El universo de instituciones comprometidas con el trabajo de prevención de embarazos en adolescentes, agrupadas en un dispositivo armado desde el gobierno central, demuestran una alta motivación para ayudar a las niñas a superar esta gran barrera para su desarrollo, según un estudio realizado por Plan Internacional en República Dominicana.
No obstante, aún es clave armonizar las planificaciones de las diferentes instituciones gubernamentales, así como asignar fondos específicos, relevantes y suficientes para su ejecución, dice la investigación “Por Ser Niña: Avances y Retos en la Implementación del Plan Nacional de Prevención de Embarazos en Adolescentes 2011-2016”.
Según el estudio, al segundo año del Plan de Embarazos se han ejecutado el 37.8% de los fondos estipulados. Sin embargo, la ejecución programática muestra menos del 20% de apego a las metas e indicadores propuestos en el Plan para el mismo período, según consta en el ese boletín informativo presentado en el marco del Día Mundial de Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes, que se celebrará el 26 de septiembre.
El embarazo en adolescentes continúa siendo una barrera para el desarrollo de las niñas y adolescentes en República Dominicana. Según la más reciente Encuesta Demográfica y de Salud (ENDESA 2013), en la República Dominicana 1 de cada 5 mujeres de 15-19 años ha estado o está embarazada, mientras que el 44% de las adolescentes y jóvenes que abandonan la escuela lo hacen porque quedan embarazadas.
Brechtje Van Lith, directora de Plan International en República Dominicana, destacó que “si las niñas y adolescentes mejoran el ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos, se reduce su vulnerabilidad frente al embarazo no planificado en la adolescencia”.
Señaló que de esta manera se aumenta la probabilidad de que ellas completen su carrera educativa y que desarrollen sus habilidades claves para la vida, lo que tendrá como efecto el aumento de sus oportunidades de desarrollo y su futuro económico y social.
“Por lo tanto contar con políticas públicas preventivas, integrales y multisectoriales, como es el Plan Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes (2011-2016), es un paso importante que valoramos y celebramos”
Desde 2012, Plan International promueve la campaña global denominada “Por Ser Niña” que busca conseguir la igualdad de las niñas a través del derecho a la educación. Explicó que esta campaña hace énfasis en eliminar las barreras que limitan o impiden que las niñas permanezcan en la escuela y se desarrollen hasta su máximo potencial. Entre las principales barreras en República Dominicana está el embarazo adolescente.
De acuerdo al estudio, realizado por Felipe Díaz Soto, a partir de la revisión programática y presupuestal de lo ejecutado por las instituciones que componen el Comité Intersectorial responsable de implementar el Plan Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes (2011-2016) se presentan hallazgos y avances de interés, junto con recomendaciones y retos de importancia tanto a nivel central como provincial, específicamente para Azua, Barahona, Elías Piña, Pedernales y San Juan de la Maguana.
Entre los principales hallazgos se destaca que existe alta motivación e interés institucional y técnico hacia el trabajo sobre prevención de embarazo en adolescentes, sobre todo en las provincias; existen relevantes avances en materia de normativas de atención en salud para adolescentes y en programas de educación sexual integral.
Asimismo se han logrado importantes avances en materia de ampliación de las coberturas y servicios de salud para adolescentes. De hecho, el trabajo de promoción en salud a la fecha ha impactado a más de 800,000 adolescentes y jóvenes en todo el país. También se han establecido comités interinstitucionales en provinciales en todo el país para trabajar el tema de la prevención de embarazos en adolescentes.
Los retos, sin embargo, apuntan a incorporar las matrices de indicadores y acciones del Plan Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes (2011-2016) a la planificación y presupuesto de cada institución; lograr la armonización de las planificaciones institucionales con los presupuestos. Asimismo, se considera necesario una mayor asignación presupuestal a cada institución para poder destinar fondos específicos y relevantes a las ejecutorias en aras de disminuir esta problemática. Falta también más trabajo de sensibilización para el personal involucrado en la implementación del Plan EA, a fin de alcanzar un mayor nivel de compromiso y conocimiento.
Plan Nacional de Prevención del Embarazo en Adolescentes (2011-2016) fue elaborado entre el 2009 y el 2010 como una política pública integral, multisectorial y de participación social. El plan articula siete líneas estratégicas dirigidas a la reducción de los embarazos en adolescentes en la República Dominicana.
Con un presupuesto estimado de RD$ 338,562,986.00 para sus seis años de ejecutoria, el Plan persigue el fortalecimiento del marco legal y políticas públicas en materia de desarrollo de adolescentes; la promoción de la educación sexual y de los derechos sexuales y los derechos reproductivos; la ampliación de la cobertura de servicios de salud amigables y de calidad para adolescentes; la promoción del empoderamiento de las adolescentes y mujeres jóvenes; el desarrollo de sistemas de información y estadísticas sobre salud sexual y salud reproductiva de adolescentes; el fomento de la participación y organización de los y las jóvenes, y el fortalecimiento de las alianzas estratégicas y la colaboración intersectorial.
El inicio del Plan EA quedó marcado con la firma de un acta de compromiso, el 27 de junio del 2013, entre el Ministerio de la Mujer, Ministerio de la Juventud, Ministerio de Salud Pública, Ministerio de Educación, el Consejo Nacional de la Niñez y Adolescencia, y el Consejo Nacional para el VIH y SIDA.
El 13 de septiembre de ese mismo año, la Presidencia de la República creó mediante decreto la Comisión Interinstitucional para la coordinación de la implementación del Plan EA, integrada por las instituciones que firmaron el acta de compromiso, más la Vicepresidencia de la República, el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo y dos organizaciones no-gubernamentales, no mencionadas en el decreto. Este plan, según el decreto, funcionaría bajo la conducción y coordinación general del Ministerio de la Mujer.
“Esto debió generar que presupuestariamente en las instituciones llamadas a ejecutar el Plan EA se visualizaran asignaciones y actividades relacionadas al Plan EA con fechas a partir del último trimestre del 2013”.
La investigación permitió visualizar que la suma de los montos presupuestales reportados desde el 2013 y parte del 2015 alcanzan un 37.8% del objetivo inicial en cuanto a presupuesto. Este porcentaje equivale al monto de 146 millones 61 mil 47 pesos.
Según lo estipulado en el Plan EA, al finalizar el segundo año de implementación (es decir, al finalizar el 2015), la ejecución debería alcanzar el 45.3% del presupuesto total. Por tanto, la brecha de ejecución presupuestaria que enfrenta el Plan EA hasta fin de año es de solo el 7.5%. Esto asumiendo la ejecución de los montos asignados para el 2015.
En cuanto a la ejecución por institución, el peso relativo de la ejecución de cada institución sobre el monto total estimado para el Plan EA corresponde a montos particulares que ascienden desde el 0.22% del Ministerio de la Juventud, pasando por el 1.57% del CONANI, el 5.91% del Ministerio de la Mujer e instituciones con porcentajes de mayor ejecución como el 9.11% del Ministerio de Salud Pública, el 10.26% del Ministerio de Educación y el 10.72% de la Vice-Presidencia.