Valiente y responsablemente el Ministro de Industria y Comercio, Temistocles Montás, convocó a los medios de comunicación a una conferencia de prensa el jueves último (13 octubre 2016).
El motivo de la convocatoria se dio a conocer de inmediato, se trata de la Resolución número 233 , en la que se informa de la no extensión del Decreto que otorga una compensación en el pago a los impuestos de combustibles fósiles y derivados del petróleo realizada a los afiliados de los gremios de transporte urbano, interurbano y turístico de pasajeros y carga, la cual se hizo extensiva a las sucesivas modificaciones, prórrogas y extensiones realizadas con posterioridad al 24 de marzo del 2011, fecha en que el Gobierno dominicano emitió el Decreto No. 183-11.
En términos llanos Industria y Comercio elimina el subsidio millonario que desde hace unos seis años ofrecía a choferes y transportistas.
Anualmente desde el 2011, fecha en que se decidió el subsidio, el gobierno ha estado subsidiando alrededor de 4 millones de galones de gasoil regular cada mes, equivalente a unos 50 millones de galones por año. “Por cada galón que se subsidia, el gobierno deja de percibir alrededor de 40 pesos”, se explicó.
Al monto citado se le suma en subsidio a los transportistas más de 50 millones de pesos mensuales por concepto del llamado Bonogas.
Pese a esos grandes recursos tenemos un pésimo servicio, vehículos en pésimas condiciones, trayectos reducidos, deplorables condiciones higiénicas, condenando a la población a una verdadera tortura en lo que respecta a la movilidad urbana e interurbana de pasajeros y carga.
El propósito fundamental de la compensación, mantener estables las tarifas del transporte, en momento alguno se cumplió, por el contrario, “más de la mitad de ese subsidio no se utiliza para los fines que originalmente se concibió, sino que se utiliza para otros fines que han distorsionado y desnaturalizado el mercado de los combustibles en la República Dominicana”.
Tal y como también se explicó, las razones externas que dieron lugar al subsidio a los choferes han desaparecido. El valor del barril de petróleo cuando se estableció la compensación, estaba por encima de los cien dólares, pero de un buen tiempo para acá se ha mantenido por debajo de los cincuenta y de esta diferencia el usuario no se ha beneficiado.
A unanimidad la industria, el comercio, empresarios, usuarios y la opinión pública han reaccionado saludando la resolución del gobierno, que Vanguardia del Pueblo considera oportuna, correcta, valiente y justa.
Al siguiente día de la disposición encontramos amenazas, tumultos entaponamientos auspiciados por el sector que cada día se considera estar por encima de las autoridades y de la propia ley. Una típica forma de presión y chantaje de este sector que debe y tiene que poner en alerta a las autoridades.