Opinión

Estructura agraria, foresta y desarrollo Rural

“La mayoría de los fuegos son provocados por campesinos sin tierra que violan espacios de las áreas protegidas para el conuqueo de montaña o en terrenos cuyos propietarios desean convertirlos en pastizales y permiten a los depredadores coger una o dos cosechas de ciclo corto.”

La aseveración anterior aparece en un artículo del Ingeniero Paino Abreu, http://vanguardiadelpueblo.do/2015/08/21/politica-forestal-o-relajo-ambiental/ .

Estas palabras nos permiten visualizar varias situaciones; unas encierran realidades que desde hace siglo golpean a los más pobres del campo: el no tener acceso a tierra aptas para el cultivo.

También es una denuncia de la debilidad del Estado Dominicano para imponer el orden respeto a las leyes y propiciar la convivencia armónica. Sin una institucionalidad democrática fuerte, donde impere el estado de derecho, no puede haber progreso. Esto al igual que la inequidad y las injusticias sociales son una retranca para el bienestar de las mayorías.

Para entender la realidad antes descrita podemos valernos del informe reciente sobre el uso y cobertura del territorio, realizado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con un mapa a nivel nacional donde se expresa la relación de la ocupación del suelo existente en la República Dominicana.

.Esta investigación señala que más del 90% de los agricultores cultivan tierras no aptas para la labor agrícola, por lo que la práctica inadecuada pone en riesgo la seguridad alimentaria del país.

“República Dominicana se caracteriza por la predominancia de suelos de topografía accidentada, con fuertes pendientes, un 67% del territorio es considerado no apropiado para la agricultura intensiva, esto incluye la parte alta y media de todas las cuencas de importancia.”

Aún con el gran incremento de cobertura boscosa registrado en los últimos años, sólo el 50% territorio de vocación forestal tiene cobertura boscosa.
Una de las conclusiones del referido análisis es que: “La mala distribución en la tenencia de la tierra ha dado como resultado un proceso de manejo incorrecto de los suelos, deforestación, sobre-pastoreo, prácticas agrícolas inapropiadas y mal uso del agua para riego agrícola”

De una superficie total de 48,230 Km², La indagación indica que el porcentaje de ocupación del suelo se encuentra dividido principalmente entre el uso agropecuario (50%), la cobertura forestal (39%) y el uso urbano (2.4%). (Fuente: Estudio de uso y cobertura del territorio 2012).

Este estudio revela que sólo el 20% de este posee condiciones propicias para el cultivo, sin embargo el 53% de los suelos del territorio dominicano es utilizado para las actividades agrícolas.

“Menos del 10% de los agricultores posee la mejor tierra agrícola del país, mientras el 82% de la actividad agrícola se desarrolla en pequeños conucos y parcelas.

En el año 2000 El “Informe sobre la pobreza en la República Dominicana” del Banco Mundial del 2002 señalaba que en el país existe una extrema concentración de la tierra en manos de unos pocos. (http://ftp.fao.org/docrep/fao/009/j3268s/j3268s00.pdf ).

El 50% de la población rural tiene acceso a la tierra y menos de la mitad (el 40%) de los que tienen acceso a la tierra tiene menos de 1.2 hectáreas.

El 74% tiene menos de 3.1 has, 700 agricultores controlan más del 15% de las tierras; 50 productores mayores controlan más de mil has cada uno; 200 familias controlan cerca de 600,000 has equivalente a 50% de las tierras cultivables del país.

La pobreza, la desigualdad de ingresos, la educación, la salud, el acceso a los servicios básicos, la sostenibilidad ambiental, la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres, siguen siendo retos a superar en un mediano plazo.

Los peledeistas estamos compelidos con suma urgencia a reflexionar acerca del estado de la nación después de 15 años de gobierno (Sin obviar la nefasta interrupción 2000-2004).

Somos mayoría y tenemos amplio apoyo popular, es tiempo de grandes transformaciones estructurales.

En el 2016 debemos Continuar sentando las bases para la consolidación del Estado Democrático Social y Solidario de Derecho.

Los principales objetivos que el País debe alcanzar a mediano plazo para alcanzar niveles más altos de desarrollo y equidad, son reducir significativamente la pobreza y la desigualdad.

Es necesario seguir trabajando con denuedo para reducir las asimetrías, entre regiones, provincias y personas
Los altos niveles de pobreza en el área rural limitan la capacidad aportación al desarrollo nacional del campo.

El desarrollo rural debe ser parte del desarrollo equilibrado del territorio.

Son necesarias políticas que incentiven la generación de empleos e ingresos en los territorios rurales.

Tenemos el reto de dar cumplimiento cabal a la ESTRATEGIA NACIONAL DE DESARROLLO, única garantía de progreso con equidad.

La Estrategia Nacional de Desarrollo 2030 es la guía que como ley debe regir nuestra vida republicana. Por tanto toda ley y acción han de tener correspondencia con los objetivos de ésta.

Todo plan o acción tienen que formularse articulado a las metas establecidas en la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo 2030,

Septiembre próximo es el mes de la presentación del Presupuesto Nacional que ha de ser una pieza que sintonice perfectamente con las prioridades nacionales.

El objetivo 2.4.2.2 de la Estrategia Nacional de Desarrollo 2010-2030 manda a Aumentar el gasto Social en educación, salud y servicios comunitarios en las zonas rurales.

Uno de los objetivos generales de la END 2030: es la cohesión territorial.

El Objetivo Específico 2.4.1 habla de Integrar la dimensión de la cohesión territorial en el diseño y la gestión de las políticas públicas”.

En el Objetivo Especifico 2.4.2 encontramos un llamado a “Reducir la disparidad urbano- rural e interregional en el acceso a servicios y oportunidades económicas, mediante la promoción de un desarrollo territorial ordenado e inclusivo”.

Para ello es imprescindible la ejecución de un Ordenamiento territorial, derivado de la promulgación y vigencia de una Ley de Ordenamiento Territorial, declarada como prioridad del Estado por la Constitución desde 2010.

Se deben destinar importantes sumas de dinero para el relanzamiento del programa Quisqueya Verde en todo el territorio nacional para acometer una forestación intensiva en las montañas, cuencas, orilla de ríos, lagos y arroyos. Esta acción además de cumplir con una necesidad inmediata. Creará empleos en el medio rural mejorando los deprimidos ingresos de los campesinos.

Aunque es erróneo considerar lo rural como sinónimo de agropecuario en el diseño de políticas públicas de desarrollo, lo agropecuario tiene un gran peso en las actividades económicas rurales, La agricultura constituye la principal fuerza motriz de la economía rural, eso no es óbice para el incentivo de actividades económicas fuera de lo agrícola y pecuario como el turismo rural, la artesanía y la foresta.

Este plan debe entronizar con los planes de rehabilitación y fortalecimiento de cafetales y cacaotales, quienes representan cerca del 28% del área boscosa.

Sin demorar más la urgente y necesaria transformación de la estructura propiedad de la tierra a fin de que los campesinos puedan contar con el principal insumo para procurar el bienestar.

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