Zoraima Cuello propuso impulsar una agenda nacional que permita convertir la inteligencia artificial en un motor de creación de riqueza, transformación productiva y desarrollo humano, colocando a las personas en el centro de las decisiones que definirán el futuro de la República Dominicana.
Durante la inauguración del Congreso Internacional HUMANOS 5.0: Del algoritmo al propósito, la presidenta de AIITEC identificó tres prioridades para aprovechar esta revolución tecnológica: desarrollar el talento humano, crear nuevas fuentes de riqueza y fortalecer el liderazgo responsable.
El futuro no dependerá solamente de lo que la inteligencia artificial pueda hacer, sino de lo que nosotros decidamos hacer con ella», expresó ante empresarios, autoridades, académicos y especialistas nacionales e internacionales.
El acto inaugural contó con la presencia del ministro de Energía y Minas, Joel Santos; el ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía; la exvicepresidenta de la República, Margarita Cedeño; la directora ejecutiva de Supérate, Mayra Jiménez; los empresarios Manuel Corripio, José Singer, y autoridades de la Universidad del Caribe (UNICARIBE) canciller José Alejandro Aybar, entre otras personalidades. La jornada incluyó el panel «Más allá del algoritmo: liderazgo, credibilidad e influencia», con la participación de los comunicadores Persio Maldonado, Francisco Tavárez, Miralba Ruiz y Mario Dávalos, bajo la moderación de Josefina Navarro, quienes abordaron los desafíos de la credibilidad, la desinformación y el liderazgo de los medios de comunicación frente al avance de la inteligencia artificial.
Cuello afirmó que la inteligencia artificial está transformando las reglas de la competencia global y que República Dominicana tiene la oportunidad de dar un salto hacia actividades económicas más sofisticadas, productivas y competitivas.
Sostuvo que el verdadero desafío consiste en pasar de utilizar tecnología para hacer más eficientes los procesos a aprovecharla para innovar, desarrollar nuevos productos, conquistar mercados y generar empleos de mayor valor.
«La cuestión no es cuántas herramientas de inteligencia artificial incorporamos, sino qué nuevo valor somos capaces de generar con ellas», señaló.
La presidenta de AIITEC explicó que la transformación tecnológica abre posibilidades para fortalecer sectores estratégicos de la economía dominicana, entre ellos la banca, las zonas francas, el turismo y la agroindustria.
Recordó que, según la OCDE, en 2024 la productividad laboral del país equivalía al 49 % del promedio de sus países miembros, una brecha que refleja el potencial de crecimiento asociado a una mayor incorporación de conocimiento, tecnología e innovación.
Destacó que este proceso debe alcanzar también a las micro, pequeñas y medianas empresas, que concentran el 61.6 % del empleo nacional y aportan el equivalente al 32 % del producto interno bruto, de acuerdo con datos del Banco Central.
«La transformación de unas pocas empresas no garantiza el progreso de toda una economía», expresó, al resaltar la importancia de construir un tejido productivo más integrado, innovador y competitivo.
Cuello planteó que la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta para ampliar las capacidades de las empresas dominicanas, fortalecer sus cadenas de valor y elevar su participación en la economía global.
En su intervención, Cuello destacó que la preparación de las personas constituye una de las inversiones más importantes que puede realizar el país frente a los cambios tecnológicos.
Citó estimaciones del Foro Económico Mundial según las cuales el 39 % de las competencias laborales cambiarán o quedarán obsoletas hacia 2030.
Explicó que muchas profesiones evolucionarán hacia funciones que exigirán mayor capacidad de análisis, pensamiento crítico, creatividad y toma de decisiones.
En ese contexto, llamó a fortalecer la vinculación entre educación, universidades y sectores productivos para garantizar que los dominicanos puedan aprovechar las oportunidades de la nueva economía.
«Del saber al saber hacer; del saber hacer, al saber pensar; y del saber pensar al saber decidir», expresó.
La doctora en Educación resaltó que el reto no consiste únicamente en enseñar a utilizar herramientas digitales, sino en formar personas capaces de comprender problemas, generar soluciones y ejercer un criterio propio.
También llamó a preservar las oportunidades de aprendizaje práctico de los jóvenes profesionales, ante la creciente automatización de tareas que tradicionalmente constituían sus primeras experiencias laborales.