Las buenas acciones no se borran con un “delete”
Hace unos meses, mientras regresaba desde Estados Unidos, de un viaje de trabajo, y esperaba para abordar el vuelo de regreso a Santo Domingo, se me acercó un señor, en silla de ruedas, ya entrado en la tercera edad; me saludó con mucho cariño y dijo: “Usted fue mi profe en 1969”...
Por: Alejandrina Germán |
Publicada: 13/09/2016 |
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Opinión