Opinión

A propósito de la aprobación del CP

A propósito de la aprobación del CP por parte de los diputados, comparto con ustedes un artículo que escribiera en diciembre de 2014, luego de que el presidente observara la aprobación de este mismo código, en razón de que entendía que el aborto en su totalidad de modalidades no podía penalizarse.

En esa ocasión hice un llamado a discutir el tema sin pasiones, o les comparto el artículo porque sigo pensando igual:

“Una discusión impostergable
Mihail García | 9 Diciembre 2014, 8:44 PM

La tipificación penal de la interrupción del embarazo en el nuevo código penal y la posterior observación por parte del poder ejecutivo han traído a la opinión pública un tema que debió discutirse hace mucho tiempo.

En las discusiones para crear la constitución del 26 de enero del 2010 se hizo un ensayo de la discusión a la cual nos referimos, pero la iglesia de forma terca, irracional y hasta anticristiana impuso la postergación del debate y logro incluir un artículo en dicha constitución, que bien podría interpretarse como contrarío al aborto terapéutico.

Y es que según cuenta la Biblia, Jesús no vino al mundo a imponer la salvación, sino, a sacrificarse por nosotros para que los seres humanos puedan salvarse. En pocas palabras Dios enseña los caminos, pero la elección es nuestra.

Y entonces yo me pregunto: ¿Si Dios no impone la salvación, por qué la iglesia quiere imponer su posición en torno al aborto?

Es muy importante que la iglesia se exprese y diga los motivos por los cuales entiende que el aborto no es de cristianos, pero más importante aún es, que los congresistas y el gobierno garanticen la libre discusión de este tema y no permitan que su discusión racional, sin pasiones, se vuelva a postergar.

Que se cuantifique el impacto para la economía de los embarazos en adolescentes; el impacto emocional de las criaturas de madres violadas, el impacto emocional de esas madres; la cantidad de abortos caseros y la cantidad de abortos practicados por inexpertos.

Luego que se cuantifique todo eso, entonces que tomen una decisión sin pasión.

Y de seguro los que son cristianos, igual que yo, seguirán en desacuerdo con el aborto pero no obligarán a los demás a pensar como ellos”.

Noticias Relacionadas