Con una sanidad sólo comparable a los resultados económicos de la década “gloriosa” de los 70s, la economía dominicana acumuló un crecimiento del 7.3% del PIB el año pasado, destacando la reducción en más de un 50% (de US$4,006 a 1,969) el déficit de la cuenta corriente de la balanza comercial de 2010 a 2014.
A este extraordinario resultado se pueden agregar otros que constituyen verdaderas hazañas de estos tiempos: reducir la deuda externa al 22% del PIB, acumular una inflación deapenas un 1.4%, crecer en todos los sectores básicos, mantener al día todos sus compromisos con el exterior y muchos otros más.
Las administraciones peledeístas, por tanto, consolidan un logro económico que ya quisieran las demás naciones de América Latina en tiempos en que todavía los efectos de la crisis financiera y de la recesión siguen pesando fuertemente sobre la mayoría de las economías occidentales.
Tal y como expresara el presidente de la República licenciado Danilo Medina Sánchez, el crecimiento del 7.3% del PIB no sólo fue el más alto de América Latina, sino que también superó en 6.1 puntos porcentuales el promedio de toda la región, que fue de 1.2%.
Los economistas tradicionales, junto a los opositores al partido oficial, han venido recalcando desde 1996 a la fecha, que las administraciones peledeístas se vanaglorian de anunciar al país crecimientos consecutivos del PIB, como ha acontecido en cada uno de los casi 15 años en el poder, sin tomar en cuentan que lo hacen a costa de deteriorar la balanza comercial.
Pero pasan por alto esos críticos que el país sólo ha obtenido balances positivos de su cuenta corriente del balance de pagos, cuando ha sido objeto de graves crisis de crecimiento, como aconteció en los años 1990-91 y 2003-04, en los que destacó un mal manejo de la economía en sentido general.
Si bien la economía dominicana está estructurada de manera tal que necesita acumular déficits de su cuenta corriente (mayor importación de materias primas y productos semi-elaborados) para crecer, desde 2010 a la fecha se ha registrado un cambio virtuoso: crece año por año a la vez que disminuye el déficit de la cuenta corriente de la balanza comercial.
La explicación está en que no sólo ha incrementado sus exportaciones nacionales hasta situarlas en casi US$10,000 millones mediante un esfuerzo notable de diversificación y aprovechamiento del acceso privilegiado a los dos grandes mercados de Estados Unidos y la Unión Europea y una reactivación del potente sector minero, sino que también ha dado saltos de crecimiento, como ninguna otra nación latinoamericana o caribeña, en sectores de servicios como turismo, además de que se ha convertido en atractivo para inversión extranjera directa que promedian más de US$2,000 millones en lo que va de siglo, a lo que se agregan las valiosas remesas de los dominicanos residentes en el exterior.
Todo ese conjunto de actividades fueron las responsables de ingresar al país más de US$20,000 millones en 2014.
Sólo en la “década gloriosa” de los 70s se pudo acumular altos crecimientos del PIB con balances favorables de la cuenta corriente de la balanza comercial, pero aquellos eran años de acumulación originaria y de contención de los salarios, dejando poco margenpara incorporar a los grandes sectores populares a lo que ahora llaman “consumismo”, que no es más que el derecho de la población a disfrutar de bienes y servicios al igual que los más afortunados.
El modelo de desarrollo dominicano, que ya fue definido en la década gloriosa sustentado en cuatro grandes pilares: agropecuaria con agroindustria; manufactura con zonas francas; minería metálica y no metálica y turismo con servicios, se refuerza también en estos tiempos, gracias a la visión de los gobiernos peledeístas.
El Banco Central reporta que de acuerdo a los resultados preliminares de la Balanza de Pagos para el período enero-diciembre 2014, el déficit de cuenta corriente sufrió una reducción por cuarto año consecutivo, para quedar en US$1,969.6 millones, menor en US$567.1 millones al observado en igual período de 2013. Este saldo de Cuenta Corriente equivale a 3.1% del Producto Interno Bruto, lo que refleja una convergencia hacia el promedio histórico de este indicador, por primera vez desde el inicio de la crisis financiera en 2007. Este resultado fue impulsado por el crecimiento registrado en las exportaciones, las remesas, así como por ingresos extraordinarios procedentes del turismo.
También que en la balanza comercial, las exportaciones totales crecieron 5.3%, equivalente a un flujo de US$495.3 millones adicionales respecto a igual período en el 2013, para un total de US$9,919.6 millones. Dentro de éstas, las exportaciones nacionales crecieron un 4.5%, entre las que resaltamos el incremento en las exportaciones de oro y plata del orden de 29.4% y 38.6% respectivamente, para un total exportado de US$1,624.7 millones en el año 2014. Así mismo, se registró un incremento importante en las exportaciones de bienes agrícolas tradicionales como el cacao, con un aumento de 28.8% en comparación a 2013.
Cabe destacar que no se reportan exportaciones de ferroníquel para el período enero-diciembre de 2014, debido a que la empresa Xtrata Nickel-Falcondo cerró sus operaciones en 2013, año en el cual se generó un ingreso por este rubrode US$157.3 millones.
Adicionalmente, es importante resaltar el crecimiento de 5.9% generado por las empresas de zonas francas durante el 2014, reportando exportaciones globales por US$5,242.9 millones, monto superior en US$292.4 millones al registrado en 2013. Este comportamiento fue explicado principalmente por las exportaciones de productos eléctricos, manufacturas de tabaco, productos farmacéuticos, y manufacturas de calzados, las cuales crecieron 14.2%, 9.9%, 7.5% y 7.3% respectivamente.
En cambio, la factura petrolera se redujo en US$485.7 millones, para una disminución de 11.2%, como consecuencia de la caída de los precios internacionales del petróleo. En el caso de las zonas francas, según cifras preliminares, las importaciones totales bajo este régimen aumentaron 10.9% durante el períodoanalizado, principalmente por incremento de las importaciones de bienes de capital
Dentro de la balanza servicios, es loable el crecimiento en los ingresos por concepto de turismo, los cuales ascendieron a US$5,638.1 millones, para un incremento de 11.3%, equivalente a US$574.6 millones más que los recibidos durante el año 2013. Esto fue posible gracias a la llegada de casi 400 mil turistas adicionales, procedentes en su mayoría de Estados Unidos. Por su parte, el balance del ingreso secundario, o balanza de transferencias corrientes, concluyó el período enero-diciembre de 2014 con un resultado positivo de US$4,350.1 millones, influenciado en mayor medida por el crecimiento de 7.2% en las remesas familiares recibidas, como consecuencia de la recuperación económica de losEstados Unidos que es de donde proceden el 66% del total de las mismas.
En conclusión, que contrario a las administraciones perredeístas que llegaron para destruir lo construido hasta entonces, las administraciones peledeístas han sabido preservar la herencia del crecimiento, rescatarlas y consolidarlas.
Y de estos grandes logros sólo hay dos visionarios que se llevan la mayor parte la gloria: el doctor Leonel Fernández y el licenciado Danilo Medina Sánchez.