En su declaración de principios el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) está definido como una organización Progresista porque rechaza las concepciones y prácticas populistas, autoritarias y neoliberales. Es decir, el partido morado desde su fundación creó su compromiso con el fortalecimiento de los derechos civiles, así como impulsar el progreso integral del pueblo dominicano en un ambiente de igualdad, libertad y justicia.
“El Partido de la Liberación Dominicana se ha consagrado como el arquitecto del progreso y el bienestar del pueblo dominicano”, expresó recientemente el presidente del PLD, Leonel Fernández, al ponderar los 16 años de gobierno del partido morado.
Sin embargo, ha encontrado muchos obstáculos en el ejercicio del poder para hacer frente a las demandas sociales que al mismo tiempo han impedido que sus políticas impacten mayor número de dominicanos, especialmente los más desprotegidos. Un ejemplo es la baja presión tributaria, que según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) el promedio general para América Latina en el 2010 era 19.4% del Producto Interno Bruto (PIB), sin embargo, en la República Dominicana para ese año era de 12.8% del PIB, muy por debajo del promedio general de todos los países de la región. Esa realidad del sistema tributario limita la posibilidad de los gobiernos de recibir recursos para hacer mayores inversiones de corte social como la reducción de la pobreza y mejora servicios como la salud.
En 12 años de gobiernos sucesivos del PLD el crecimiento económico ha sido de alrededor 7.1% y de un PIB de 21 mil 268 millones de dólares en el 2004 en este año superó los 62 mil millones de dólares. Ese crecimiento de la economía, a su vez se ha reflejado en la construcción de grandes plazas comerciales, especialmente en el Gran Santo Domingo y Santiago.
Ha habido en un incremento de la inversión en planes sociales que pasó de 10 mil millones de pesos a la suma de 249 mil millones de pesos, sobre todo, en programas como Comer es Primero que actualmente beneficia a casi 900 mil familias de las más pobres del país. Otra muestra es que la tasa de desempleo abierto en el 2004 era de 19% y en la actualidad es de 13%.
El moderno medio de transporte que es el Metro de Santo Domingo, es la obra que más identifica las gestiones del PLD sobre todo porque es el símbolo del progreso. El moderno sistema de transporte fue iniciado en el gobierno de Fernández y continuado en el del presidente Danilo Medina porque se ha convertido en un clamor de la ciudadanía del Gran Santo Domingo. A diario transporta más de 200 mil usuarios, en un sistema rápido, confortable y de alcance para las personas de escasos recursos.
“La visión de futuro del entonces presidente Leonel Fernández siguió en el año 2004, cuando se anunció la construcción del Metro de Santo Domingo, obra que hoy va por su Tercera Línea, y que puso al país en el mapa de las grandes ciudades que tienen metro”, resaltó el dirigente del PLD y exministro de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa.
Sobre los proyectos de infraestructura, Díaz Rúa resaltó que a pesar de que los gobiernos anteriores al PLD habían hecho importantes obras de infraestructura, fue a partir del gobierno peledeísta de 1996, se inició la era de modernos puentes, túneles, elevados y pasos a desnivel que dieron otra dimensión a las ciudades.
En el 2010, el gobierno del PLD encabezado por Leonel Fernández, impulsó la reforma a la Constitución basada en un estado democrático y de derechos. Producto de los cambios institucionales, el país se puso a la altura una tendencia internacional al crear cortes como el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral (TSE).
Uno de los mayores aportes de la puesta en funcionamiento de esas cortes es la preservación de derechos políticos y quedaron en el pasado prácticas como la expulsión de miembros y dirigentes de partidos políticos sin que se haya sometido a un juicio donde se respete el debido proceso.
También la creación del Constitucional ha sido un mecanismo de garantía de los derechos de los ciudadanos sin importar su nivel social. Como muestra basta revisar la sentencia 48 emitida el pasado 8 de octubre del 2012, en la que ordena a la Policía Nacional la reintegración de un teniente.
La nueva Carta Magna, también trajo grandes avances en materia de libertad de expresión al consagrar en el artículo 49 el secreto profesional y la cláusula de conciencia del periodista.
Ha sido en la era de los gobiernos del PLD que en el país ha comenzado el desarrollo del séptimo arte, una industria que va cada vez en mayor crecimiento. El empuje se logró en el 2010 con la aprobación de la ley general de Cine, 108-10, y posteriormente con la creación de la Dirección General de Cine impulsada y promulgada por el entonces presidente Leonel Fernández. En el 2013, fue inaugurado el Estudios Pinewood, en Juan Dolio, San Pedro de Macorís, que incluye un tanque de agua gigante para filmaciones marinas y de profundidades.
La industria recibió otro empuje en el 20147, con la alianza que lanzaron la Asociación de Industrias (AIRD), el Consejo Nacional de Competitividad (CNC) y el Ministerio de Cultura, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del clúster cultural “Cine como marca país”, que establece una relación directa de la industria manufacturera con la creatividad.