente renunció para integrar el Comité Central y el primer Comité Político, conformado entonces por solo cinco miembros, del Partido de la Liberación Dominicana.
Durante el homenaje a Cheché Luna, organizado por la Comisión de Conmemoraciones y Celebraciones del PLD, se ofrecieron emotivos testimonios sobre su entrega a la causa partidaria y su firme defensa de la democracia, compromisos por los cuales sufrió prisión.
Compañeros y compañeras de organización que compartieron momentos de su fructífera vida política ratificaron su constante celo por el cumplimiento estricto de los lineamientos disciplinarios y los principios fundacionales peledeístas.
Cheché Luna fue recordado por su participación en los orígenes del PLD, su accionar en la Guerra de abril de 1965 y su destacada labor en la oposición política, ocupando un lugar de honor en la historia de lealtad al Partido y a su líder histórico, el profesor Juan Bosch.
En los testimonios visuales e históricos presentados se resaltó una de las virtudes cardinales del fenecido militante: su defensa inquebrantable de los principios y de la disciplina partidaria.
En la memoria histórica y en el corazón del PLD, Cheché Luna permanecerá para siempre.