Brasilia, (Servicios especiales de Vanguardia del Pueblo) La creación de un frente amplio que agrupe a las fuerzas progresistas constituye hoy una propuesta del Partido Comunista de Brasil (PCdoB) para asegurar la democracia, enfrentar y derrotar la ofensiva de la oposición.
La iniciativa fue aprobada en una reunión el fin de semana último de la dirección nacional de esta agrupación en Sao Paulo, donde se acordó además llamar a la 10 Conferencia Nacional de dicha fuerza política para analizar la complicada coyuntura actual y cuestiones organizativas.
El PCdoB sancionó una resolución de defensa a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y abogó por construir un frente democrático y patriótico para unir al pueblo.
«Solamente un frente que una a las fuerzas patrióticas, progresistas y democráticas de la nación será capaz de enfrentar, aislar y derrotar la ofensiva retrograda del consorcio oposicionista», destaca una de las disposiciones pactadas en ese encuentro.
Se trata de aglutinar todas las banderas que apuestan por salvaguardar el régimen democrático, la legalidad, el mandato legítimo y constitucional de Rousseff, así como resguardar a Petrobras, la economía y la ingeniería nacional, señaló un vocero de esta fuerza política.
La lucha contra la corrupción y por poner fin a la financiación privada de las campañas electorales, así como la reanudación del crecimiento económico del país y la garantía de los derechos sociales y laborales fueron otras medidas defendidas en esa cita.
Dicho frente estaría abanderado por la mandataria del país y el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y aglutinaría a las formaciones de izquierda y los movimientos sociales.
El PCboB alerta asimismo sobre la amenaza que enfrenta la democracia brasileña, de parte de una oposición neoliberal, aferrada a no aceptar su cuarta derrota consecutiva en las urnas y que emprende una escalada reaccionaria contra el gobierno de Rousseff, que incluye hasta su salida del poder medio de impeachment (moción de censura) fraudulenta.
Esta estrategia de intentona golpista se registra asimismo en medio de una crisis del capitalismo mundial y una ofensiva del imperialismo en América Latina, con el objetivo de acabar con ciclo democrático y progresista iniciado en 2003, con la elección de Lula a la presidencia.
En este contexto se utilizan de manera selectiva las revelaciones del escándalo de corrupción en Petrobras, un esquema ilegal de pago de propinas en esa petrolera, para acusar a los partidos aliados del gobierno y en especial al de los Trabajadores (PT) con miras a comprometer a la jefa de Estado y promover su destitución, señala la resolución.