Opinión

Una escuela de pelicula: ECTF-UASD

La formación de los nuevos valores de la industria cinematográfica se apoya en diversos medios que no se circunscriben a los tradicionales aprendices, cosa que era y sigue siendo una regla muy común en los rodajes y casas productoras. Los interesados aún siguen yendo de película en película para adquirir las destrezas necesarias, pero ya se cuenta con instituciones académicas que hacen su aporte al personal que nutre este arte.

Las teorías fílmicas se unen a las prácticas, impartidas por docentes que buscan articular estas dos áreas para convertir a ese torpe jovencito que entró a un aula con la cabeza llena de sueños, en un experto fabulador de historias hipnóticas o en un afilado ejecutor de imágenes en movimiento.

Ciertamente, los estamentos más tradicionalistas guardan una cierta desconfianza a ese “teórico” imbuido en métodos extraídos de manuales y lecciones de instructores. El joven cineasta tropieza con el escepticismo de un profesional que aprendió haciendo, una especie de músico de oído, al que no le caen en gracia esos sabihondos admiradores de gente tan rara como Orson Welles, Eisenstein, Yazujiro Ozu, El Indio Fernández o Gutiérrez Alea.

Se equivoca mucha gente, pues los novicios, que están poco entrenados muchas veces en los asuntos prácticos y logísticos, tienen ventajas enormes. A saber: una buena cantidad de conocimientos debidamente organizados, una metodología analítica superior y unas ganas muy grandes de aprender.

Las formas de conceptualizar fílmicamente son algo trabajoso y toma tiempo. Cómo hacerlo en la práctica y manejar esa logística requiere mucho menos y se llega más rápidamente al estar equipados conaquellas armas que se le critican tanto: La teoría.

Hace 39 años, en abril de 1979, un grupo de osados soñadores logró que se abriera en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, UASD,la ilusión más querida por los amantes del séptimo arte de un país que no estaba colocado en el trayecto de los focos de luces: una escuela de cine, institución que llega a nuestros días con la dignidad de lo filmado y grabado.

Los aportes de gente como Jimmy Sierra, Onofre de la Rosa, Omar Narpier, Adelso Cass, Agustín Cortés Robles, Humberto Frías, Odalis Pérez, etc. etc. entre muchos otros, deben ser escritos en tinta indeleble en las paredes de esa escuela, pues fueron sus desvelos, su aguante y sus conocimientos los que construyeron el edificio de preparación en que muchos nos sostenemos, incluyendo a quien les escribe.

En mi caso particular, el paso por la UASD me hizo coincidir con ese brillante intelectual de la crítica cinematográfica, el Prof. Humberto Frías, cuyos profundos conocimientos de la historia, el lenguaje y la estética del cine prodigaba a sus estudiantes, y de quien me considero deudor en grado sumo, agradeciendo sus enormes aportes.

La persistencia de la ECTF la ha mantenido en pie contra viento y marea. Luchando en medio de grandes carencias que no le han permitido desarrollar todo el potencial de que es capaz., además de que en el pasado no existía un vínculo con la industria, al margen del aporte a esta que han hecho sus egresados desde que se fundó.

La articulación de los lazos con el sector productor, con la distribución y con los medios de comunicación, ha sido deficiente hasta los momentos actuales en que se han dado pasos para acercarse y relacionarse a esos elementos vitales de nuestra industria fílmica, que a su vez deben apoyarse en la ECTF para mejorar la formación académica de su personal.

Esa labor formativa de la Escuela de Cine que cojeaba por la ausencia de un espacio de discusión en donde el alumno confronte sus conocimientos, como es el Cine Club Universitario, que estuvo casi una década cerrado, ha vuelto a exhibir películas y a realizar cine fórums. Es un acto de justicia, porque es inconcebible que una institución en donde se enseña este arte no cuente con un espacio propio para apreciar, conocer o discutir sobre cine.

Crear un circuito de exhibición a nivel nacional en las estructuras que la universidad posee a lo largo y ancho del país, extiende la difusión de las actividades, que hasta el momento solo se circunscriben a la sede central. Este circuito complementaría el trabajo del cine club y pondría a los estudiantes de las provincias al tanto de las novedades, tomando en cuenta que se están produciendo unos atisbos de cine regional los cuales deben tener un espacio en la ECTF.

La vuelta a los cine fórums está complementada con los Master Class en donde destacados representantes del área, nacionales y extranjeros interactúan con los estudiantes en un ejercicio de doble vía. A la transmisión de los conocimientos desde los profesionales se suma el contacto de estos con la visión de los jóvenes, que al interactuar, refrescan las ideas de estos veteranos.

Los talleres que ponen en manos de la membresía de la escuela conocimientos prácticos y que se realizan en un corto tiempo, son junto a las especialidades y maestrías, los procesos de investigación, elementos que agregan valores y que garantizan la oferta del graduado como un producto formado sólidamente.

Un salto importante es la Muestra Fílmica ECTF 2015, que se desarrolló en las salas del cine Fine Arts y en la Cinemateca Dominicana, pues saca las películas y cortos del gueto de la universidad y los coloca en el circuito comercial a disposición del público, destino natural de esos trabajos.

En esa apertura se mostró el Film “Piénsalo mejor Amín” dirigido por Luis Corporán, con la actuación del fallecido actor Carlos Quezada a quien se le rindió homenaje. Una película en la línea del cine-guerrilla ,demostración de que se puede producir cine con discurso y presupuestos ajustados, sin que se resienta la calidad estética.

La Muestra entregó una cantidad de cortos que demuestra el gran momento que se vive en la producción de estos pequeños filmes, pues no solo se avanza en la cantidad, sino la buena hechura. Dentro del grupo podemos destacar a Azrael y Malaquías de Axl Fox, en los Sueños del Horizonte de Ramón Peña y Dos Gotas de Agua de Joel Marte, entre otros excelentes trabajos.

Que esta actividad se haya hecho en coordinación con la Dirección General de Cine –DGCINE- y Caribbean Cinemas RD, es una prueba de la capacidad gerencial de un equipo encabezado por el maestro Julio Melo, actual director de la escuela, que ha desarrollado una laborencomiable, en provecho del crecimiento de la ECTF.

A 39 años de su nacimiento, la Escuela de Cine de la Universidad Autónoma de Santo Domingo está en gran forma a merced de un proceso de reingeniería que refuerza sus valores y la conecta con la industria nacional, con la digitalización y la expansión de los procesosde exhibición y distribución. La escuela crece a la par del aumento enlos volúmenes de producción, lo cual es una muy buena señal.

El lema “Una mirada al cine nacional desde la academia” resume los objetivos a corto, mediano y largo plazo, que la ECTF se propone cumplir para articularse con todos los actores de una industria que necesita el concurso de las ideas que provienen de la academia.

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