Tomó 10 años de adminstraciones de gobiernos peledeístas recuperar el nivel a que se había reducido la pobreza general y la pobreza extrema por efecto de la acción del primer gobierno del PLD de 1996 al 2000, puesto que la administración perredeísta del 2000 al 2004 llevó la pobreza al 50 por ciento de la población.
En ese período 1996-2000, el Producto Interno Bruto del país promedió el 7.5% de crecimiento acumulativo anual, impactando todos los sectores de la economía nacional.
En efecto, al momento de instalarse la administración perredeísta, en agosto del 2000, la pobreza general heredada de la administración asnterior alcanzaba al 32.6 % de la población nacional, mientras que la pobreza extrema al 8.2%. Al término del período perredeísta, la pobreza general se había incrementado al 50% y la pobreza extrema al 15.2%, casi duplicado.
Durante el período 2000 al 2004, fue cuando el país tuvo que recurrir a la importación de más de 1 millón de quintales de arroz y, por primera vez, importar plátanos para tratar de enfrentar una situación calamitosa de suministro de alimentos básicos.
En septiembre del 2012, ya la pobreza general había disminuido hasta el 42.2% y la extrema al 11.1%, no obstante los efectos desastrosos que sobre la economía naional tuvieron los estallidos de las burbujas hipotecaria y financiera de los años 2008 y 2009 que afectaron las economías de las principales socios del país, Estados Unidos y Europa.
Hubo que esperar 10 años, en marzo de este 2015, para que la pobreza general se situara 32.1%, lo que pone de manifiesto que desde 2005 hasta hoy, se le redujo 18%, logro que certifican en su reciente informe entidades mundialistas y regionales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Comisión Económica para la América Latina de Naciones Unidas (CEPAL), según reporta el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo en su reciente informe “Boletín de Estadísticas Oficiales de Pobreza Monetaria.”
El análisis del comportamiento de la pobreza general y extrema en la población de cada año, se puede apreciar en este cuadro presentado en el mencionado boletín, el que resalta, merecidamente, que los dos últimos años de la presente administración peledeísta, significaron un verdadero jalón en la lucha gubernamental contra la pobreza, puesto que porcentajes de 42.2 de pobreza general y 11.1 extrema, ya para el año 2014 las había reducido al 36.2 y 8.6, respectivamente, hasta concluir en marzo pasado con 32.1 y 5.8.
Para estos resultados, el presente gobierno ha tenido que aplicarse en facilitar decenas de millones de pesos adicionales en créditos y ayudas a estructuras productivas medianas y pequeñas de la manufactura en las ciudades y campos, y en la producción agropecuaria de alimentos básicos.
No obstante este impresionantes esfuerzo, una sequía que inició en septiembre del 2013 y que todavía no cede ha provocado la reducción de la producción de alimentos básicos de la agropecuaria. Al punto, de que el gobierno acaba de autorizar la importación de plátanos, por segunda ocasión en lo que va de siglo.
Desde el año 2012 las estimaciones de pobreza monetaria en la República Dominicana se obtienen utilizando una metodología oficial de medición, la cual fue establecida por consenso en el ámbito del Comité Técnico Interinstitucional de Pobreza, con la participación del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD), Oficina Nacional de Estadística (ONE), Banco Central de la República Dominicana, Ministerio de Salud Pública (MSP), Ministerio de Trabajo, Gabinete Social, Comisión Económica para América Latina (CEPAL), Banco Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Las mediciones se obtienen con los microdatos de las Encuestas Nacionales de Fuerza de Trabajo (ENFT) levantadas por el Banco Central y actualmente se dispone de estimaciones provenientes de las 31 ENFT levantadas en los meses de Marzo y Septiembre de 2000 a 2015. En este primer boletín de divulgación se ponen en conocimiento las estimaciones correspondientes a marzo 2015.
La Línea de Pobreza General, considerada como el ingreso mensual percápita mínimo necesario para adquirir una cesta de bienes y servicios considerados como indispensables para garantizar la supervivencia de una persona, en marzo 2015 se estimó a nivel nacional en RD$4,529.3 mensual percápita, alcanzando la cifra de RD$4,179.3 en la zona rural y de RD$4,693.9 en la zona urbana.
En tanto, la Línea de Pobreza Extrema, considerada como el ingreso mensual per cápita mínimo necesario para adquirir una Canasta Básica de Alimentos que nutricionalmente permita una adecuada salud, fue de RD$2,085.3 mensual percápita para el territorio nacional, alcanzando RD$2,025.1 en la zona rural y RD$2,113.6 en la zona urbana. Con relación a marzo 2014, las Líneas de Pobreza General y Extrema registraron un incremento de apenas 0.64%.
En el ámbito de los hogares, para un hogar con un tamaño promedio de 4 miembros, las Líneas de Pobreza General y Extrema equivalen a aproximadamente RD$18,117 y RD$8,341 mensuales, respectivamente.
La pobreza monetaria se define como la situación en la que prevalece un déficit respecto al monto de recursos (ingresos) considerados como necesarios para un hogar adquirir una canasta mínima de consumo alimentario y de ciertas necesidades no alimentarias consideradas esenciales, tales como vestido y calzado, vivienda, cuidados del hogar, salud, educación, transporte, entre otros.
En el caso de la metodología oficial de medición la pobreza en la República Dominicana, la medida se determina a partir de tres insumos: i) el Indicador de Bienestar, que se define a partir del ingreso disponible de los hogares, construido con la Encuesta Nacional de Fuerza de Trabajo (ENFT), ii) la Canasta Básica Alimentaria (CBA), y iii) la Canasta Básica no Alimentaria (CBNA). Estas dos últimas, se construyen en base a la observación del patrón de consumo de una población de referencia, evaluada y ajustada de acuerdo a criterios nutricionales.
A partir de estos insumos se determinan los dos umbrales que definen la condición o no de pobreza monetaria para una persona o un hogar: i) la Línea de Pobreza Extrema (LPE), que define dicha condición y representa los valores monetarios que se necesitan para adquirir una canasta de consumo con el requerimiento calórico mínimo diario para un adulto equivalente, estimado para 2007 en 2,157 kilocalorías a nivel nacional (2,115 para la zona urbana y 2,242 para la rural), a partir de datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2007 (ENIGH-2007) y las recomendaciones nutricionales del MSP; ii) la Línea de Pobreza General (LP), que representa los recursos monetarios que se necesitan para adquirir bienes y servicios básicos, además de los alimentarios, identificados como necesarios y que se utilizará para definir la condición de pobreza.