La República Dominicana al comenzar la década de los años treinta en el siglo XX había sido gobernada por los sectores conservadores vinculados a la tierra y un simple análisis de su composición, revelará un estadío de desarrollo social y económico cercano a un feudalismo tardío, una población mayoritariamente campesina que vivía de echar días en los enormes predios de los terratenientes o poseían pequeños cultivos para su subsistencia.
Cuando se produce el golpe de estado en contra de Horacio Vasquez y asume el poder Rafael Estrella Ureña como Presidente provisional en 1930, parecía que el país volvía a la época de los caciques regionales, que con sus ejércitos privados ejercían el poder en los territorios que ocupaban por encima de la autoridad central.
Sin embargo, varios cambios se habían producido en el país durante la ocupación de ocho años por parte de las tropas del ejercito de los Estados Unidos; lo principal fue que se creó un Ejército Nacional organizado a partir de una policía adiestrada por los invasores e ideologizada de acuerdo a los intereses norteamericanos.
En un país como el nuestro, acostumbrado al caudillismo, se concentró el poder y el liderazgo en el joven jefe del ejercito, General Trujillo Molina, quien en un momento se presentó como el militar y político joven que sustituiría el viejo orden que representaba Horacio Vasquez, del cual había sido su delfín y protegido político.
Pero además, Trujillo fue apoyado por el gobierno y los representantes norteamericanos en el país, y en la consulta popular realizada en 1930, bajo altos niveles de violencia, cuando bajo el lema: ¨no hay peligro en seguirme¨, recorrió toda la geografía nacional para obtener la mayoría de votos y acceder a la Presidencia de la República.
Cuando Trujillo llega al poder en la República Dominicana, está en auge en Italia el régimen fascista encabezado por Benito Mussolini y poco tiempo después, en 1932, llegaría al poder un admirador del dictador italiano en Alemania, Adolf Hitler.
Los dictadores europeos se regían por la tesis del fascismo de construir una sociedad dirigísta y corporativista con un fuerte componente autoritario.
Ademas se constituían en gobiernos de partidos únicos, igualándose a los gobiernos comunistas en este sentido, no permitiendo ningún tipo de disidencia en nombre de la seguridad y progreso del estado.
Poco tiempo después, el fascismo italiano y alemán darían su apoyo a los nacionalistas españoles, dirigidos por Francisco Franco, quienes derrotarían al ejercito republicano con los aviones y los tanques provistos por los ejércitos de los que posteriormente se convertirían en los países del Eje en Europa.
¿Cuáles eran las características principales de este tipo de gobierno?, pues el fascismo sostiene la preeminencia del concepto del estado y de nación por encima de los individuos, de tal modo que lo local se sustituye por lo central y el poder depende del líder, caudillo, jefe o personaje imprescindible para el funcionamiento de la sociedad y el bienestar de todos.
Por esto se exige la lealtad de las masas componentes del estado hacia una figura y un partido único, ya que para los fascistas la alternativa al partido único y al pensamiento totalitario no existe, y si existiera habría que combatirla con la violencia física o propagandística.
Pero ademas de ser autoritario y personalista, el estado fascista integra a los trabajadores a sindicatos únicos, prohibe la libre expresión del pensamiento y el debate de las ideas, propone alianzas al poder económico como forma de garantizar un apoyo que produzca mutuos beneficios.
También fomentan la religión oficial, el aumento de la natalidad, en muchos casos el racismo, la mejoría de la raza, la intervención en todas las actividades en que se desenvuelve una sociedad, de ahí su característica principal que lo identifica como totalitario.
El gobierno de Trujillo inaugurado en 1930, es un régimen de corte militarista establecido sobre el personalísimo megalómano de un dictador que se preciaba de ser imprescindible.
Es decir, desde su origen, cumple con la forma en que llegaron los regímenes fascistas mas importantes de la historia, los cuáles, sobre la base de un gran apoyo popular por el fracaso de los regímenes de corte democrático multipartidario en unos casos y las profunda crisis económica derivada del final de la primera guerra mundial y la crisis del capitalismo global que se inició con la caída de la Bolsa de Valores de Nueva York en 1929.
Pues Trujillo llega al poder en medio del descreimiento de las clases poderosas en el sistema electoral dominicano, especialmente después de la ruptura constitucional que produjo la llamada ¨continuación¨de Horacio Vasquez en 1928, junto con la debilidad del sistema de partidos políticos que venían disputándose el poder desde la muerte de Lilís en 1899.
En 1929 ademas, la República Dominicana resultó afectada por la crisis económica mundial, pues hubo una disminución en la compra de nuestros productos por parte del mundo desarrollado, ya que el llamado ¨crack¨ redujo el crecimiento y se produjeron pérdidas de miles de puestos de trabajo, lo que se reflejó de manera importante en nuestro desenvolvimiento económico.
Es decir, el golpe de la crisis externa fue demoledor hacia dentro de nuestra economía; el azúcar, que era nuestro principal producto de exportación, disminuyó los salarios a la mitad y despidió miles de obreros por la disminución de la demanda en el mercado internacional.
Asimismo el gobierno tuvo que disminuir el ritmo de construcción de obras, inversión en compra de bienes y despidió miles de trabajadores públicos, lo que a su vez disminuyó la demanda interna, lo que produjo menos demanda de los productos agrícolas, precios hacia la baja y el empobrecimiento de la población campesina, que en esa época, constituían la mayoría de nuestros habitantes.
Entonces, el régimen de Trujillo cuando accede al poder, cumple con las mismas condiciones que llevaron al poder a los principales regímenes fascistas de la historia: el descreimiento de la población en los partidos políticos tradicionales y una crisis económica de grandes proporciones.
Así como hay similitudes con los regímenes fascistas europeos, el régimen trujillísta posee características propias que son inherentes a la sociedad dominicana de los años treinta.
El desarrollo económico de la República Dominicana era muy atrasado en esa época de nuestra historia, destacándose una clase oligárquica con fuertes intereses en la producción agrícola y ligadas a la importación y exportación y el poder de los Estados Unidos, que habían dejado al país en manos de un ejercito nacional organizado para defender sus intereses.
Es en este escenario, donde Trujillo instala un régimen con características parecidas a los gobiernos de las montoneras, con su dosis de violencia, autoritarismo y fraudes electorales, aunque garantizó un cierto orden y estabilidad para el desarrollo de la burguesía con algunos capitales y la protección de los intereses de las compañías norteamericanas asentadas en el país.
Ademas de la destrucción de todos sus adversarios políticos, Trujillo creó en 1931 el llamado Partido Dominicano, única agrupación política que tenía reconocimiento legal durante todo su régimen, es decir, tal como lo hizo Hitler con el Partido Nacional Socialista o Mussolini con su Partido Fascista, en la República Dominicana solo existía un solo partido político manejado y gobernado por Trujillo durante casi 30 años.
Autoritarismo: los regímenes fascistas son autoritarios en esencia, de ello depende su existencia, el sentido de la autoridad única del líder o jefe, con una capacidad extrema de discernir los temas mas complejos y tomar siempre la decisión adecuada.
Esto conduce al endiosamiento del liderazgo y a la megalomanía, los autoritarios fascistas se creen imprescindibles para la supervivencia del estado que dicen representar.
Violencia política: el uso de todo tipo de coerción en contra de la población dominada, es también necesaria para el mantenimiento del régimen de características fascistas.
Para ello construye un aparato de inteligencia de control de las comunidades, el cual resulta efectivo pues se fundamenta en elementos tan extendidos que parecen transparentes, los cuáles controlan las actividades de absolutamente toda la sociedad.
Ademas el grado de violencia y represión que se ejerce sobre las personas sospechosas de ser disidentes, construye un ambiente de terror generalizado que es a su vez otro factor importante de control social en un régimen autoritario.
Personalismo: un gobierno de corte fascista como el de Trujillo, hace girar todos los poderes públicos alrededor de la figura central, que es el dictador de turno.
En la República Dominicana, quien decidía los componentes de la Camara de diputados o el Senado de la República era Trujillo.
Pero además el Poder Judicial, dependía directamente de la voluntad del dictador, por lo que el centro de todas las decisiones de estado se concentraba en una sola persona que decidía por todos, esto es otra mas de las características de los regímenes fascistas.
El control social por parte del estado incluye el convencer a las masas populares sobre las bondades del régimen que disfrutan y para esto los regímenes fascistas construyen enormes aparatos de propaganda para ensalzar la obra de gobierno del líder único del estado.
Como el estado colectivo sustituye al individualismo, el progreso del estado es sinónimo de progreso personal, por lo que el sistema de propaganda política destaca la sapiencia del dictador y la capacidad de crear riquezas para todos.
Por esto, Trujillo era presentado como poseedor de negocios propios que eran su vez logros para todos los dominicanos, con una promoción personal inigualable en la historia de la política dominicana.
El benefactor de la patria, creó un emporio estatal propio, ya que su persona se confundía con el mismo estado nación, desde donde ejerce su poder económico sobre toda la sociedad.
Esto se destaca en todos los medios de difusión que existían en el país, ya que, la existencia de estas empresas propiedad de Trujillo, eran un símbolo mas de su control sobre la población, incluso en los negocios mas pequeños de los cuales dependían de las industrias y compañía de importación de dictador.
Para poseer el control de la información, el régimen debía detentar todos los medios de información de masas, incluyendo los nuevos, en esa época, medios electrónicos de comunicación como radio y televisión.
Todos los medios estaban dirigidos a la exaltación de la figura del dictador Trujillo, a su obra de gobierno, a la magnanimidad de su figura y sus hechos y a las bondades derivadas de sus gobiernos.
Otra característica del pensamiento ideológico fascista, es la defensa de la existencia de razas superiores e inferiores y la necesidad de que dominación de las que se consideran étnicamente por encima de las demás.
En el caso de la República Dominicana, Trujillo fomentó y practicó el racismo, con importación de españoles y otros extranjeros para mejorar la raza de los dominicanos.
Además, lo ocurrido con la expulsión violenta de miles de haitianos en 1937, todavía queda como un baldón en la conducta de los dominicanos, pues el anti-haitianismo irracional practicado por Trujillo, es una forma de racismo.
El valor de ser de piel blanca sobre las demás razas inferiores, fue un rasgo característico del régimen trujillista, que en nada se diferencia de las políticas de expulsión y posterior exterminio étnico de los regímenes fascistas europeos.
Además de las mencionadas, que son notables para identificar y enmarcar al gobierno de Trujillo dentro de aspectos ideológicos que lo acercan a la practica del fascismo, existen otras similitudes a destacar.
Su relación con la jerarquía de la Iglesia Católica, lo que lo llevó hasta las mismas puertas del Vaticano para firmar el Concordato que bautizó su régimen con el Papa Pio XII en 1954 y aun sigue vigente en el país.
El anti-comunismo característico de este tipo de gobierno, también fue un sello distintivo del régimen trujillista quien en una ocasión se auto denominó como el campeón de los anticomunistas de América.
Y como colofón el nacionalismo que es parte integrante de la ideología fascista, la que era el discurso diario del régimen trujillista, incluso cuenta quien hizo el inventario de la casa personal del Trujillo, que este tenía en la entrada de su habitación una alfombra con la bandera norteamericana para limpiarse con ella los pies todos los días antes de ir a dormir.
En conclusión, son muchas las características políticas que asemejan los regímenes fascistas europeos con los treinta años del gobierno de Trujillo en la República Dominicana y cientos los ejemplos que se podrían mencionar para soportar la tesis de que, con las diferencias geográficas y de desarrollo económico que nos separan del viejo continente, en el Caribe se estableció una dictadura que cumple con este patrón ideológico.