Hablan los hechos

Las ideologías en el siglo XXI: El «Neocon» y el ecologismo

A partir de la caída del régimen soviético y su posterior disgregación al final del siglo XX, parecía que habíamos llegado a un mundo unipolar, donde la ideología neoliberal y neoconservadora había triunfado, imponiéndose el reinado del mercado en la economía sobre todas las decisiones políticas.


Es más en su libro más famoso, el autor y profesor norteamericano Francis Fukuyama, escribió lo que vendría a ser por algunos años, la Biblia de los que proclamaban la prevalencia del modelo de sociedad planteado por Washington y Londres durante los gobiernos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher.

En ¨El Fin de la Historia y el Último Hombre¨, Fukuyama sostiene la tesis de la conclusión de la lucha ideológica y el surgimiento de un mundo donde reinaría el neoliberalismo como sistema político social a ser seguido por todos los países del mundo, so pena de quedar aislados del progreso adherido a la globalización del comercio y la apertura de los mercados.

Sin embargo, en muy pocos años surgirían fenómenos como el terrorismo, el neo-populismo, el ecologísmo, el fundamentalismo y otras formas de lucha política, que aunque son un mentís a la tesis de Fukuyama, no desmintieron por completo el concepto del final de la lucha ideológica que caracterizó la lucha política durante más de dos siglos.


Lo cierto es que cada vez más los gobiernos se rigen por un sentido pragmático de la actividad política, donde no caben los conceptos rígidos que caracterizaron al liberalismo y al comunismo o socialismo en los modelos mas clásicos.

Vivimos en un mundo donde la mayoría de las decisiones gubernamentales se toman por criterios técnicos y burocráticos, antes que fundamentados en la ideología que dice representar un partido gobernante.

Es decir, al final se ha impuesto la ley invisible del mercado y el pragmatismo, que es en si mismo un concepto ideológico, dando la razón en algunos aspectos a la tesis tan combatida y criticada de Fukuyama.

El Neoconservadurismo

El movimiento ideológico neoconservador tiene su origen en los Estados Unidos, encabezado por un grupo de pensadores políticos cercanos al Partido Demócrata, que evolucionaron hasta radicalizarse en contra de las agresivas políticas implantadas por la Unión Soviética en medio de la Guerra Fría.


Sus principales propulsores eran judíos de ideología troskista, quienes se alejaron ideológicamente del comunismo por el rasgo antisemítico que caracterizó el gobierno de Stalin y apoyaron a los conservadores estadounidenses por la ayuda sin condiciones que han dado al estado de Israel desde su fundación en 1948.

Los neoconservadores, también llamados ¨neocon¨, influyeron de manera importante en todos los gobiernos republicanos o demócratas que sucedieron la época de Ronald Reagan en los Estados Unidos, y muchas de las acciones realizadas por ese país a nivel internacional es el resultado de sus ideas.

Los neocon incluso son el núcleo intelectual de donde surge el llamado consenso de Washington, que como ya vimos en nuestro artículo anterior, constituye la receta que brindaban los organismos de crédito internacional a los países latinoamericanos para salir de la crisis de la deuda de los años 80 y 90.

Son ideológicamente anticomunistas, fervientes militaristas e intervencionistas y convencidos de que Estados Unidos debe encabezar una jornada mundial para implantar el sistema democrático en todo el mundo, porque esto es lo que conviene a sus intereses globales.


Se convierten en seguidores del Partido Republicano, adhiriendo los grupos mas conservadores pues son adversarios de las políticas de redistribución e intervención del estado que plantean las tesis económicas keynesianas y abogan por la finalización del llamado ¨estado bienestar¨, implantado sobretodo en los países de Europa occidental.

En el concepto neoconservador, el maniqueísmo de gobiernos malos contra gobiernos buenos se impone, por lo que se crea la tesis del llamado ¨eje del mal´ que incluye a Irak, Corea del Norte e Irán, e incluso se llega a plantear la tesis militarista de ¨guerra preventiva¨en el seno de las Naciones Unidas, durante la crisis que se presentó después de los atentados del 11 de setiembre en la ciudad de Nueva York.

Este grupo mantiene una fuerte influencia en los dos partidos políticos que se reparten el gobierno cíclicamente en los Estados Unidos y, aunque la cabeza visible es el ala mas conservadora del Partido Republicano, el denominado Tea Party, su influencia es decisiva en la política exterior de todos los gobiernos norteamericanos desde el Presidente Reagan hasta nuestros días.

Neoconservadores notables han sido Dick Cheney, vicepresidente de los Estados Unidos al lado de George Bush Jr.; Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa de ese gobierno, Jeane Kirpatrick, Embajadora de los Estados Unidos en la ONU en el gobierno de Ronald Reagan, Condolezza Rice, Secretaria de Estado del gobierno de Bush Jr., Sarah Palin, ex gobernadora de Alaska y cabeza visible del movimiento Tea Party, John McCain, Senador de Arizona y candidato presidencial republicano en el año 2008 y otros nombres de intelectuales, académicos, políticos y funcionarios del gobierno que públicamente adhieren esta ideología política.

El Ecologismo


Los ecologistas constituyen un movimiento ideológico político que tienen como centro la defensa del medio ambiente, la bio-diversidad y la lucha contra la contaminación urbana e industrial que caracteriza a la sociedad moderna.

Tiene su origen en la lucha contra la contaminación radiactiva derivada del uso de la energía nuclear en los años 50 y de modo paulatino se fueron convirtiendo en un movimiento político partidista, haciendo diferencia entre los partidos que defienden al capitalismo y al socialismo como forma de organización humana.

Su desarrollo se inicia en plena guerra fría, con las protestas sobre los ensayos nucleares de las grandes potencias y posteriormente, con la caída del comunismo, se convierten en refugio de los militantes de la izquierda, que de pronto se quedaron huérfanos de un proyecto político de futuro.


El ecologismo es una forma de hacer política, por lo tanto es una ideología política, que se enfrenta al sistema liberal empresarial planteando el desarrollo sostenible y amigable con el medio ambiente frente a la visión utilitaria de los los recursos naturales.

En realidad, el ecologismo impacta sobre todos los aspectos de la vida económica de un país, tiene que ver con la explotación y extracción de las materias primas, el transporte, la utilización, los procesos necesarios para convertirla en mercancía, la venta, el consumo, los desechos derivados y el reciclaje o deposito de los residuos.

Es decir, este movimiento político cuestiona los procesos mediante los cuales funciona en capitalismo, especialmente la producción y consumo de bienes masivos, por lo que muchos lo ubican como los extremistas políticos del siglo XXI.

La influencia del Ecologismo

Sin dudas los ecologistas, que se han organizado incluso en partidos políticos que participan en las elecciones, se han constituido en el movimiento ideológico mas importante y abarcador de nuestra época, aunque no necesariamente esto se exprese en sus resultados electorales.


Los temas de que trata afectan a toda la humanidad, por lo que han obligado a crear toda una legislación de derecho ambiental, que son un conjunto de reglas que se relacionan con la protección del medio ambiente, la conservación de los recursos naturales y la lucha contra la contaminación.

Estos son temas que nos abarcan a todos, aunque los militantes del movimiento ecologista se plantean la construcción de un modelo de sociedad donde lo principal es la conservación, antes que la explotación de los recursos del planeta.

Este movimiento tiene como lema el actuar local e individualmente para entender su influencia a nivel global, es decir, convertir a cada uno de los habitantes de los países en la defensa del medio que lo circunda.

Existen dos temas que en los últimos años han sido la bandera de lucha de los partidos y movimientos ecologistas: el cambio climático y el intento de demostrar como nos enfrentamos un peligro grave por el llamado efecto gases de invernadero en la atmósfera y la deforestación.

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Otro de los problemas que plantea el ecologismo es el uso y disposición de las fuentes de energía, su capacidad de contaminación y la racionalización del uso de esta por los seres humanos, tanto para lo personal como la industria.

Todo esto ha influido en el mejoramiento de los equipos de uso masivo, creando una industria de aparatos eléctricos de bajo consumo, por lo tanto menos contaminantes y menos agresivos con el medio ambiente.

El otro tema donde es notable la influencia de esta ideología, es en el manejo de los desechos de todo tipo derivados del consumo masivo de productos de parte de los seres humanos, su lucha, ha logrado comenzar a separar los residuos dependiendo de su origen y materiales y el crecimiento de una fuerte industria de reciclaje para usar de nuevo los materiales desechados.

La próxima semana trataremos El Fundamentalismo, que es probablemente la ideología más destacada y debatida de estos primeros 15 años del siglo XXI.

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