Economía

Transporte público de pasajeros de RD, un camino lleno de retos

Las administraciones del PLD han marcado la ruta hacia la solución. OMSA, AMET y la OPRET con el Metro forman parte de este esfuerzo, pero falta mucho por hacer.

El caótico sistema de transporte público en República Dominicana constituye uno de los puntos prioritarios en la agenda de los gobiernos el Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Así lo evidencian tanto el proceso de aprobación de la ley de Movilidad, Transporte Terrestre, Transito y Seguridad Vial de la República Dominicana, como el Plan Maestro para el Reordenamiento del Transporte Público del Gran Santo Domingo que ejecuta la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET).

El estado en que se encuentran los carros públicos o conchos representa la mejor imagen sobre la magnitud de este reto. El nudo principal a desatar es el control que tienen las grades confederaciones de transportistas representadas por Antonio Marte, presidente de la Confederación Nacional de Transporte (Conatra); Ramón Pérez Figuereo, de la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU), y Juan Hubieres, de la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción (FENATRANO). También conocidos irónicamente como “los dueños del país”.

El diputado Tobías Crespo, principal promotor del proyecto del proyecto de ley, admite que este proyecto revolucionario implica un enfrentamiento del Estado con agentes de ese sector. Aunque para ellos no todo será malo. “Esta ley va a dar un marco jurídico para poder planificar, regular y controlar el sector, pero a la vez va a ofrecer garantías a aquellas personas que tal vez hoy creen que esta ley les puede afectar sus intereses”.

Marco jurídico


Diferentes instituciones y diferentes leyes rigen el transporte terrestre del país. La Ley 241-67 de tránsito terrestre, vigente desde el año 1967, hace referencia a algunos elementos del transporte público de pasajeros, incluyendo todo lo concerniente al tránsito de vehículos de motor de la República Dominicana.

La complementan otras leyes y decretos entre los que figuran Ley No. 12 del 24 de Enero del 2007. Mientas, en el Congreso, una nueva Ley que abarca los temas concernientes a la movilidad, tránsito y transporte terrestre, además de la seguridad vial, se encuentra en proceso de aprobación.

Este nuevo marco jurídico contempla la creación de una autoridad única: el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT). Este será un organismo descentralizado del Estado, con personalidad jurídica y autonomía administrativa, financiera y técnica, adscrito al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones del Poder Ejecutivo de la República Dominicana.

El Intrant tendrá entre sus funciones diseñar y ejecutar la política nacional de movilidad, transporte terrestre, tránsito y seguridad vial, con ajuste a los principios, objetivos, directrices y disposiciones establecidos en la presente Ley, y en su consecuencia ejercer la función de planificación sectorial.

Además, “establecer los regímenes de explotación de los servicios de transporte público, de su infraestructura y de aquellos servicios o actividades conexas cuando procediere, alcanzados por la presente Ley, disponiendo su prestación directa por el Estado o por delegación al sector privado, mediante concesión, autorización, asociación en participación, transferencia de la propiedad accionaria u otra modalidad contractual, ejerciendo la potestad tarifaria y todas las que se derivan del poder concedente, de conformidad con la Constitución y la Ley”.


Por otro lado ejercer el control administrativo, fiscalización, organización y gestión de las actividades, operaciones y servicios vinculados a la movilidad, el transporte terrestre, el tránsito y la seguridad vial en el ámbito nacional.

Reglas del juego

La planificación y regulación del transporte público de pasajeros corresponde a la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (OTTT), acorde a las funciones otorgadas por el decreto 489-87. Sin embargo, actualmente solo es competencia a nivel nacional el transporte interurbano ya que el urbano en el Gran Santo Domingo (provincia Santo Domingo y Distrito Nacional) le corresponde a la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET), por el decreto 393 -97 y el urbano de Santiago es regulado por el Ayuntamiento Municipal (Ley 176-07).

El Estado, a través de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA), creada mediante Decreto 448-97, presta este servicio de transporte público de pasajeros en Santo Domingo y Santiago.


Por lo demás, el servicio es prestado por el sector privado, bajo las modalidades de empresas, sindicatos, asociaciones y persona física individual. Estas asociaciones y sindicatos funcionan desde la perspectiva gremial, agrupando a personas que ofrecen el servicio de transporte de pasajeros, bajo reglas establecidas por la asociación o sindicato.

De hecho, los permisos otorgados por la institución reguladora se hacen a nombre del representante legal de la asociación o sindicato, acorde a las normas legales establecidas.

Estos gremios definen quién presta o no el servicio y generalmente introducen nuevos operadores en las rutas autorizadas sin necesidad de autorización. Esto es así en casi todas las rutas a nivel nacional, acorde a las informaciones contenidas en el Sistema de Gestión de Transporte Terrestre SIGETT, de la OTTT.

Transporte en cifras

La Oficina Técnica de Transporte Terrestre OTTT, contiene en sus registros, un total de 1,309 rutas reguladas, de las cuales 602 son interurbanas, 707 urbanas y 14,003 vehículos prestando servicio. De estos, 4,747 (33.0%) corresponden a carros, 3,847 (24.1%) microbuses, 3,368 (24.1%) son minibuses, 522 (3.7%) autobuses y 1,519 (10.8%) a camionetas.

La edad promedio de estos vehículos oscila entre 11 años los autobuses y 23 años los carros. El promedio para microbuses es de 18 años y minibuses 12 años.

Una gran cantidad de carros y microbuses operan de manera ilegal. Por su parte el ayuntamiento de Santiago de los Caballeros regula rutas urbanas en las que operan un total de 5,689 unidades vehiculares, de las cuales 5,684 son carros y 5 minibuses.

Rutas alimentadoras


Las proyecciones del la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET) sobre la ciudad de Santo Domingo contemplan un total de seis líneas de metro, y una red de líneas alimentadoras de autobuses que ofrecerán el servicio de transporte cubriendo el Gran Santo Domingo.

La ventaja principal de este servicio irá en beneficio económico de los usuarios que solo tendrán que sólo pagarán una vez al hacer la ruta completa desde sus casas hasta el trabajo o centro de estudio y de vuelta.

Según explica Leonel Carrasco, subdirector de OPRET, actualmente en el gobierno del Presidente Medina está haciendo el tramo B de la Línea 2 para llevarlo de Gualey y Los Guandules hasta Los Mina donde se cruzan las carreteras de la San Vicente de Paul y la antigua Carretera Mella que hoy lleva el nombre de Boulevar Pedro J. Lama. Este tramo tendrá cuatro paradas y cruzará el río Ozama.

A medida que vaya desarrollándose y expandiéndose, el Metro de Santo Domingo, los usuarios de transporte público irán rescatando la calidad de vida que se merecen, al tener acceso a un servicio de clase mundial, “motivo de orgullo para los dominicanos”.

Usuarios y transportistas son los principales actores de esta historia de enojos, sacrificado presupuesto familiar y expectativas de solución en el menor tiempo. Con ellos enfocamos la problemática en la próxima entrega.

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